En Nicaragua el precio de un tanque de oxígeno oscila entre 350 y 1,000 dólares. Hay acaparamiento y escasez debido a la emergencia del Covid-19. La gente los requiere para atenderse desde casa ante la falta de camas en hospitales.  

Conseguir un tanque de oxígeno en Nicaragua para poder atender desde casa los problemas respiratorios provocados por el Covid-19, se ha convertido en una carrera de vida o muerte. Además de lo difícil que es encontrarlos con todos los accesorios que necesitan para funcionar, el precio es elevado, principalmente para las familias de escasos recursos.  

Víctor Artola, de 43 años, empezó a presentar síntomas de coronavirus hace semana y media. Él cree que se contagió en una visita que hizo por necesidad al mercado Oriental.  Decidió tratarse en casa. Su experiencia ha sido un drama y el costo de su tratamiento muy alto. 

El 1 de junio se empezó a complicar. Su médico de cabecera le orientó a la familia conseguirle oxígeno. Ahí empezó la batalla a contrarreloj. 

“Llamamos a varios lugares y solo nos decían que estaba agotado. En otros puntos, nos comentaban que podíamos hacer el encargo, pero venía en los próximos cinco días, además que el precio era demasiado costoso, una exageración. Yo solo me llené de desesperación e impotencia. Uno no sabe ni qué otra puerta tocar porque todas están cerradas”, comenta Jessica Guadamuz, esposa de Artola.  

Fue un amigo de Víctor, quien tiene un negocio de electrodomésticos en Managua, que logró conseguir un día después un contacto para comprar el tanque de manera inmediata, pero aún faltaba conseguir una parte del dinero. 

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“La familia y amigos cercanos colaboraron, otra parte se tuvo que prestar, no fue fácil. El tanque costó 800 dólares, el más grande nos lo vendían a 2,000 dólares, también había un concentrador de oxígeno que costaba 2,500, pero era imposible comprarlo. Optamos por el pequeño, tenemos la gran deuda, pero también la esperanza que mi esposo se recupere. Él prefiere estar en la casa que ir a exponerse a un hospital y nosotros lo apoyamos”, explica. 

VENDIÓ UN MICROBÚS PARA COMPRAR UN TANQUE 

Alberto Miguel Vargas, de 46 años, es otro paciente que lucha contra el Covid desde su casa en Villa Venezuela. Su respiración empeoró 10 días después de presentar los primeros síntomas. Él desde el principio tuvo que empeñar algunas cosas para el pago de placas, exámenes y consultas con un médico internista. 

Cuando le comunicaron que requería de oxígeno, tuvo que vender al precio más bajo, un pequeño microbús con el que trabajaba vendiendo carne, pollo y perecederos en algunos barrios de la capital para poder comprar el tanque y todo el tratamiento que necesitaba para recuperarse. 

Una vez que la familia de Alberto Miguel tenía el dinero en mano, llamó a varios negocios para solicitar el cilindro de oxígeno, pero también estaban agotados. En grupos de ventas de Facebook algunos comerciantes tenían, pero los precios eran demasiado elevados.  

Solicitando ayuda en las redes sociales, lograron encontrar a alguien que vendía el tanque, pero no tenía manómetro, esa fue otra carrera.  

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“Publicamos en las redes muy ansiosos, llenos de miedo porque el tiempo corre y la salud del enfermo se deteriora. El mensaje llegó a alguien que sí tenía y vendía ese aparato que nos hacía falta (manómetro), pero tuvo que pasar día y medio para poderlo conseguir. La vida de mi hermano estuvo en juego, llamábamos, buscábamos y nada… Es una angustia que no se la deseo a nadie”, relata Marisol Vargas hermana del paciente. 

La mujer, cuenta que “han sido días difíciles, hemos tenido que renunciar a muchas cosas, lo más horrible fue vender el microbús, porque cuando Alberto se recupere, ¿de qué va a vivir?, ¿cómo va a trabajar y mantener a sus hijas?”, se cuestiona.  

LA ATENCIÓN DESDE CASA REQUIERE OXÍGENO 

El doctor José Luis Borge, miembro de la Unidad Médica Nicaragüense (UMN), explica que se están dando casos en los que un paciente con síntomas de coronavirus llega a los hospitales en busca de atención, pero los médicos lo envían de regreso a su casa, porque no hay camas ni espacio para atenderlo.  

Los casos, en su mayoría leves, están siendo enviados a sus casas y se les da seguimiento vía telefónica. Ahí, dice el especialista, radica la importancia de contar con un tanque de oxígeno porque no se sabe cuándo el paciente va a empeorar y con los hospitales saturados la gente prefiere estar preparada.  

“El problema es que las compañías que venden tanques de oxígeno ya reportan escasez y algunos hasta están duplicando el precio. Las empresas más grandes están acaparadas por el Ministerio de Salud para compensar la demanda que están teniendo. Esta es otra de las consecuencias que trae la falta de prevención y la falta de una estrategia adecuada para atender a los pacientes con coronavirus”, señala Borge.  

ACAPARAMIENTO 

Despacho 505, consultó a una empresa distribuidora de tanques de oxígeno en Nicaragua ubicada en la capital y hasta este martes solo contaban con cilindros portátiles. El precio oscila entre 350 y 700 dólares en dependencia del tamaño. 

Pero otra tendencia en redes sociales es la reventa de los tanques a través de grupos de Facebook. En algunos casos las personas venden los tanques con los que atendían a familiares que ya han fallecido. Sin embargo, los precios de un tanque de oxígeno son elevados para la mayoría de familias con ingresos medios y bajos en Nicaragua

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En los grupos de Facebook los precios van desde los 700 hasta 1,000 dólares.  

Despacho 505 también consultó con farmacias y cadenas de farmacias de la capital, pero los tanques de oxígeno ya se habían agotado. En algunos casos las farmacias levantan una lista de espera para entregarlos en la medida de que vayan llegando.

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