MANAGUA — Estados Unidos y la Unión Europea han demandando una investigación creíble y transparente que dé con el responsable del atentado terrorista en contra de la Catedral de Managua. Ambas potencias emitieron el pasado viernes dos comunicados en los que condenaban el ataque que calcinó la imagen de la Sangre de Cristo (283 años), un gesto que exministros de Relaciones Exteriores consideran como una “dura respuesta en términos diplomáticos”.

Francisco Aguirre Sacasa, excanciller de Nicaragua durante la administración de Enrique Bolaños, dijo que los comunicados de Estados Unidos y Europa son enfáticos al llamar a las autoridades del régimen de Daniel Ortega “aclarar los hechos y a respetar a la iglesia Católica”. “Sus reacciones fueron rápidas, condenando el atentado y eso muestra lo atenta que esta la comunidad internacional sobre lo que pasa en Nicaragua y la seriedad con que se toman todos los acontecimientos en nuestro país”.

Son respuestas duras en términos diplomáticos”, y que tienen un peso por lo rápido que se dieron a conocer y por lo claro y contundentes que son al pedir una investigación expeditas y creíble.

En términos diplomáticos, agrega Aguirre, esos comunicados son muy fuertes y contundentes, pues sin ser ambiguos piden una investigación a fondo y que se respete la libertad religiosa, específicamente a la Iglesia Católica y su feligresía. “Eso muestra lo importante que es lo que sucede Nicaragua para la comunidad internacional”, valoró.

En eso coincidió el exjefe de la diplomacia nicaragüense Norman Caldera: “Son respuestas duras en términos diplomáticos”, y que tienen un peso por lo rápido que se dieron a conocer y por lo claro y contundentes que son al pedir una investigación expeditas y creíble del atentado contra la Catedral de Managua. “No deben quedar dudas sobre las investigaciones, de eso depende que el Gobierno aclare si tuvo que ver con ese atentado o no”, expresó.

El comunicado de la embajada de Estados Unidos consideró que el atentado constituye el más reciente de una serie de ataques deplorables a templos católicos en diferentes partes de Nicaragua. El embajador Kevin Sullivan se unió a los llamados para que el ataque sea investigado a fondo y los responsables enjuiciados conforme a la ley. “Frenar estas agresiones contra la Iglesia y sus feligreses es urgente”, dijo.

En tanto la embajada de la Unión Europea se solidarizó con la Iglesia Católica y sus feligresías, condenó el atentado e instó una investigación profunda. “Es importante que las autoridades lleven a adelante una investigación expedita y transparente. La UE defiende la tolerancia y libertad de religión. Todos los logares de culto deben ser respetados y protegidos”, reza parte del comunicado.

La Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Oacnudh) dijo: “OACNUDH condena el ataque incendiario de ayer contra la Capilla de la Sangre de Cristo en la Catedral de Managua, expresa su solidaridad a toda la comunidad católica e insta a las autoridades a investigar exhaustivamente lo ocurrido”, mientras tanto el Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam) emitió un comunicado en el que demandó a las autoridades nacionales que “esclarezca lo más pronto posible este hecho de violencia, por que no se puede aceptar, de ninguna manera, venga de donde venga”.  

GUERRA CONTRA LA IGLESIA CATÓLICA

El excanciller Sacasa contó a Despacho 505 que este sábado sostuvo una reunión privada con uno de los sacerdotes de la capital y que le expresó lo consternados que está la Iglesia por el atentado. El prelado confió a Sacasa que hay una sensación de mucha tristeza y que lo más grave “es que hay la percepción que el Gobierno le ha declarado la guerra abiertamente a la Iglesia y sus feligreses”.

La percepción que hay, según Aguirre Sacasa, es que se está siendo permisivo con este tipo de ataques sacrílegos contra la iglesia Católica, y si no se realiza una investigación profunda, creíble y que aclare los hechos sin que quede dudas, pues todo será achacado al régimen. “Para que el Gobierno no cargue la culpa de los atentados que ha sufrido la iglesia, debe haber una investigación creíble y que los responsables sean enjuiciados”, menciona.

Hay muchas contradicciones, primero la vicemandataria sale con una versión increíble y luego la Policía sale con otra teoría poco creíble, además de llevarse de forma violenta a una testigo como si fuera sospechosa, eso no se ve bien.

“Hasta ahora creemos que no están haciendo bien las cosas, hay muchas contradicciones, primero la vicemandataria sale con una versión increíble y luego la Policía sale con otra teoría poco creíble, además de llevarse de forma violenta a una testigo como si fuera sospechosa, eso no se ve bien”, dijo el exdiplomático, que augura un alto costo político para la dictadura dado que se ha manejado un discurso bastante anticlerical desde las máximas autoridades.

“Los discursos más los hechos hacen sentir que el Gobierno le ha declarado la guerra a la Iglesia y a su feligresía, y sumado a esto, que no haya una investigación creíble pues habrá costo político porque todo será achacado al gobierno”, reiteró Sacasa, que coincide con Caldera en que las versiones dadas por la dictadura son contradictorias y nada creíbles. “El cardenal lo llamó claramente un atentado terrorista”, señalan.

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