En el último mes la Policía de León ha realizado tres allanamientos en la residencia del periodista Aníbal Toruño, director de Radio Darío, un referente en el dial en el Occidente del país. El más reciente ocurrió hace apenas unas horas: un fuerte dispositivo policial se desplegó en el perímetro, bloquearon la calle de acceso al inmueble y con tenazas y patadas derribaron la puerta.

“Me están botando las puertas de mi residencia”, denunció de inmediato Toruño. Un enunciado similar al que colgó en sus redes sociales los días 4 y 7 de enero y a los que Toruño ha respondido con la firme decisión de ceder a la presión e intimidación del régimen Ortega-Murillo.

“El actuar de la policía se asemeja más a delincuentes, que entran en un nuevo allanamiento a mi residencia, sin orden judicial, exceso de poder, violencia, arrogantes que pasan encima de todos mis derechos civiles! Exijo que detengan el ataque!”, demandó el periodista quien desde abril del año 2018, cuando una gran mayoría de la población se alzo en protesta contra Ortega, denuncia ataques violentos que interpreta como acciones dirigidas para silenciar los reportes que realiza desde la frecuencia 89.3 de Radio Darío, fundada en 1949 y que es legado de su padre, Juan Toruño.

EN LA MIRA DESDE 2018

Las instalaciones de la radio fueron quemadas y sus equipos destruidos en la noche del 20 de abril de 2018. El equipo de trabajo comenzó a sufrir persecución y asedio, y el mismo Toruño permaneció en el exilio durante un año, y volvió asumiendo el riesgo, dijo en su momento.

Si bien el asedio y la intimidación policial han sido una constante, tanto en la residencia del periodista como en el local desde donde opera la emisora, en el último mes ha escalado el abuso policial: destruyen puertas, portones, revisan el inmueble, con la excusa de que “buscan droga”.

“Están usando la mentira al acusarme de que buscan narcotráfico y tenencia de armas para insinuar que mi persona está ligada a semejantes crímenes. Aníbal Toruño es una persona transparente que trabaja y lucha por la libertad de expresión”, dijo el periodista en una entrevista con DESPACHO 505 en la que además señala al jefe de la Policía de León, comisionado general Fidel Domínguez, como su verdugo.

Para el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), despojado de su personalidad jurídica y del edificio donde operó por décadas, “el permanente ataque contra el periodista es muestra del odio que el régimen Ortega-Murillo le tiene a él y su familia por adversar sus políticas criminales y denuncias las graves violaciones a los derechos humanos en Nicaragua.

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