La dictadura de Daniel Ortega consumó este martes el robo de la redacción de Confidencial, medio de comunicación independiente dirigido por el periodista Carlos Fernando Chamorro, al inaugurar una casa materna con el financiamiento de Taiwán. 

El inmueble fue pintado en color “rosado chicha”, emblema del régimen. Además, se colocó una fotografía con la cara de Daniel Ortega y Rosario Murillo en la fachada principal. 

La redacción de Confidencial fue asaltada por la Policía Orteguista la noche del 13 de diciembre de 2018. Desde entonces ha estado ocupada por oficiales de la Policía y, finalmente, este martes fue inaugurada una casa materna por el Ministerio de Salud. 

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“Lo que han querido hacer es encubrir el cierre de un medio de comunicación, lo que todo el mundo puede ver hoy es que la dictadura ha erigido un monumento al crimen de la libertad de prensa y la libertad de expresión”, denunció Carlos Fernando Chamorro en una entrevista con Canal 12.

El periodista insiste en que le han adjudicado ilegalmente al Ministerio de Salud una propiedad que no le corresponde, “porque no hay un decreto, no hay resolución de ninguna clase por este robo, e intentan de alguna manera encubrirlo, sellarlo, al inaugurar un servicio de salud”. 

Según Rosario Murillo, esta casa materna se financió con la cooperación del Gobierno de Taiwán; sin embargo en el acto no hubo presencia del personal diplomático. 

CENIDH: “(ORTEGA Y MURILLO) SON CRIMINALES”

Vilma Núñez, presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), condenó el robo de las instalaciones de Confidencial, 100% Noticias y otras organizaciones cuyas instalaciones están ocupadas por el régimen. 

En las instalaciones de 100% Noticias se inaugurará esta semana un centro de atención para personas con adicción al alcoholismo y/o drogadicción”.

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Rosario Murillo anunció este martes la inauguración de un centro para personas con diabetes, que se ubica en las instalaciones de la organización confiscada IPADE, en Carretera a Masaya. 

Para Vilma Nuñez, las organizaciones confiscadas “representan para este gobierno la piedra en el zapato, la voz que con el nombre de las víctimas le recuerda que son criminales, que son ladrones”. 

“Lo que han cometido en contra de nuestras organizaciones y medios de comunicación es un robo descarado, un asalto. Hay una diferencia en ser un dictador político y ser un delincuente, ellos son delincuentes y así van a pasar a la historia”, concluyó. 

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