Francis Valdivia tuvo que exiliarse en México en julio del año pasado. Cortesía / D505

Si hay algo que quiere dejar claro Francis Valdivia en esta entrevista es que no quede la sensación de que vive una profunda tristeza que la mantiene anclada. Al contrario, que tiene la fuerza para seguir resistiendo al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo desde su segundo exilio en México, donde tuvo que huir tres meses después de que la Policía Orteguista la detuvo por algunas horas el 20 de abril de 2021 cuando se disponía a ir a una misa en memoria de su hermano Franco Valdivia. 

Valdivia es una abogada cuyo rostro se hizo visible en abril de 2018. Su hermano de 24 años fue uno de los primeros asesinados por el régimen en la ciudad de Estelí. Le alcanzó una bala detonada desde un francotirador ubicado en la Alcaldía de ese municipio. A ese dolor de la familia le siguieron otros: asedio y exilio. Pero desde ese día, Francis emprendió una labor de denuncia que no ha claudicado y se integró a la Asociación Madres de Abril (AMA). 

“Sigo resistiendo por mis papás, por mi familia, por mi hermano y vamos a seguir resistiendo, vamos a seguir resistiendo para que nunca más en Nicaragua se permitan casos como estos crímenes de lesa humanidad cometidos por el Estado de Nicaragua”, me dice desde una videollamada por Zoom en la víspera del aniversario de la Rebelión de Abril. 

¿Cómo son estos días, del aniversario de la muerte de tu hermano, en el exilio?
Muy difíciles, son muy dolorosos. No puedo describir lo doloroso, lo triste, lo aterrador que pueden ser estos cuatro años. Como familiares no hemos podido tener ni siquiera un duelo, no hemos ni siquiera podido llevar a cabo un proceso de duelo porque nos vimos obligados a actuar, organizarnos, demandar, accionar, incidir. 

¿Cuándo decidiste salir al exilio de nuevo? 

En julio del año pasado. Ha sido un sinnúmero de situaciones y también ha sido tener que lidiar con el exilio. Nadie quiere salir del país, en mi caso soy joven, estaba trabajando, tenía mi propia oficina, tenía mi casa, tenía mi familia y tener que volver a salir en la circunstancias en las que salí pues es bien difícil. Es una suma de duelos no sanados, entonces es muy  complejo, es muy triste  lo que se vive. Pero yo no quiero que en esta entrevista se quede como que estoy con una profunda tristeza,  sí la tengo, pero también sigo resistiendo por mis papás, por mi familia, por mi hermano y vamos a seguir resistiendo vamos a seguir resistiendo porque nunca más en Nicaragua se permitan  casos como estos crímenes de lesa humanidad cometidos por el Estado de Nicaragua.

¿Cuál es el sentir de las madres de abril a cuatro años de la Rebelión Cívica de Nicaragua?

Advertisement. Scroll to continue reading.

Como familiares, madre, padres, viudas, tías hermanas, en general como familiares organizados en la Asociación Madre de Abril, sentimos que estos cuatro años han sido muy dolorosos. Desgastante emocionalmente, han sido de altos y bajos. Por momentos, se pierde la esperanza, pero luego regresa, porque, sin duda alguna, somos nosotros los familiares quienes decidimos emprender y continuar la lucha que nuestros familiares iniciaron, pero que lamentablemente fueron brutalmente asesinados por un Estado terrorista.

Estos cuatro años han sido de dolor, de pérdidas, han sido también de resistencia porque es un camino largo. Hemos comprendido que es un camino largo y para poder llegar al final de ese camino, pues vamos a tener que ir pasito a pasito, un día a la vez y también tomando en cuenta los análisis de riesgo de cada uno de los miembros de la Asociación Madre de Abril.

Las Madres de Abril en su momento fueron una asociación espontánea que captó la atención a nivel latinoamericano por la fortaleza y por esa denuncia constante de la violación a los derechos humanos cometidas por el régimen contra sus hijos, ¿qué es ahora de la organización?

La asociación Madres de Abril fue, es y seguirá  siendo un referente de lucha de quiénes enarbolamos la bandera de la verdad, la justicia y la construcción efectiva de la memoria como antídoto contra el olvido, pero también como un campo de lucha para contrarrestar la narrativa hegemónica por parte del Estado de Nicaragua a través del gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo. 

AMA sigue trabajando. Nuestro trabajo es un trabajo organizativo. Es un trabajo de formación, también. Ninguno de los familiares de las personas asesinadas estábamos preparados para vivir todo lo que nos ha tocado vivir, por eso consideramos un eje fundamental un proceso de formación política con un enfoque de derechos humanos universales. Nos encontramos en ese proceso.

Hablamos de incidencia política, como el Museo de la Memoria que se presentó en Costa Rica. ¿Qué otro tipo de actividades o de incidencia realizan?

El año pasado se hizo una recapitulación de la información que estaba del Museo de la Memoria y se trasladó a un libro interactivo que se presentó en Costa Rica y que este año se va a presentar en diferentes países por ejemplo en España, Alemania.

Advertisement. Scroll to continue reading.

Eso es parte de la incidencia política. AMA ha tenido presencia en los diferentes foros a través de la Organización de Naciones Unidas, precisamente incidimos en la última resolución que mandata la creación de un mecanismo que brinde seguimiento a la situación de Nicaragua. AMA ha participado y ha aportado también en todos estos espacios, entonces, nosotros continuamos trabajando, haciendo lo que consideramos que nos corresponde. 

Me hablabas de la organización que me parece un tema bastante importante: ¿cómo es la organización dentro de Nicaragua tomando en cuenta el asedio constante por parte del régimen?

Es muy difícil. Es muy difícil porque se imposibilita, por ejemplo, realizar una misa en memoria de los familiares asesinados. Se imposibilita realizar un rezo, se imposibilita ir a visitar la tumba de tu hijo, se imposibilita todo lo que tenga que ver con la memoria.  Honrar la memoria de nuestros familiares es un acto delictivo para el régimen, claramente que no para nosotros. Es imposible honrar porque ellos lo que pretenden es olvidar.

¿Cuántas madres integran la organización actualmente? Entiendo que en su momento superó el número de 100 actualmente. 

La Asociación Madre de Abril está conformada por más de 100 familias en los diferentes territorios de Nicaragua que representan a una víctima asesinada.

¿Y cuál es la situación que atraviesan en ellos? Es decir, sigue el sufrimiento tras otro: a los asesinatos le siguió la cárcel y el exilio.

Precisamente un miembro de la Asociación Madres de Abril, Yader  Parajon, fue detenido y le abrieron un proceso judicial en su contra y desde la AMA nosotros hemos tratado de aportar en la medida de lo posible a su papá, don Jimmy Parajón. Él ya es un señor  de edad avanzada. Sabemos que estamos en tiempos de dictadura y que las vías jurídicas no están siendo efectivas porque la libertad de ellos no obedece precisamente a un proceso judicial con garantía judiciales, sino que obedece a una voluntad política y mientras esté el régimen, es muy difícil su salida, pero desde AMA  hemos acuerpado a la familia Parajón.

Advertisement. Scroll to continue reading.

La justicia es una de las demandas generalizadas de la sociedad y sabemos que es un proceso bastante lento, ¿qué consideran ustedes debe de hacerse ahora para que en un futuro pueda haber justicia?
Ir documentando, sistematizando las violaciones a los derechos humanos. Además continuar con la incidencia política. Todo eso va a contribuir para que en un futuro ,no muy lejano, se puedan iniciar los procesos judiciales porque en Nicaragua no se puede permitir nunca más la impunidad ni la amnistía, ni los pactos de coexistencia. Eso es inaceptable y es una demanda generalizada, no solamente nosotros como familiares, sino del pueblo nicaragüense, que ha respaldado nuestras demandas y exigencias de verdad y  justicia.

Los familiares de las víctimas han mantenido distancia de los grupos de oposición. ¿Creen que es importante establecer sinergia para que se logre poner fin a esta crisis y que luego derive en una justicia para las víctimas?

Hace un año, la Asociación Madre de Abril dio a conocer su posicionamiento político y hacíamos una profunda reflexión que nos urge la salida del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, pero no vamos a caer en la opción lógica del mal menor para Nicaragua. ¿Qué queríamos decir con esto? Que no vamos en la lógica de un orteguismo sin Ortega, es decir, se cambian las figuras, pero la estructura se mantiene. Fue una crítica para los grupos de oposición y también la determinación nuestra que no íbamos a ser parte de esos procesos poco o nada democráticos.

Entonces esa ha sido la reflexión y la mantenemos. Obviamente para poder salir de esta crisis, es necesario dialogar para definir una estrategia común, pero también definir y priorizar lo común para el pueblo de Nicaragua y no para ciertos grupos. Espero que la oposición haya aprendido la lección y que en un futuro no muy lejano, pues se puedan articular con todos sin que sin que prevalezca el interés o los intereses de un grupo o de una cúpula específica.

¿Ustedes sostienen alguna conversación con los grupos de oposición? ¿Apoyan un diálogo para la liberación de los precios políticos como lo plantearon en su momento los familiares de los presos políticos? ¿Cuáles son los mínimos que ustedes pedirían para un eventual diálogo? 

La demanda de los familiares de personas asesinadas, organizados en la Asociación Madred de Abril son las mismas: justicia sin impunidad, procesos de verdad,  justicia con objetividad, la creación de mecanismos independientes autónomos porque no vamos a esperar hasta que exista por ejemplo, una reconstitución de todo el sistema judicial y que formen mecanismos especiales. Desde la AMA nos hemos solidarizado con los familiares de los presos políticas, hemos demandado a la liberación de los presos y de las presas políticas, esas demandas la seguimos acogiendo, la seguimos exigiendo y toda la solidaridad para las familias de los presos y presas políticas. Hay que esperar y hay que hacer una lectura de cómo se va a ir dando el contexto. En este momento no te podría dar mayor información de eso, porque se necesita un análisis del  contexto para ver cómo se van moviendo las aguas.

Hace unas semanas se aprobó en la ONU un mecanismo para Nicaragua, creo que es similar al Grupo Interdisciplinario de Expertos Internacionales que conformó en su momento por la CIDH: ¿qué significa para ustedes que se conforme un mecanismo de esta envergadura y que lo mandate la ONU?

Advertisement. Scroll to continue reading.

Son mecanismos necesarios, pero para nosotros no lo es todo, nosotros queremos mencionar  que se hay que accionar desde dentro de Nicaragua y todas las vías posibles. Es decir, accionar paralelamente a la ONU. El mecanismo será necesario porque va a documentar las violaciones a los derechos humanos. 

¿La justicia que demandan pasa por ver a Ortega en la cárcel?

No se trata de  eso y aquí quiero aclararlo. El Estado de Nicaragua es el responsable de los crímenes de lesa humanidad cometidos por el Gobierno en turno de Daniel Ortega y Rosario Murillo. La condena es hacia el Estado de Nicaragua y posterior a sus estructuras que estuvieron al mando, la demanda es hacia el Estado de Nicaragua y sus estructuras obviamente.