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*  ELECCIONES 2021 *

Cristiana Chamorro

“La casilla única es la de la unidad”

La precandidata presidencial confía en que la oposición alcanzará la unidad y la fuerza arrolladora para derrotar a Ortega. No se puede caer en la trampa de la desunión, dice en esta entrevista en la que rechaza de manera tajante considerar un escenario distinto. 

Por JOSÉ DENIS CRUZ | Abril 27, 2021

Cristiana Chamorro quiere ser la candidata de la unidad, como lo hizo su madre, Violeta Barrio de Chamorro, en 1990 con la Unión Nacional Opositora (UNO). Aunque no está en ninguno de los mecanismos de inscripción dispuestos por la Alianza Ciudadana y la Coalición Nacional, aspira convertirse en la candidata de un solo bloque. “Es muy difícil ganarle a Ortega si vamos divididos”, dice con franqueza.

Chamorro es la quinta precandidata presidencial con la que conversa DESPACHO 505, y la que menos tiempo ha concedido. Tras una plática de media hora, quedaron temas pendientes como el de la justicia transicional, el modelo de diálogo y consenso entre el régimen de Daniel Ortega y el sector empresarial, entre otros. 

La exdirectora de la Fundación Violeta Barrios de Chamorro (FVBCh) prefiere “ no adelantarse a los tiempos” cuando se le pregunta qué camino tomar si la unidad no se concreta y las reformas electorales no se ajustan a lo recomendado por la Organización de Estados Americanos (OEA) y el Grupo Pro Reformas Electorales (GPRE).  

Es la única precandidata presidencial que apoya la unión entre personas del mismo sexo. Se muestra firme en su posición de un “no” al aborto, pero deja claro: “Yo no soy quien va a decidir sobre este tema. Un Estado debe atender las causas que llevan a este problema”.

¿Qué significa decirle “Sí a Nicaragua”?

Decirle “Sí a  Nicaragua” significa ser parte de esos miles de nicaragüenses que estamos cansados de este Gobierno y que estamos urgidos de volver a tener libertad, trabajo, un futuro en paz y justicia. Significa que podamos los nicaragüenses tener un país con futuro para que los jóvenes no se tengan que ir de Nicaragua.

¿Usted empezó a valorar su precandidatura presidencial cuando empezó a puntear en las encuestas o ya era una idea que exploraba desde antes que esto ocurriera?

El día lunes 11 de enero dije “Sí a Nicaragua” y que estaba dispuesta a aceptar una candidatura. Respondí a los periodistas espontáneamente sin haber tenido un cálculo político ni siquiera de lo que me estaba metiendo, y lo hice porque yo estoy convencida que todos los nicaragüenses tenemos que aportar algo y contribuir para aprovechar las elecciones del 7 de noviembre para cambiar Nicaragua. 

Usted ha dicho que no se someterá  a ningún mecanismo de elección, ni de la Coalición ni de la Alianza Cívica, que esperará a que exista una casilla de unidad... 

Aclaro que de selección no he dicho que no, pero si fuera una selección para una casilla única si, lo que pasa es que en el contexto actual hay dos organizaciones políticas con dos procesos diferentes apuntando a dos casillas distintas.

¿En  ninguno de ellos estará?

En ninguno de ellos si están divididos, no voy a dividir a Nicaragua, no voy a considerar esa opción porque me parece que es muy difícil ganarle a Ortega si vamos divididos, es muy difícil lograr una elección arrolladora como es la que necesitamos para poder transformar al país en el futuro. 

Si la Coalición elige bajo su mecanismo a un candidato y lo hace también la Alianza, ¿cuál sería su participación, es decir cómo va usted a entrar en el juego con dos candidatos ya seleccionados?

Esos son mecanismos internos de ellos. No estoy en un juego en esto, para comenzar, sino que con una propuesta a Nicaragua que es la que debemos de ir unidos. Si fuese un candidato cualquiera que gana, pero que tiene el consenso de las dos casillas y que está representando la unidad de la oposición legítima y autorizada, yo incluso apoyo a ese candidato. Yo no estoy en ninguna organización política, surgí como candidata independiente, no nominada. Al decir sí la gente reacciona positivamente en las encuestas y terminás siendo precandidata, una opción.

Partiendo de lo que dice estaríamos hablando de otro mecanismo de selección a parte del que ya empezó la Coalición y la Alianza.

No puedo hablar de otro mecanismo. En estas dos últimas semanas visité a la Coalición y CxL para entender sus mecanismos. Pregunté a CxL cuáles eran las posibilidades de que lograran la unidad con la otra organización y  me presentaron sus formas de selección de candidatos; luego visité la Coalición porque ambas organizaciones son legítimas y se han ganado un lugar en el pueblo de Nicaragua y tienen una propuesta para el país. Yo no me puedo adelantar ni les voy a decir lo que tienen que hacer. Yo escucho a la gente que quiere que la oposición vaya en unidad, y que la casilla única es la de la unidad. Siempre hay tiempo porque los tiempos del pueblo son los que requiere Nicaragua. 

¿No cree que los tiempos son de Ortega? 

No tienen que ser de Ortega, los tiempos tienen que ser de Nicaragua. Ortega le está quitando el tiempo a Nicaragua, ya nos ha quitado 14 años de progreso y libertad, de futuro para los jóvenes. Nosotros tenemos que exigir nuestros tiempos.

Para estar claro, habrá un candidato presidencial que seleccionará la Coalición y otro la Alianza Ciudadana, usted no está en ninguno de ellos...

No estoy en ninguno de ellos, en ninguna de las organizaciones.

¿En qué momento usted entraría  a un mecanismo de selección, ya estaríamos hablando de tres candidatos?

La selección no la tengo que decidir yo. La selección la tiene que decidir la ciudadanía, ellos tienen que decidir con quién quiere ir, este pueblo es bien inteligente, no se engaña, sabe que para derrotar a Ortega y cambiar a Ortega solo podemos ir unidos. 

Usted qué está haciendo para incidir en esa unidad...

Además de firmar el documento “Unidad, Nicaragua Primero”, recientemente los precandidatos firmamos un documento de rechazo a las reformas, ya llevamos dos expresiones de unidad. La unidad hace la fuerza, solo con unidad vamos a evitar el fraude, y con unidad vamos a contrarrestar esas reformas, sólo con unidad vamos a llamar la atención de la comunidad internacional. Al mantener una posición sobre ese principio, estás contribuyendo.

¿Cree que haya tiempo para que se logre la unidad de las fuerzas de oposición? Yo siento que estamos a contrarreloj, Ortega ya presentó sus reformas y la oposición no termina de unirse...

Estas fuerzas no solo están integradas por cabezas o por dirigencias, sino por grupos de gente que obviamente están con una disciplina partidaria, pero es gente que piensa y tiene una claridad; y sí he sentido en bases de ambas fuerzas y dirigentes la preocupación por buscar cómo salir de la trampa de la desunión. La conciencia nacional tiene dos virtudes: este pueblo es libertario, y la otra es la unidad. La conciencia de unidad se puede imponer para que lleguen a un acuerdo.

Qué opina del rol que ha tenido CxL, se le ha acusado de impedir la unidad, e incluso que este partido marca cómo debe ser.

Hay partidos que tienen su proyecto político y lo están ejecutando, seguramente.

Ya Ortega presentó su propuesta de reformas y no cumple con la demanda del Grupo Promotor de Reformas Electorales ni con la resolución de la OEA, he hablado con cuatro candidatos y tres me han expresado con claridad que se debe ir a un proceso electoral aunque no se logren las reformas, ¿usted comparte esto? 

Tenemos tiempo para seguir trabajando unidos ante esas reformas y, con la unidad, ejercer la presión necesaria para que no sean las de Ortega sino las del Grupo Promotor y las de la OEA, tenemos ese derecho e insistir en eso. No puedo adelantarme a los tiempos.

¿Y si no se logran? 

No pensemos en que no se van lograr, pensemos que se van a lograr. Si vos decís que no se logran ya no vas a lograr la unidad ni el frente común. 

Pero hay dos hechos indiscutibles: uno, que la unidad ha sido difícil, desde 2019 la oposición está intentándolo; y dos, Ortega ha creado leyes para limitar a la oposición. Si partimos de esto, el futuro parece incierto.

Quiero resaltar algo que me impresionó mucho esta semana (la semana pasada) cuando la fuerzas policiales tomaron presa a la presidenta de las Madres de Abril: le dijeron que estaban en un estado de guerra. Ortega está en un estado de guerra contra el pueblo, no solo un estado de sitio. Debemos estar claros que la dimensión de la dictadura es enorme, por eso repito que hay unirnos para detenerla.

La unidad de la oposición es muy importante, pero la presión social también, ¿cómo despertar nuevamente a la población?

La población está despierta.

Que se venza el miedo al estado policial de facto...

Es difícil retar la dimensión de la represión que tenemos, el día que me reuní con la Coalición parecía una guerra, había un contingente de antimotines, te sacaban del carro, te revisaban, ese es el nivel de represión, y para la gente, después de 300 muertos, es muy difícil que salga a la calle a expresarse. Pero ahí está esa resistencia, y es la que tenemos que activar en las urnas, el voto vale si es masivo, como en 1990. Tenemos que volver a hacer eso, pero es importante ver a la oposición unida, de lo contrario se puede dar la abstención.

¿Usted qué le propone al país como candidata?

