El monitoreo de la pandemia del Covid-19 en Nicaragua evidencia un incremento de contagios y muertes que los especialistas temen derive en una segunda ola de la enfermedad. Y pese a que los reportes del Ministerio de Salud (Minsa) correspondientes a las semanas posteriores a la Semana Santa también reflejan un mayor número de contagios, las fiestas y eventos multitudinarios no paran. Es una situación crítica, coinciden expertos consultados, porque ahora el mundo batalla contra variantes más agresivas del virus, con efectos letales entre la población joven.

La “postal” del Día de los Trabajadores en Managua, por ejemplo, es la de una fiesta popular en la Colonia 1 de Mayo. En las imágenes que inundan las redes sociales se aprecian cientos de personas aglomeradas celebrando la fundación de esa colonia, la mayoría sin mascarilla, participando del evento animado por dos agrupaciones musicales.

LEA TAMBIÉN: La India registra un nuevo récord de muertes por coronavirus

Es el evento más reciente, de cientos patrocinados con recursos públicos a lo largo del último año, pese a la pandemia. El Observatorio Ciudadano Covid-19 registra 2,854 irregularidades en este tiempo, de la cuales 25 fueron registradas entre el 22 y 28 de abril, entre las que se cuentan exposición de personas en aglomeraciones, respuesta inadecuada del Minsa e insuficiente información pública sobre el coronavirus.

EL RIESGO DE LA FALSA SEGURIDAD

Los especialistas sostienen que la promoción de normalidad en estas circunstancias es grave, pues aunque se desconoce si en el país ya circula alguna de las variantes del coronavirus, el sistema de salud no está preparado para su atención.

De hecho, según el epidemiólogo Leonel Argüello, miembro del Comité Científico Multidisciplinario (CCM), prácticamente, ninguno de los países está preparado para hacerle frente a las variantes más fuertes que están atacando a los más jóvenes, principalmente.

“Ni el sistema de salud de Nicaragua está preparado ni la mayoría de los sistemas de salud en el mundo están preparados. Esa es una falsa seguridad. Lo que podemos hacer y lo que debemos hacer y lo más correcto es las medidas de prevención”, recomienda.

Argüello indica que Nicaragua debería parar de inmediato las aglomeraciones y tomar medidas donde vayan apareciendo casos positivos de la enfermedad, incluyendo las escuelas, donde las autoridades han confirmado la ocurrencia de contagios en personas cercanas a estudiantes y personal.

Aún con el hecho de no estar preparados para controlar una variante agresiva del virus, la médico salubrista Josefina Bonilla, presidenta de la Asociación Médica Nicaragüense (AMN), señaló que el sistema de salud debe recibir a todos los pacientes y en caso de presentarse una saturación en los hospitales, a como sucedió con la primera ola, tener un plan para ampliar la atención.

LEA TAMBIÉN: Más colegios suspenden clases presenciales por el Covid-19

“En otros países lo que se ha hecho, que aquí no he sabido que se ha hecho, es que hasta convertís un gimnasio o una escuela en hospital, para tener más hospitales, más camas y los médicos llegan ahí, es decir se extiende el servicio de salud del hospital en otro ambiente… El servicio de salud lo que más necesita para atender al paciente es la cama, el médico y su equipo que le acompaña, el laboratorio, el área de imagenología, la farmacia, esa es otra cuestión que se te agota en las crisis”, explicó la médico salubrista.

AUMENTO DE CASOS COMPROBADOS

Actualmente, aunque con significativa diferencia, tanto el reporte del Ministerio de Salud (Minsa) como el del Observatorio Ciudadano de Covid-19 confirman un aumento de nuevos casos del virus. Esto lo ratifica las suspensiones temporales de clases de algunos colegios privados y universidades, sin embargo, los médicos dicen que todavía es temprano para prever el impacto que tendrá el rebrote.

“Puede ser como nos pasó en mayo y junio del año 2020, puede ser peor o puede ser menor, no lo sabemos, pero el contexto mundial y el contexto regional centroamericano nos hace pensar que definitivamente sí podemos estar ante una situación en la que puede ser peor que la ola que se dio en los meses de mayo y junio, porque además de que existen variantes del coronavirus, aquí todavía no se han hecho estudios para saber si ya contamos con ella y no se ha identificado claramente a través de la clínica, pero nosotros no estamos ajenos al contexto regional”, expone Bonilla.

Según el médico especialista en Salud Pública, Carlos Hernández, después de periodos festivos, como por ejemplo en diciembre, se identifican picos de contagio. La diferencia es que en esta ocasión se registran tres semanas consecutivas de incremento de casos que se deriva del descuido de la población durante Semana Santa, la cual se aglomeró en diferentes sitios turísticos relajando las medidas de protección ante el virus.

“No tenemos la cifra por edad, tenemos informaciones que nos llegan, obviamente por canales muy informales, de que se está aumentando la hospitalización en hospitales públicos y privados, no tenemos grupos de edad, no podemos confirmar ni afirmar qué es lo que está sucediendo con las limitaciones de información que ustedes saben que tenemos en Nicaragua”, critica Hernández.

LEA TAMBIÉN: Observatorio Ciudadano reporta 364 casos y 46 fallecidos más en Nicaragua

El último reporte del Observatorio Ciudadano revela que desde la llegada de la pandemia al país hasta el 28 de abril se reporta un acumulado de 14,170 casos sospechosos verificados y 3,101 muertes por neumonía o sospechas de coronavirus. En la semana del 22 al 28 de abril, detectan 364 nuevos casos sospechosos y 46 fallecimientos probables de Covid-19.

En cuanto al reporte del Ministerio de Salud, hasta el pasado martes 27 de abril, se contabilizan 6,898 personas atendidas con coronavirus y apenas 182 fallecidos. En la semana del 20 al 27 de abril, detectan 63 casos confirmados y una persona fallecida.

TRES VARIANTES DE PREOCUPACIÓN

Si bien “las mutaciones son esperadas como parte de la propagación de cualquier virus”, como lo dijo Sylvain Aldighieri, gerente de incidentes de la Organización Panamericana de la Salud a inicios de enero de 2021, la aparición de tres variantes consideradas peligrosas: la británica (B.1.1.7), la sudafricana (B.1.351) y la brasileña (P1). A diferencia de la aparecida en Wuhan, éstas se caracterizan por ser más contagiosas.

A esta fecha, la variante detectada en Reino Unido ha sido detectada en al manos 139 países, mientras que la sudafricana y brasileña ya afecta a 87 y 54 países, respectivamente.

Honduras, es el territorio más cercano donde se han confirmado la presencia de variantes del virus. A finales de abril las autoridades sanitarias de ese país informaron sobre la detección de 33 casos de una “variante de preocupación” considerada “más contagiosa”, aunque no confirmaron de cuál de las tres cepas se trata.

El Laboratorio Nacional de Virología confirmó “la presencia en el territorio nacional de al menos una variante de preocupación (VOC) del virus SARS-CoV-2”, indicó la Secretaría de Salud de Honduras en un comunicado.

El laboratorio procesó 134 muestras de pacientes con resultados rt-PCR positivos SAR-CoV-2, de las que “33 resultaron positivas a la detección de alguna variante de preocupación, a través del test de tamizaje RT-PCR-VOC”, las cuales serían enviadas a laboratorios de referencia para “pruebas de genotipificación”.

LEA TAMBIÉN: Ortega no dijo ni una palabra sobre las reformas electorales y elección de magistrados del CSE

Las pruebas permitirán identificar cuál de las tres variantes ingresó a Honduras y si “está circulando más de una variante existentes en las Américas”, agregó.

Honduras vive en las últimas semanas un notable repunte de los casos, en parte, por la aglomeración de personas en centros turísticos y platas durante el asueto de la Semana Santa. El mes de abril cerró con un acumulado de 212.000 casos confirmados y 5.281 fallecidos, según el boletín del estatal Sistema Nacional de Gestión de Riesgo (Sinager).

*Imagen referencial

Compartir: