Las imágenes del Caribe Norte que circulan por las redes sociales hablan por sí solas. Mujeres con niños en brazos amontonados en albergues, ancianos sin frazadas que los protejan del frío, palmeras contoneándose hasta caer, y casas con humildes techos destruidos. No es algo nuevo para esta región del país donde la pobreza es el denominador común.

Caída la noche los pobladores del Caribe se sumieron en la última pesadillas de esta región azotada por huracanes, pobreza y olvido. El huracán Eta, que mantiene vientos superiores a los 240 kilómetros por hora, sin duda provocará destrucción.  “El huracán ha azotado sin piedad por más de 3 horas a los pobladores de la ciudad de Bilwi. será un amanecer catastrófico”, escribió el periodista local Gilberto Artola  a las tres de la madrugada.

A la inminente devastación que solo se podrá ver al amanecer y transcurridos los días se suma la tardía respuestas de las instituciones públicas. Los ciudadanos de Puerto Cabeza y Bilwi empezaron a autoevacuarse en templos religiosos y escuelas ante la falta de orientación por parte de los funcionarios. José Medrano Coleman, del Centro por la Justicia y Derechos Humanos de la Costa Atlántica de Nicaragua, lamenta que el Estado de Nicaragua ve a  la región en años electorales o cuando ocurren desastres como el Eta.

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“La gente empezó a moverse a los albergues sin que hubiera una orden. La gente fue en motos, vehículos, y caminando”, dice Coleman. En horas de la tarde, DESPACHO  visitó una escuela morava de Bilwi donde llegaban familias con mochilas en hombro a buscar un lugar seguro para refugiarse. Entrada la noche, las autoridades seguían si proporcionar sábanas o colchones.

“Las autoridades no están aportando con vehículos para que la gente se desplace, no hay un centro de llamadas para que vayan a su rescate. Los albergues no tienen colchón, y vimos que el Estado mandó. No sabemos qué se hizo con la distribución o en qué albergues se entregaron”, denuncia el líder territorial. 

El Sistema Nacional de Prevención, Atención y Mitigación de Desastres (Sinapred) desplegó a militares  y otras instituciones para asistir a la población, sin embargo fue una respuesta tarde. Desde la semana pasada el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos alertó de la tormenta en el Caribe, y fue hasta el domingo que el Gobierno envió alimentos y víveres a esa región del país.

“Debería haber una política pública que permitan tener recursos, frazadas y alimentos en bodegas del Caribe y no esperar a que impacte un huracán para desplazar los recursos. El Caribe es propenso a ser atacado por fenómenos naturales y por debería tener oficinas y bodegas, pero todo se manda desde Managua”, protesta Coleman. 

“No hay alimentos, ni café, la gente está sentada en el pavimento”, continúa. 

A las nueve de la noche, un poblador de Bilwi contó que las instituciones estatales solicitaron a tres iglesias mormonas que convirtieran las capillas en centros refugios, pero no había aportado ayuda para desplazar a los ciudadanos. “Necesitamos que el Gobierno nos dé respuesta”, dijo. 

Los granos básicos donados por el Programa Mundial de Alimentos llegaron la tarde de ayer a Puerto Cabeza (69,000 habitantes) y Waspán (48,000 habitantes, pero su distribución no se había realizado caída la noche, constató DESPACHO. En esa región del país, más de 520,000 ciudadanos están en situación de vulnerabilidad.

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Según una nota de prensa del Ejército de Nicaragua,  efectivos militares del Distrito Naval Caribe de la Fuerza Naval evacuaron a 605 personas. “Wawa Bar 325 personas evacuadas hacia Puerto Cabezas; 138 personas procedentes de las comunidades de Sandy Bay Sirpi, Barra de Río Grande y Walpa, todas evacuadas hacia Karawala, municipio de la Desembocadura de Río Grande y de Tasbapauni 142 personas evacuadas hacia Orinoco, municipio de Laguna de Perlas”, informó la institución castrense. 

El Ejército desplegó a 70 efectivos militares y seis lanchas rápidas, una cantidad insuficiente si se toma en cuenta las pésimas condiciones de las viviendas y la larga distancia entre las comunidades y las zonas seguras. 

Sin embargo, en la mañana el general de brigada Rogelio Flores, jefe del Estado Mayor de la Defensa Civil, explicó que se habían desplegado 1, 500 efectivos militares, que se encontraban en la zona de impacto.

Mientras tanto, al anochecer el régimen de Daniel Ortega informó que más de 3,000 mil familias de las comunidades que más afectadas habían sido evacuadas.  Eta empezó a tocar tierra al filo de las cinco de la mañana de hoy. La devastación provocada en la larga madrugada de hoy se verá a medida que avancen las horas.

Fotografías: Gilberto Artola

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