Soy una más de los miles de nicaragüenses que estamos cansados de la dictadura, que queremos libertades públicas, seguridad, futuro en paz, que Nicaragua vuelva a estar en el mapa internacional con inversión nacional y extranjera. Acepté una precandidatura para servir a Nicaragua. Tengo una experiencia, una capacidad y un potencial que debía poner al servicio de Nicaragua, tenemos una tercera oportunidad en noviembre. Tenemos que salir de las casas.

¿Qué haría usted en el primer día como Presidenta? 

Invitaría a los nicaragüenses a ir a las cárceles para abrirlas y limpiarlas; clausurar El Chipote y convertirlo en un lugar donde se haga un homenaje a todos los mártires y presos políticos. Abriría las fronteras para que los exiliados vengan en libertad, aboliría las leyes que nos ha impuesto Ortega para suprimir las libertades y declararía a una Nicaragua en libertad. 

¿Y cómo va a crear empleo en las circunstancias en las que recibiría el país? La pobreza y el empleo son dos de los principales problemas que aquejan a los nicaragüenses.

Derrotando la dictadura con una mayoría calificada. Si logremos una derrota arrasadora, más grande que la de 1990, 1995, 2000, podremos gobernar en paz, de esa manera vamos a dar confianza a la inversión nacional y extranjera. Hay muchos nicaragüenses que quieren a este país, que lo rescatemos para ellos y futuras generaciones.

Usted podría lograr una mayoría, pero el orteguismo maneja sindicatos, transportistas, ¿cómo lidiar con esa característica del sandinismo de destruir y causar caos? 

Si ganás con una mayoría calificada adquirís una legitimidad para poderte imponer sobre aquellas tendencias destructivas, sobre lo que es la oposición destructiva como fue Ortega desde 1990, esa oposición la tenemos que reducir a cero. Nadie va a poder gobernar si ganás a medias.

Nicaragua tiene una deuda pública que representa el 95% del PIB, y otra con Venezuela, ¿qué debe pasar con la deuda con ese país sudamericano?

Un próximo Gobierno tiene que tener un equipo de economistas, de los mejores y comprometidos con la restauración del país, para tomar decisiones sobre esos temas. Hay que investigar hasta dónde fue eso, qué es lo que han hecho y cuáles son los compromisos, antes de adelantarse a decir lo que vas a hacer.

También hay empresas que no son rentables para el país, eso es un gasto para el propio Estado. ¿Usted qué haría? 

Se tiene que hacer una revisión profunda de la matriz económica y saber cuáles no son rentables, para saber qué hacer. Esto se debe hacer con la mayor transparencia del mundo, hacerlo con las mejores asesorías, pensando en el beneficio de los pobres y vulnerables, por encima de cualquier transformación.

Algunos precandidatos ya han presentado un plan de Gobierno, ¿usted lo hará?

Sí, parto de una base y acá tengo un borrador. Se ha presentado uno del Cosep, uno del Incae, uno de Funides (...) se han presentado como cinco, pero debe haber un consenso nacional porque al final la mayoría queremos lo mismo: libertades públicas, seguridad social, crecimiento económico.

Cristiana Chamorro

¿Respalda las demandas del movimiento feminista?

Escucho las demandas de todos los grupos. ¿A cuáles te estás refiriendo? 

El aborto, por ejemplo, aunque comparto la idea de que  no debe ser un tema de campaña, pero lo he abordado con los demás candidatos. Han dado respuestas partiendo de la religión.  Nicaragua es uno de los tres países de América Latina que penaliza el aborto.

Vos decís que no se deben ver desde nuestra condición de practicante. Soy católica practicante, defensora de derechos humanos, por tanto defiendo la vida desde la concepción hasta el día que nos llama Dios. Yo no soy quién va a decidir sobre este tema. Un Estado debe atender las causas que llevan a este problema: la falta de acceso a la educación, la falta de acceso a la salud, un sinnúmero de causas. Yo no soy proaborto. 

¿Y en el caso de niñas que son abusadas? 

Cada caso lo tenés que ver en su contexto, yo no soy la que tengo que decidir sobre unos hechos particulares. Si fuera una hija mía no estoy de acuerdo en que aborte.

Usted dijo en esa entrevista que la diversidad sexual: "Algún derecho ha de tener". ¿Cuáles?

Yo no soy quién va a decidir los derechos de las personas, si voy a ser Presidenta seré una facilitadora del bien común, del consenso social, de la inclusión de las distintas fuerzas.

También mencionó que escucharía al papa Francisco para tomar una decisión sobre los derechos de la diversidad sexual…

Ya lo escuché y me parece que su posición es acertada. Él dice que los homosexuales tienen que tener derechos civiles, y aprueba las uniones civiles de ellos, porque deben estar defendidos ante la Ley. Son personas de derechos, y tiene que estar contemplado en la Ley. Estoy de acuerdo con la unión civil entre homosexuales.