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Hijo del sandinista Orlando Núñez factura 100 millones de córdobas
en la Alcaldía de Managua con una empresa de maletín

DESPACHO 505 desenmascara el negocio de Yalí Núñez Fournier, hijo del mayor detractor de la oligarquía en las filas del FSLN: Orlando Núñez Soto. Sin tener empresa, figura entre los diez principales “socios” del club de constructores de Fidel Moreno.

Por EDITH PINEDA, J. SÁNCHEZ Y LÉSTER JUÁREZ | Febrero 1, 2023


Desde la casa número 63 del exclusivo condominio Alameda, en Las Colinas, Managua, opera un contratista municipal, sin empresa ni trayectoria como constructor, que ha sido favorecido con once proyectos millonarios: Yalí César Núñez Fournier. Es arquitecto, tiene 41 años de edad y en 2023 logró una participación de más de cien millones de córdobas en el reparto de obras públicas que controla el secretario general municipal, Fidel Moreno. 

Moreno, sancionado por el Gobierno de los Estados Unidos por liderar la represión a las manifestaciones cívicas en abril de 2018, es el hombre de confianza del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo en la Alcaldía de Managua y ostenta la Secretaría de organización del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN); era el tercero al mando del partido antes de que Ortega ungiera a su hijo Laureano Ortega Murillo para asumir la organización.

Puede que el nombre del nuevo integrante del grupo de contratistas de la Alcaldía de Managua resulte desconocido para los nicaragüenses, pero no el de su padre: Orlando Núñez Soto, el ideólogo sandinista detractor de la oligarquía que en 2007 diseñó el programa “Hambre Cero” que el dictador convirtió en un programa estatal contra la pobreza. Núñez Soto se mantiene como asesor presidencial para asuntos sociales y es reconocido como uno de los pocos sandinistas con acceso al círculo de confianza de los Ortega Murillo. 

Entre enero y julio de 2023, su hijo Yalí César Núñez Fournier, fue beneficiado con once adjudicaciones de obras públicas en Managua, incluida la construcción de un parque en el barrio San Antonio por el que cobró 44,2 millones de córdobas, revela una investigación de DESPACHO 505, basada en la revisión de las contrataciones municipales firmadas por la alcaldesa capitalina, Reyna Rueda. 

El mayor de los tres hijos del ideólogo sandinista concursó como contratista “por cuenta propia” avalado con número de Registro Único de Contribuyente (RUC) de persona natural, un código de identificación fiscal que permite desarrollar actividades comerciales para operar a nivel nacional. 

El progreso del arquitecto Núñez Fournier como constructor municipal ha sido tal que en apenas siete meses se colocó entre los diez principales oferentes de la Alcaldía de Managua, solo por debajo de viejos tiburones del negocio de las contrataciones municipales que han operado apadrinados por Fidel Moreno.

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Aunque la alcaldesa es Reyna Rueda y es ella quien firma los contratos, Moreno es señalado de controlar la parte administrativa de la municipalidad desde hace más de una década. Así ha formado un privilegiado grupo de constructores, entre los que figuran: Inversiones Inmobiliarias El Escorpión, S.A, Sánchez Soluciones Constructivas, S.A., Chávez Chávez Construcciones, S.A. y Multiproyectos Solpro de Nicaragua.

Núñez Fournier se abrió paso entre ese club de constructores de la Alcaldía a inicios de 2023. El método de obtener ganancias es el mismo: acaparan y se reparten los contratos más grandes con el visto bueno de Moreno. Hay entonces un círculo de viejos contratistas que monopolizan los proyectos de mayor cuantía y los “emergentes”, como el hijo del veterano sandinista antioligarca, que se quedan con los contratos a partir del millón de córdobas.

“SOS PERIODISTA Y NO QUIERO CONTESTARLE A NADIE”

¿Cómo lo consiguió? DESPACHO 505 contactó vía telefónica desde Madrid, España, al arquitecto Núñez Fournier. 

D505: Buenos días Yalí, soy periodista de DESPACHO 505, tenemos en nuestro poder unos contratos a su favor en la Alcaldía de Managua en los que identificamos que opera con un número RUC personal, pero usa firma y sello de una empresa de la que hasta ahora no hemos encontrado registro ¿Usted tiene una empresa constructora?

Yalí Núñez Fournier (YNF)- ¿De dónde me llama, disculpe? 

D505: De DESPACHO 505. 

YNF (titubea) Si, no, no, pero no, no estoy interesado. Estoy en una reunioncita ahorita.

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D505: Queríamos confirmar algunos detalles de los contratos que tenemos poder y que son a su favor, por ejemplo, la dirección que usted aporta en los contratos indica que la sede de sus operaciones es Alameda 63, un condominio, que es su casa, ¿Nos puede indicar dónde está realmente ubicada su oficina, si es que la tiene?

YNF: Pero, por qué tengo que contestarle, es que no entiendo…

D505: Bueno, son contratos con fondos públicos y nosotros estamos fiscalizando la forma de operar estos contratos, es dinero público. 

YNF: Me estás llamando de un número internacional. Te invito a que llegués a mi oficina, si querés.

D505: ¿Dónde se encuentra su oficina? Sí, claro que sí, podemos llegar…

YNF (ríe): Lo que pasa es que no sé quién sos. No, es que no conozco esa identidad de la que vos me estás hablando. No tengo porqué contestarte preguntas. 

D505: Bueno, le repito, yo soy periodista de DESPACHO 505.

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YNF: Si, pero sos periodista y no quiero contestarle a nadie. 

D505: Bueno, muchas gracias.

El arquitecto Núñez Fournier tampoco es un aparecido en estos menesteres. Incursionó en ese mundo con “bajo perfil” desde que comenzó vida profesional. Un allegado de su familia contó a DESPACHO 505 que antes “no era un contratista muy fuerte”, se dedicaba más a obras horizontales y le iba bastante bien, pero no a niveles de gran contratista. En 2018, cuando se dieron las manifestaciones antigubernamentales, supo que “había sido apartado de las licitaciones”, por lo que la racha de contratos que ha conseguido demuestra su reincorporación y ventaja.

LOS CONTRATOS DETALLE A DETALLE DE 2023

Las adjudicaciones asignadas en 2023 se dieron mediante procesos de licitación por registro y licitación pública. 

El empleo de la figura de licitación en las obras que ha ganado Núñez Fournier revela que hay un manoseo al marco legal, apunta una especialista en contrataciones públicas que ha investigado a los que llama “cárteles de contratistas” que operan en Managua. 

La experta explica que hay variación en los mecanismos de repartición de obras, pues tras quedar en evidencia el abuso de la figura de contratación simplificada que hacían ahora optan por la licitación. Es solo “fachada”, sostiene, pues no cumplen con la exigencia de publicidad, transparencia y competencia que contempla la ley para no dar lugar a la corrupción. Lo que hacen es “aparentar” legalidad, concluye.

El listado de proyectos cedidos a Núñez Fournier es diverso: desde mejoras de drenajes pluviales en barrios populares de la capital y construcción de parques y espacios de ocio, hasta la construcción de viviendas sociales del programa “Bismarck Martínez”.

Hasta septiembre del año pasado, la Alcaldía de Managua le concedió a Núñez Fournier, en carácter de contratista independiente, 104 millones 148 mil 623,90 córdobas, unos 2,84 millones de dólares al cambio oficial. 

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Sin embargo, el primer contrato millonario para Yalí Núñez Fournier lo recibió en 2022 por 3 millones 241 mil 506,11 córdobas para realizar obras complementarias en las instalaciones de la delegación municipal del Distrito IV, según documentación revisada por este medio. 

En 2023, la racha ganadora de este arquitecto en la Alcaldía de Managua comenzó con la adjudicación de la licitación pública número 44/2023, avalada por la alcaldesa Reyna Rueda el 13 de enero, correspondiente al Mejoramiento mediante obra de drenaje pluvial II Etapa, barrio Walter Ferreti, por 4 millones 995 mil 474,56 córdobas. En este caso, se actuó como Construcciones Núñez, pero usando como figura legal su RUC personal. 

DESPACHO 505 pudo comprobar que Construcciones Núñez carece de registro legal. Aparenta ser una firma comercial que el hijo de Orlando Núñez utiliza como fachada de formalidad, pues estampa su sello en los documentos públicos, aun cuando estos le son otorgados como persona natural. El único rastro que existe de esta compañía es una cuenta en la red social Facebook, sin actividad desde 2019. Ahí aparece como referencia del negocio la dirección web http://www.construccionesnunez.com que tampoco está activa, así como contactos de uso particular. No existe una dirección ni teléfono.

Pasa lo mismo en los datos que figuran en los contratos que ha firmado desde 2022 con la Alcaldía de Managua: la dirección que aporta corresponde a su domicilio en el condominio Alameda, lugar que se promociona en el mercado inmobiliario nacional como “un exclusivo club residencial”. A este complejo habitacional no se llega en transporte público y nadie entra sin ser invitado.

La informalidad del hijo constructor de Orlando Núñez queda en evidencia en las otras referencias de contacto que aparecen en los once contratos públicos que Reyna Rueda ha firmado a su favor: su teléfono personal y dos cuentas de correo electrónico de uso gratuito. La mayoría de las direcciones de correo electrónico profesionales incluyen el nombre de la persona y de la empresa. Los que utiliza Yalí César Núñez Fournier son cuentas particulares en gmail y hotmail, una de ellas con el nombre de gerencia.nunez que aparenta ser cuenta corporativa. La otra tiene las terminación .fr que corresponde a la extensión geográfica de Francia de donde también es nacional.

La experta en contrataciones públicas identifica en los negocios de Núñez Fournier elementos que coinciden con la forma en que operan las compañías de maletín en la trama de corrupción municipal: “Alguien de ‘nombre’ es el que figura (en los contratos), pero realmente esta persona no tiene empresa, sino que tiene subcontratistas que hacen los trabajos. Está funcionando con empresas de maletines que subcontratan a proveedores reales, que permanecen en el mercado porque quieren sobrevivir, entonces se genera el tráfico de influencia”.

“Lo suyo tiene una conexión indudable con el apellido del padre y su estrecho vínculo con el Frente (FSLN), porque desde 2007 que esta gente llegó (al poder) solo permite a los suyos: pagan favores, premian o castigan repartiendo los proyectos y ya a estas alturas han aplastado la libre competencia”, dice por su parte una fuente vinculada al sector construcción en Nicaragua, que ni siquiera ubica a Yalí Núñez Fournier en el rubro. 

Núñez Fournier cursó estudios en Arquitectura en la Universidad Americana (UAM), pero terminó la carrera en la Universidad Iberoamericana de Ciencia y Tecnología (Unicit), en el año 2005. “Nunca fue un estudiante sobresaliente, tampoco era el peor. Fue, sí, un chavalo rebelde, le gustaba la fiesta y eso le causaba constantes choques con el padre. Políticamente tampoco era muy activo, no se le conoció militancia en la Juventud Sandinista ni nada. Alguna vez, pero siempre por el bacanal, lo vi cargando una bandera rojinegra”, cuenta una ex compañera de secundaria en el Liceo Franco Nicaragüense «Víctor Hugo» de Managua, donde él y sus hermanos, Diego Luciano y Anaís Indiana, cursaron estudios para cultivar el vínculo con el país europeo del que adquirieron la nacionalidad por su madre, la francesa Sylviane Francoise Louise Fournier, fallecida el 7 de octubre del 2018.

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SUS HERMANOS ENTRAN AL NEGOCIO

Diego Luciano (administrador de empresas) y Anaís Indiana Núñez Fournier (dermatóloga) también aparecen como contratistas municipales y, para ello, en sociedad con su hermano mayor inscribieron la empresa Proyectos e Inversiones de Desarrollo, Sociedad Anónima (Pridesa). 

La revisión de las más de 2,400 contrataciones públicas que otorgó la comuna capitalina en 2023 permitió a DESPACHO 505 identificar la adjudicación número 09/2023 a favor de Pridesa en la que los hermanos Núñez Fournier aparecen como proveedores de tapas de manhole (bocas de alcantarilla) de polietileno. La municipalidad capitalina les concedió una compra por 247 mil 841.10 córdobas, consta en el contrato que firma Carlos Alberto Uriarte Escobar en calidad de apoderado legal de la compañía, creada en 2016.

No es el único negocio de los hijos del ideólogo sandinista. Diego Luciano, el menor, también es gerente general de Flexicredit S.A, empresa que otorga préstamos vía nómina a clientes en general, y dueño de la marca Meego, dedicada a la compra, venta, distribución, importación y comercialización de “todo tipo de productos para satisfacer las necesidades de los consumidores”, según La Gaceta, Diario Oficial, del 22 de julio de 2020. En este negocio también participa como apoderado legal Carlos Alberto Uriarte Escobar. Anaís Indiana, en cambio, tiene un consultorio de dermatología privado en un centro médico ubicado en el residencial Altamira.

Pero Yalí no solo es socio de sus hermanos, participa en otras adjudicaciones municipales en alianza con contratistas que, a su vez, concursan con una o más empresas, una evidencia del método que emplean para hacerse de la mayor cantidad de obras públicas. 

Un ejemplo es la adjudicación número 049-2023 para construir viviendas del programa populista “Bismarck Martínez”, en la tercera etapa de la urbanización Villa Jerusalén, a favor de Construcción, Maquinaria y Servicios S. A. (Construmaq), empresa representada por el también arquitecto Ronald Ariel Goméz Hodgson y que aparece como beneficiaria de otras licitaciones. 

En el contrato a favor de Construmaq por 19,74 millones de córdobas para construcción de viviendas de interés social comparecen Yalí Núñez Fournier, la alcaldesa Reyna Rueda y el arquitecto Gómez Hodgson, este último tampoco tiene récord como proveedor público, pero compite por proyectos municipales con al menos tres empresas, demuestran los contratos a los que ha tenido acceso DESPACHO 505.

En el mismo proyecto, Núñez Fournier y Gómez Hodgson hacen equipo con el italiano Carlo de Angelis, que, a su vez, es representante de la constructora Astaldi a la que en 2018 le fue adjudicada la construcción del Hospital Departamental de Chinandega, una obra de 99,8 millones de dólares. 

La licitación fue adjudicada a Construmaq el pasado 13 de marzo a un plazo de 150 días, pero en el sistema de contrataciones la obra todavía aparece “En ejecución”. (Clic para ver contrato)

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En alianza con otros contratistas , Yalí Núñez Fournier facturó 20 millones de córdobas adicionales a los 104,14 millones de córdobas que consiguió a título personal.

COLECCIONISTA DE CONTRATOS PÚBLICOS

Contratistas

La serie de contratos municipales a favor de Yalí César Núñez Fournier registró un pico en marzo con una facturación de 30,6 millones de córdobas en obras de la comuna capitalina, entre ellas la construcción de un parque en la comarca Cruz del Paraíso, por el que cobró casi 4 millones de córdobas. En ese poblado ya habían sido habilitados un parque y una cancha, en marzo de 2022 a un costo de 1,5 millones de córdobas.

El contrato de mayor cuantía asignado ese mes a Núñez Fournier fue por 9,65 millones de córdobas, para mejorar el drenaje pluvial en el barrio ‘Germán Pomares’, seguido por otro mejoramiento de drenaje pluvial en el barrio Anexo Villa Libertad, por 8,2 millones de córdobas.

Hasta julio, la licitación más grande cedida al hijo de Orlando Núñez es la construcción de un parque en el barrio San Antonio, en el casco histórico de Managua: C$44 millones 241 mil 207.2 a un plazo de ejecución de dos años.


También fue elegido para mejorar el drenaje pluvial, mediante el revestimiento de canaletas, en el barrio Laureles Sur, por 13,4 millones de córdobas.

Además de la falta de trayectoria como proveedor del Estado, a Yalí César Núñez Fournier tampoco se le conoce reputación en el ramo de la arquitectura. En el grupo de contratistas municipales es uno de los dos admitidos sin tener empresa. La otra persona es Katy Loáisiga Cruz, con largo tiempo en el círculo. 

En el mercado de las licitaciones, un constructor sin empresa ni una cartera de proyectos que certifique su fiabilidad es algo muy negativo, explica a DESPACHO 505 un ingeniero con más de 20 años de experiencia consultado para este reportaje. “Estamos frente a un hombre que para poder cumplir con el acuerdo suscrito tiene que subcontratar todo, y, solo ese factor, si compitiera realmente en un concurso público, como se deberían hacer todos estos procesos, sería un punto en su contra. Pero estamos claros que contra apellido y partido no hay competencia profesional que valga”, anota. 

La experiencia laboral de Yalí Núñez Fournier, según su perfil en LinkedIn, una red social orientada al ámbito profesional, comenzó en 2004 -antes de graduarse- en el área de proyectos de la Agencia Lux Develpment, que es parte del sistema de la cooperación de Luxemburgo, según su sitio web. 

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En esa misma plataforma, Núñez Fournier destaca una experiencia profesional en Canadá, país donde cursó una maestría en 2009, así como su incorporación en 2013 a Alba Generación, la división del conglomerado Alba de Nicaragua S.A. (Albanisa), creada por el orteguismo para controlar el mercado de la generación energética. El hijo de Núñez entró como coordinador de seguimiento y programación de la Planta MAN 140 MW, cargo que todavía conserva, según la información disponible. Sobre su experiencia como el empresario detrás de Construcciones Núñez no hay rastro.

DEL “HAMBRE CERO” A LOS LUJOS DEL HIJO DEL IDEÓLOGO DEL PROGRAMA

hermanos
Los hermanos Núñez Fournier. De izquierda a derecha Yalí, Anais Indiana y Diego Núñez Fournier.

En redes sociales, los Nuñez Fournier, hijos del sociólogo sandinista Orlando Núñez Soto con la francesa Sylviane Francoise Louise Fournier, exhiben un estilo de vida que calza con la caracterización de las oligarquías que hace su padre: “un conjunto de ricachones y notables que, a través del prestigio social, el poder político, los recursos económicos y la influencia cultural detentan, mantienen y reproducen los privilegios del linaje a lo largo de centurias”, dice en el libro La Oligarquía de Nicaragua, editado en 2018.

Además de ser socios en Pridesa, la empresa que fundaron en 2016 y que ya entró como oferente municipal, los Núñez Fournier tienen negocios en su rama profesional: Yalí César como contratista municipal, Diego Luciano gerencia una empresa de crédito y Anaís Indiana tiene una clínica dermatológica.

Sobre su vida, comparten el gusto por los viajes al extranjero y la fiesta. Incluso, consta que, el 24 de febrero de 2022, Diego Luciano contrajo matrimonio en una corte de Miami, Estados Unidos, con la modelo nicaragüense Gwendolyne García Leets. La pareja también guarda una foto en el icónico Times Square, de New York, donde estuvieron en junio de hace dos años.

En agosto de 2021 también visitaron Marruecos, y estuvieron dos semanas en México. En 2022, compartieron sus vacaciones de verano en Costa Rica, y dos meses más tarde se dejaron ver en Cartagena de Indias, Colombia. 

Todo ello, mientras el sociólogo permanece apartado de la vida pública y apenas de vez en cuando, es mencionado por Rosario Murillo, cuando se refiere a la producción en el campo o a alguna actividad relacionada a los programas de Hambre Cero; entonces se acuerda del que los ideó: Orlando Nuñez Soto, “el compañero asesor”.

Tienen también sesiones de fotos en Ikaria, la isleta que heredaron en el Lago de Granada; viajes en yates por las playas de San Juan del Sur y fines de semana en casas de verano cuya renta promueven para “pasar unas vacaciones soñadas”.

La fortuna de los Núñez Fournier contrasta no sólo con la situación de un país con 1,2 millones de personas padecen hambre, según la FAO, sino con el discurso contra la oligarquía que sostiene su padre.

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