El representante permanente interino de Estados Unidos, ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Bradley A. Freden, señaló que su país apoya a la prensa libre y abierta de Nicaragua, la cual vive bajo el asedio de las fuerzas policiales del régimen de Daniel Ortega.

“Estados Unidos continuará hablando sobre las amenazas y peligros que enfrentan los periodistas que se comprometen a informar de manera libre y justa con un gran riesgo personal bajo los regímenes de Nicaragua, Cuba, Venezuela y otros lugares”, expresó el diplomático, quien agregó que su país, se mantendrá al lado del “pueblo de Nicaragua en su búsqueda por restaurar la democracia a través de elecciones libres y genuinamente justas”.

Indicó que la represión no solo es para los comunicadores, sino también contra los sectores opositores, a los cuales les impide ejercer el derecho de reunión, “posibilitando incluso ataques violentos a iglesias”.

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“Como todos sabemos, el régimen de (Daniel) Ortega estrangula a la disidencia y viola los derechos del pueblo nicaragüense a expresarse y reunirse pacíficamente, posibilitando incluso ataques violentos a iglesias”, señaló el funcionario.

ATAQUE A LA PRENSA INDEPENDIENTE

En su comunicado, el funcionario dijo que Ortega no tomó las medidas necesarias para proteger a la población de la pandemia del Covid-19, pero apuntó sus amenazas a los medios independientes que informan sobre la situación real de la enfermedad.

También se refirió a los más de 100 presos políticos que “languidecen en las cárceles y el régimen de Ortega sigue hostigando e intimidando a las voces independientes”.

“El gobierno de Ortega está llevando a cabo una campaña de intimidación diseñada para silenciar a la oposición, evitar reuniones pacíficas y frenar la libertad de expresión, incluso para los miembros de la prensa”, expuso Freden, en un mensaje en ocasión del Día Nacional del Periodista.

CPJ SE PRONUNCIA

El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés), junto a otras tres organizaciones de derechos humanos hicieron un llamado al régimen de Daniel Ortega a que ponga fin al hostigamiento generalizado contra el gremio periodístico para que puedan ejercer sus labores en condiciones de seguridad.

“Puesto que las elecciones generales están previstas para noviembre de este año, el gobierno del presidente Daniel Ortega debería aprobar medidas para garantizar que la prensa independiente pueda cubrir el proceso electoral con libertad y seguridad, sin ser objeto de hostigamiento ni represalias”, manifestó el CPJ en su comunicado.

Este llamado lo hicieron en el marco de la celebración del pasado 1 de marzo, Día Nacional de Periodistas de Nicaragua. Indicaron que el régimen de Ortega desde abril del 2018, cuando comenzaron las protestas ciudadanas, respondió con una brutal represión, desde entonces “el clima para el ejercicio del periodismo en Nicaragua se ha vuelto cada vez más hostil”.

También expresaron su preocupación por la aprobación de las leyes de Ciberdelitos y la de Agentes Extranjeros que “ampliaron la capacidad del gobierno de controlar y silenciar a la sociedad civil y los medios de comunicación”, según el análisis de Relatores Especiales para la Libertad de Expresión de la ONU y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

A este llamado del CPJ, se sumaron las organizaciones regionales defensoras de derechos humanos: el IFEX-ALC, la AMARC-ALC y el Instituto sobre Raza, Igualdad y Derechos Humanos, “en una condena a la campaña represiva de varios años contra la prensa nicaragüense”.

PIDE INVESTIGACIÓN

El CPJ además demandó a las autoridades de Nicaragua para que investiguen el acoso al periodista independiente Wilih Narváez, a quien un hombre no identificado llegó el 24 y el 28 de febrero, a la casa del comunicador ubicada en un barrio de Managua y amenazó a sus familiares

Narváez le dijo al CPJ que la Policía fue notificada sobre el incidente del 28 de febrero, pero las autoridades no tomaron ninguna medida.

“Las autoridades nicaragüenses deben actuar con celeridad para investigar las repetidas amenazas al periodista Wilih Narváez”, dijo Natalie Southwick, Coordinadora del Programa de Centro y Sur América del CPJ, en Nueva York.

“El trabajo de un periodista nunca debe exponerlos, y mucho menos a toda su familia, a amenazas o acoso. Los periodistas de Nicaragua merecen sentirse seguros en sus lugares de trabajo y en sus hogares”, anotó.

ORTEGA PONE EN MARCHA UN SISTEMA DE CENSURA SOFISTICADO

Pedro Vaca, relator sobre libertad de expresión de la CIDH, durante un conversatorio que organizó el Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más, explicó que hay una preocupación de la comunidad internacional sobre la pérdida de las libertades civiles y políticas.

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Comentó que en Nicaragua, Ortega ha puesto en marcha un sofisticado sistema de censura el cual su principal brazo es el uso de la fuerza. “No hay nada más grotesco a la hora de hablar de censura que ver policías asediando a periodistas, ingresando a residencias de periodistas”.

A eso se suma el aspecto legal y jurídico la cual se expresa con la Ley de Ciberdelitos y de Agentes Extranjeros. Pero también hay una censura simbólica, la cual se puso en marcha con la confiscación de medios de comunicación.

“El periodismo nicaragüense es resistente, es valiente, es necesario”, indicó Vaca, quien considera que los medios de comunicación ayudan a los organismos para reconstruir las violaciones a los derechos humanos.  

Indicó que el Poder Judicial de Nicaragua tiene “ritmos paradójicos y caprichosos”, ya que es lento para esclarecer el asesinato del periodista Ángel Gahona, que ocurrió en abril del 2018, y que permanece en la impunidad. Tampoco se ha pronunciado sobre la confiscación de las sedes de 100% Noticias y del seminario Confidencial.

“Pero paradójicamente y por eso planteó como un ritmo caprichoso, es un Poder Judicial particularmente rápido cuando se trata de imponer sanciones a periodistas por sus publicaciones y esos son síntomas de erosiones al Estado de derecho”, afirmó Vaca.

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