El acto por el 40 aniversario de la Revolución sandinista fue dominado por el tema de las sanciones impuestas a funcionarios represores, desde la misma tarima donde Ortega las deploró, también salieron súplicas para cesen este tipo de medidas.

Daniel Ortega está asfixiado por las sanciones. Este 19 de julio, sin las figuras de la izquierda mundial acuerpándolo, quedó en evidencia que las medidas adoptadas por Estados Unidos y Canadá contra funcionarios represores, así como las que podrían recaer sobre el mismo dictador, le generan presión.  

Y así dio micrófonos a pastores que oraron por la paz y entre plegarias llegó la súplica por el cese de las sanciones contra los funcionarios responsables de los actos criminales más brutales, registrados en los últimos 15 meses, con un saldo de entre 325 y 500 asesinatos.

“Quisiera pedirles a mis hermanos pastores de Estados Unidos, profesores de Biblia en el Senado norteamericano, un favor, por la cercanía ante esta instancia, hacer sus buenas gestiones ante el Congreso, ante el Senado de su país para que cesen a Nicaragua las imposiciones, ¡Qué cese la Ley Magnitsky!, ¡Qué cese la Nica Act!”, clamó el sacerdote Antonio Castro, leal al orteguismo, e invitado para orar, pero que terminó abogando por el régimen.

ORTEGA RETADOR, PERO DOLIDO

Pero Ortega sacó su verbo en el acto partidario para minimizar las acciones internacionales que pesan sobre su administración, cerrada a negociar y a dejar el poder que ejerce mediante la fuerza armada.

“No podemos admitir sanciones, porque para que se aplique una sanción tiene que estar fundamentada en el derecho internacional, de lo contrario ningún Estado tiene la potestad de sancionar a otro estado… y al final de cuentas sufren los pueblos”.

“Se tienen que desaparecer de la práctica, de la política mundial las agresiones de tipo económico, como se están practicando ahora como nunca en la historia”.

 “Les tuvimos paciencia (a los manifestantes) y yo les decía a ustedes, yo le pido a Dios que me dé la paciencia de Job y tuvimos la paciencia de Job. Pero todo tiene un límite… se fue descubriendo que eran los mismo intereses de los somocistas, los que se juntaban para intentar derrocar al gobierno”.

“Los mismos vendepatrias que hoy que les piden a los yanquis que le impongan sanciones a Nicaragua”.

NO AL DIÁLOGO MANDADO POR LA OEA

“¿El diálogo con quién? Con los campesinos, con los obreros, con los pequeños empresarios, con los artesanos, con los productores, pequeños, medianos y grandes. Con todos aquellos que estén dispuestos a trabajar por la paz y por la producción económica y social de este país, para lograr el desarrollo económico y social. Ese es el único diálogo que tiene sentido, el único diálogo que tiene cabida”

REFORMAS , NO ANTICIPO ELECTORAL… SE VE REELECTO

“Nosotros ya estamos preparados para ganar esas elecciones”.

“Y si, se harán las reformas, los ajustes que sean necesarios y correspondientes dentro del marco de la ley, dentro del marco de la Constitución, reformas a la Ley Electoral… Para que aquí nadie venga a quejarse después de que les robamos las elecciones”.

“La Ley (Electoral) es clara y la Constitución es clara, manda a elecciones en el mes de noviembre de 2021”.

Y SELLÓ:

“¡De rodillas solamente ante Dios, nunca ante los invasores, ante los opresores!”.

 PASTOR NORTEAMERICANO DA CLASES DE CRISTIANISMO A ROSARIO MURILLO

El predicador Ralph Kim Drollinger, quien dirige los estudios bíblicos en la Casa Blanca y que asistió como invitado al acto del 19 de julio, se dirigió directamente a Rosario Murillo y la instó a revisarse:
“Señora vicepresidenta, usted dijo que esta era una nación cristiana, nosotros también en Estados Unidos decimos que somos una nación cristiana, pero ¿qué es, qué significa ser una nación cristiana? Una nación cristiana quiere decir que los individuos que conforman esa nación reflejan los atributos de Dios.
Esos atributos deben ser reflejados en nuestra vida personal, esa vida cristiana tiene que reflejarse también en la vida de nuestros políticos.
Dios tiene otros atributos: justicia y rectitud, y Dios nos pide que manifestemos sus atributos. Estamos llamados a reflejar esa rectitud y esa justicia en la vida personal de toda la nación, al grado que podamos reflejar el amor verdadero de Cristo, que podamos reflejar la misericordia de Cristo, o que podamos reflejar la gracia de Cristo, al grado que podamos también expresar la paciencia en Cristo, que debemos reflejar la justicia de Cristo…. Debemos de reflejar al punto de saber reconocer si somos o no somos una nación cristiana”. 

Foto: Tomada de El 19 Digital

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