Los datos del Banco Central de Nicaragua (BCN) muestran a un sector de hoteles y restaurantes en caída libre. Esta semana la institución financiera nacional publicó un informe en el que indica que en el mes de septiembre cayó 46.8%, acumulando un negativo de 30.9% en los primeros nueve meses de este 2020, sin que haya muestras de recuperación.

“Esta actividad se ha visto afectada por el menor número de visitantes provenientes del exterior”, informó el BCN en el documento Índice Mensual de la Actividad Económica (IMAE), cuya publicación finalmente retomó en el mes de octubre, tras mantener bajo sigilo el comportamiento económico del país.

El régimen de Daniel Ortega ha hecho esfuerzos para  hacer levantar cabeza a esta actividad, que depende del turismo, sin mucho éxito. Las estadísticas oficiales demuestra ese fracaso. En septiembre la Dirección General de Ingreso (DGI), el Ministerio de Hacienda (MHCP) y el Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur) aprobaron el Acuerdo Interinstitucional 01-2020 para exonerar el IVA (Impuesto de Valor Agregado) a los alimentos, bebidas y hospedaje en centros turísticos de Nicaragua durante los días 14 y 15 de septiembre. 

El Gobierno vio en la medida una forma de estimular el turismo nacional y comenzar a revertir la crisis que atraviesa el sector desde 2018 y que se agudizó con la pandemia del coronavirus. La abrupta caída  de la actividad hoteles y restaurantes en el mes nueve del año son muestras que la reactivación requiere de políticas más profundas.

De hecho, la presidenta de la Cámara Nacional de Turismo de Nicaragua (Canatur) Lucy Valenti consideró que la medida no tendría un efecto positivo importante, pues se trataba de un beneficio exclusivamente para negocios participantes de la denominada Feria Nacional de las Fiestas Patrias, promovida desde el Intur. “No es para todas las empresas y solo aplica para el 14 y 15 (de septiembre), por tanto no creo que tenga un impacto significativo”, valoró en su momento Valenti.

A raíz de la crisis de 2018, el turismo de Nicaragua ha ido en picada: de generar US$840 millones en 2017 las divisas cayeron a US$400 millones. Luego en 2019 esta actividad generó US$430 millones y para 2020 se proyectaron US$460 millones. Se estimó para este año un crecimiento positivo leve, pero que ubicaba al sector a números de 2014.

Pero el mismo Gobierno esbozó un escenario peor a finales de octubre cuando presentó el proyecto de Ley de Presupuesto General de la República (PGR) y en el que reconoció que los ingresos por turismo en 2020 caerán a su peor número y retrocederá a casi a los generados en 2008: US$261 millones.

La proyección hecha para 2020 es inferior a las divisas que generó en 2008 cuando fueron de US$276.2 millones. Y según las proyecciones del Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur) habrá una leve recuperación en 20201 al prever ingresos por US$341 millones de dólares.

En tanto la Administración Ortega mantenga estrictos requisitos a las aerolíneas no llegarán turistas al país. Al día de hoy solo Avianca está aterrizando en el Aeropuerto Internacional Augusto C. mientras las demás posponen todos los meses el restablecimiento de los vuelos. 

Aeroméxico, Copa y United Airlines ya decidieron que reanudarán sus vuelos a Nicaragua hasta enero del 2021, producto de los requisitos que estableció la administración de Daniel Ortega en el contexto de la pandemia por el Covid-19, y que no se corresponden con el resto de países donde ya están abiertos los cielos. Algunos empresarios aseguran que las compañías Spirit y American Airlines también lo harán hasta el próximo año.

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