A finales de junio, la revista The Lancet Psychiatry presentó un estudio en el que señalaba que 53 pacientes tratados en hospitales de Reino Unido durante la fase más grave de la pandemia de Covid-19 describieron una serie de complicaciones neurológicas y psiquiátricas que podían estar relacionadas con la enfermedad. Tres meses después, los mismos investigadores han presentado evidencia clara de que, en algunas personas, “el coronavirus invade las neuronas y las secuestra para hacer copias de sí mismo”, provocando dolor de cabeza, desorientación y delirio.

Según un artículo publicado hoy en The New York Times, al parecer, el virus también absorbe todo el oxígeno a su alrededor y mata de hambre a las células vecinas. “Si el cerebro se infecta, podría tener una consecuencia mortal”, aseguró al diario neoyorquino Akiko Iwasaki, inmunóloga de la Universidad de Yale que dirigió la investigación.

CORONAVIRUS EN NICARAGUA: Contagios de coronavirus fueron menos de 100 en la última semana

En este nuevo estudio, los investigadores han documentado la infección del cerebro a través de tres vías distintas: en primer lugar, con muestras del tejido cerebral de una persona fallecida por coronavirus. Después en un modelo de ratón y por último en organoides, grupos de células cerebrales que pretenden imitar en una placa de laboratorio la estructura del cerebro.

La investigación fue presentada este 8 de septiembre y en ella se señala que las características patológicas asociadas con la infección con infiltrados mínimos de células inmunitarias proporcionan evidencia de la capacidad neuroinvasiva del coronavirus y una consecuencia inesperada de la infección directa de las neuronas.

A septiembre de 2020, el coronavirus ha infectado a más de 25 millones de personas en todo el mundo. Si bien la mayoría de los pacientes con Covid-19, señala la investigación, presentan síntomas respiratorios, se ha detectado en pacientes afectación neurológica, que incluyen deterioro de la conciencia y dolor de cabeza.

“Comprender el alcance total de la invasión viral es crucial para tratar a los pacientes, ya que comenzamos a tratar de descubrir las consecuencias a largo plazo del coronavirus muchas de las cuales se prevé que tengan una posible participación del sistema nervioso central”, advierten los investigadores. 

Según el documento hecho público esta semana, debido a que el sistema nervioso central no es el órgano principal afectado por el coronavirus, estudiar la enfermedad neurológica en pacientes de manera sistémica presenta varios desafíos, entre ellos, tener solo un subconjunto de la población de pacientes con neuroinvasión, falta de tecnología para muestrear directamente los tejidos del sistema nervioso central y poder distinguir entre la neuroinvasión directa y la viremia sistémica dentro del cerebro. 

La investigación de julio pasada analizó datos de entre el 2 de abril y el 26 de abril, de 153 casos, de los cuales se disponía de los detalles clínicos completos de 125 pacientes. El estudio incluyó a pacientes con infección por coronavirus confirmada mediante una prueba de PCR (114 personas), infección probable diagnosticada mediante radiografías de tórax o tomografías computarizadas (6 personas) y posible infección, en la que los pacientes tenían síntomas coherentes con la enfermedad pero las pruebas de diagnóstico eran negativas o no se hacían (5 personas).

La complicación cerebral más común que se observó fue un accidente cerebrovascular, que se notificó en 77 de 125 pacientes. De estos, 57 pacientes tuvieron un accidente cerebrovascular causado por un coágulo de sangre en el cerebro, conocido como accidente cerebrovascular isquémico, nueve pacientes tuvieron un accidente cerebrovascular causado por una hemorragia cerebral, y un paciente tuvo un accidente cerebrovascular causado por la inflamación de los vasos sanguíneos del cerebro.

MÁS NOTICIAS: Dictadura insiste en apostar por el turismo nacional

“Se disponía de datos sobre la edad de 74 de los pacientes que sufrieron un accidente cerebrovascular y la mayoría tenía más de 60 años (82%, 61/77)”, apuntó la investigación.

Por otro lado,  39 pacientes mostraron signos de confusión o cambios de comportamiento que reflejaban un estado mental alterado. De ellos, nueve pacientes tenían una disfunción cerebral no especificada, conocida como encefalopatía, y siete pacientes tenían inflamación del cerebro, lo que se denomina médicamente encefalitis. También hubo registro de psicosis, demencia, depresión.

Compartir:

¿Qué te pareció esta noticia?