Cambio de mando en El Salvador: Bukele dice que se deberán tomar decisiones difíciles y “medicinas amargas” para recuperar al país

El empresario Nayib Bukele ha asumidolas riendas del Ejecutivo salvadoreño, después de 10 años de gobiernos del FMLN,marcados principalmente por la corrupción. “Este día inicia la nueva historiaque vamos a escribir”, dijo.

Nayib Bukelees partir de hoy el Presidente del país más pequeño de Centroamérica, y a lavez uno de los más inseguros del continente americano: El Salvador. En suprimer discurso, marcado por la conciliación y sin hacer grandes anuncios sobresu Gobierno, ha puesto en manos de los salvadoreños la responsabilidad deconstruir una nueva nación.

  “Así como una familia que tiene a su hijo enfermo. La familia va a hacer lo imposible, pero no va a ser fácil (…). Pero no importa, porque todo es por el mismo objetivo común. De igual manera es con El Salvador. Nos toca ahora cuidarlo, tomar a todos un poco de medicina amarga, nos toca ahora sufrir a todos, asumir responsabilidades”, dijo el mandatario entrante.

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Bukelereconoció que durante su gobierno habrá momentos duros y difíciles por lo quellamó a sus seguidores  a que loacompañaran a tomar decisiones con valentía. El país centroamericano enfrentauna alta tasa de desempleo, problemas fiscales, un crecimiento económico lentoy una fuerte migración de sus ciudadanos.

Quizá poreso, el mandatario llamó al compromiso de los salvadoreños. “Entiendo que hansido engañados antes. La diferencia es que esta vez el cambio vendrá de cadauno de nosotros. Tenemos cinco años para hacer de El Salvador un ejemplo parael mundo, de que un pueblo puede salir adelante”, agregó el joven empresariosque ha roto el esquema político salvadoreño.

Bukele (37años), el presidente de América Latina más joven, asumió las riendas del paísdespués de 10 años de gobiernos del Frente Farabundo Martí para la LiberaciónNacional (FMLN), marcados por una corrupción galopante. Su elección el 3 defebrero supuso, además, el fin del bipartidismo entre Arena (derecha) y el FMLN(izquierda).

“A partir dehoy seré el Presidente de todos los salvadoreños, los siete millones que vivenacá y los tres millones que viven afuera. Los representaré a ustedes, a uno ycada uno”, dijo a la multitud que lo acompañó en Plaza General Gerardo Barrios,ubicada en el Centro Histórico de San Salvador.  “El poder está mano de todos nosotros, yustedes decidirá cómo quieren ser gobernados”.

En undiscurso, que por momentos tuvo ribetes religiosos al nombrar en más de una veza Dios, el mandatario se refirió al género y nombre  de la hija que espera con su esposa Gabriela,pidió a los salvadoreños jurar junto con él sacar el país adelante, y habló deconvertir a su gobierno en el mejor en la historia de El Salvador. Sin embargo,dedicó escaso tiempo y palabras a cómo combatirá la inseguridad y lacorrupción, principales flagelos.

“Juramostrabajar todos para sacar a nuestro país adelante. Juramos defender loconquistado el 3 de febrero. Juramos que cambiaremos nuestro país contra todoobstáculo, contra todo enemigo, contra toda barrera, contra todo muro. Nadie seinterpondrá entre Dios y su pueblo para poder cambiar a El Salvador. Que Diosbendiga a El Salvador”, señaló.

Durante suintervención sus seguidores gritaron “¡Cicies, Cicies!”, en referencia a la creaciónde la comisión internacional contra la impunidad, como la CICIG de Guatemala, yque fue una de sus principales promesas de campaña del ahora presidentesalvadoreño. Sin embargo, no tocó el tema y al igual que en su discurso del 3de febrero, insistió en pasar la página de la posguerra.

A la toma demando asistieron los presidentes de Bolivia, Evo Morales; Colombia, Iván Duque;Costa Rica, Carlos Alvarado; Panamá, Juan Carlos Varela; República Dominicana,Danilo Medina, y de Guatemala, Jimmy Morales; y los vicepresidentes de Ecuador,Otto Sonnenholzmer, y Paraguay, Hugo Velázquez, y  delegaciones de Estados Unidos y España.

Elpresidente Bukele no invitó a los mandatarios de sus países vecinos JuanOrlando Hernández, Honduras, Daniel Ortega, Nicaragua, ni Nicolás Maduro, deVenezuela, por ser “dictadores”. En el caso de Nicaragua, Ortega ha perdido auno sus aliados en los foros internacionales, principalmente ante laOrganización de Estados Americanos (OEA).