Este año las mujeres no salieron a marchar en Nicaragua para conmemorar el Día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer. Bajo un contexto de represión, persecución y un alarmante incremento de femicidios el 25 de noviembre fue declarado un día de luto por las 293 mujeres asesinadas en los últimos cinco años, incluyendo las 69 registradas en lo que va de 2020.

“Hoy en Nicaragua es un día de luto, de dolor, aún con toda la resiliencia que hemos mantenido durante muchos años”, declaró la Red de Mujeres Contra la Violencia en pronunciamiento conjunto con Las Subversivas y el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh).

Las mujeres denuncian mayor vulnerabilidad debido a la represión y el asedio policial, la pandemia y los fenómenos naturales que afectan al país. Aseguran que el régimen dictatorial instaurado en Nicaragua “ha incrementado los niveles de impunidad, dejado en total desamparo la vida de las mujeres y niñas, liberado a violadores, agresores y feminicidas, mientras persigue y reprime a las defensoras de derechos humanos”, sostuvieron.

femicidios violencia mujeres
En los últimos cinco años, Nicaragua acumula 293 víctimas de femicidio. Foto: EFE

De los 69 femicidios ocurridos a la fecha, solo 35 están en proceso judicial “y que accedan no te da garantía de castigo. Podrían pasar engavetadas décadas o podrían salir libre sus agresores”, reprochó una de las defensoras de las mujeres.

“Muchas de estas mujeres pusieron denuncia y no fueron protegidas, siendo víctimas también de la violencia institucional”, resaltó el Movimiento Autónomo de Mujeres (MAM).

LEA: MAM acusa a Ortega de ser el mayor violador de los derechos de las mujeres

Marlin Sierra del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) agregó que en los últimos tres años se ha incrementado la saña contra las mujeres, lo cual “demuestra la falta de protección real que tenemos las mujeres”.

“El Estado, además de manipular la tragedia de los feminicidios y sobrevivientes de violencia, las ha dejado en total desamparo humano y jurídico. Nos encontramos en un escenario totalmente desfavorable”, indicaron las organizaciones feministas.

ASEDIO EN EL DÍA CONTRA LA VIOLENCIA MACHISTA

El asedio que denuncian las mujeres quedó en evidencia este miércoles, cuando una patrulla policial, junto civiles a bordo de motocicletas, se estacionó frente al local donde las defensoras se congregaron para pronunciarse en el Día internacional de la eliminación de la violencia machista contra la mujer.

“No es normal que la institución que debe de garantizar que todos los derechos de la ciudadanía de seguridad y protección esté asediando un evento. Todo ciudadano y ciudadana tiene derecho a expresarse libremente”, reprochó Maricé Mejía, de la Red de Mujeres Contra la Violencia.

LEA: Nicaragua, el país donde la solidaridad se convirtió en delito

La administración de Daniel Ortega, en el 2015, inició un proceso para desmantelar las Comisarías de la Mujer en todo el país, cinco años después anunciaron su relanzamiento, ante el incremento de los casos de femicidios. Para las organizaciones que defienden los derechos de las mujeres, la reapertura de estos locales no es una garantía que se va a acabar con la violencia machista, ya que son pocas las que se atreven a ir a la Policía a poner una denuncia.  Es más, hay casos donde las mujeres víctimas de femicidios fueron a poner la denuncia y no les hicieron caso o simplemente no las atendieron.

“Qué mujer va a ir a poner una denuncia a una institución o confiar a una institución que violenta los derechos humanos, asedia, golpea”, indica Mejía.

Las feministas acusaron a las autoridades de capturar a opositoras y someterlas a tratos crueles e inhumanos “por querer vivir en un país en democracia y oponerse a la dictadura”.

FEMICIDIOS FRUSTRADOS

Además, las organizaciones de mujeres dieron a conocer que se registran desde enero al 30 de octubre, 100 femicidios en grado de frustración, según datos de la organización Católicas por el Derechos a Decidir.

“De qué nos sirve que se riegue la Policía cuando la mujer esté muerta y que la Policía no acuda cuando las mujeres los llama o van a poner una denuncia”, expone Sierra.  

María Teresa Blandón, dirigente del Movimiento Feminista de Nicaragua, explicó que la violencia machista no se reduce al femicidio, hizo énfasis en que miles de mujeres sufren otros tipos violencia y no reciben ninguna protección. “El Estado de Nicaragua no cumple con el deber de proteger a las víctimas y de sancionar a los agresores. Por el contrario, se ha convertido en cómplice y perpetrador de la violencia contra las mujeres y la niñez”.

Compartir: