La Cruz Roja Nicaragüense (CRN) dio a conocer que suspendió el telehablatón que realizaría este 21 de noviembre para recolectar ayuda para los afectados del huracán Eta y Iota, dos potentes huracanes que dejaron devastación en el país, principalmente en el Caribe Norte de Nicaragua.

Lisette Guido, vocera de la institución, dijo que la actividad se suspendió debido a que la ciudad de Rivas necesita ayuda humanitaria urgente y que todos los esfuerzos están enfocados en alistar un convoy de asistencia para enviarlo el sábado, día que se realizaría el evento.

A pesar de la suspensión del telehablatón, los pobladores que deseen dar su apoyo pueden llevar agua, comida, juguetes, frazadas entre otros artículos a las instalaciones de la institución de socorro. También pueden hacer sus aportes en las cuentas bancarias de Banpro tanto en dólares como en córdobas, e ingresar a la página web de la institución www.cruzrojanicaragüense.org.ni.

Auner García, director general de Cruz Roja, dio a conocer que hasta el mediodía de este miércoles en la zona del Caribe Norte contabilizaban 63,914 evacuados y 683 albergues activados.

Lea: Alcaldía de Santa María de Pantasma fía en ventas para atender a damnificados

Ayuda a Waspam

Previo al impacto del huracán Iota atendieron a muchas familias con alimentación gracias al apoyo de las empresas, población en general y oenegésque confiaron en la institución de socorro. La Cruz Roja Nicaragüense cuenta con 32 filiales a nivel nacional y unos 1,520 voluntarios trabajan en brindar apoyo a los afectados.

Óscar Gutiérrez, presidente de la Cruz Roja Nicaragüense, manifestó que una caravana de la institución con unas 80 toneladas de alimentos para cinco mil familias de la zona de Waspam, se quedó estancada en Bilwi ya que el lunes se sentían los primeros vientos del huracán Iota y hasta hoy miércoles retomó su travesía a la zona.

“Es por eso que la ayuda a los diferentes albergues no había llegado”, expuso Gutiérrez, quien agregó que a los albergues de Prinzapolka y sus comunidades llevaron antes del impacto de Iota, unas 25 toneladas de víveres para unas 1,500 familias, además tienen trabajando una planta potabilizadora de agua.

Lea: Derrumbe en Macizo de Peñas Blancas destruyó siete casas habitadas por 45 personas: pastor teme que haya más muertos

Ana Carolina Picado, encargada del área de apoyo psicosocial de la Cruz Roja Nicaragüense explicó que han desplegado tres brigadas en las zonas afectadas y han encontrado en los pobladores mucho estrés, depresión por las pérdidas. Indicó que los padres transfieren toda su tristeza a los niños y por eso se hace necesario su tratamiento.

“Estamos trabajando en todas esas intervenciones con ellos (los niños), con la familia, las mujeres, con los hombres, adultos mayores para poder restablecer en temas de salud mental”, expuso Picado.

Instalaciones destruidas

García dio a conocer que las instalaciones de la Cruz Roja en Bilwi resultaron destruidas por el impacto del huracán Iota. Además, el pozo de agua, el que también estaba brindando apoyo a la población con el vital líquido, sufrió daño y trabajan en restablecerlo.   

Luego del impacto del huracán Eta, los miembros de la Cruz Roja estaban trabajando en el Caribe Norte, principalmente en Prinzapolka, en temas de agua y saneamiento, así como en la promoción de la higiene. El impacto de los dos huracanes en menos de 15 días dejó al descubierto los grandes problemas de la población sobre el tema del agua ya que muchos pozos resultaron contaminados.

“Al día de hoy hemos logrado atender a 1,500 familias en el sector de Prinzapolka con equipos especializados”, indicó García.

Compartir: