Nicaragua perdió este viernes el principal espacio de promoción y defensa de la libertad de expresión y prensa a consecuencia de la Ley Agentes Extranjeros, que obliga a personas naturales y jurídicas a inscribirse ante el Ministerio de Gobernación y someterse a un abusivo control estatal. La Fundación Violeta Barrios de Chamorro (FVBCH) decidió no ceder a las imposiciones del régimen de Daniel Ortega y optó por el cierre. La decisión se inscribe en la ya larga lista de evidencias sobre el deterioro de las libertades públicas en Nicaragua.

“Este nuevo golpe contra la libertad de expresión deja a Nicaragua sin una de sus voces más potentes a favor del periodismo libre y la libertad de expresión”, expresó la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) que solidarizó con la FVBCH “entidad que ha demostrado su compromiso con las libertades de expresión y de prensa, convirtiéndose desde hace más de 20 años en una referencia indispensable sobre lo que sucede en Nicaragua”.

El académico Carlos Tünnermann considera “lamentable”, que la Ley de Agentes Extranjeros esté forzado al cierre a organizaciones que a lo largo de décadas han hecho aportes valiosos a la sociedad, pero que ahora son asfixiadas por instrumentos creados para reprimir.

El prominente académico considera que muchas organizaciones prefieren cerrar que someterse al abuso que impone Ley, la cual persigue y pone “contra la pared” a las oenegés que atienden sectores y ámbitos que el régimen de Daniel Ortega relega o ataca.

“Es lamentable y se ve que ese ha sido la intención del gobierno y se están acallando muchas voces y eso es lo que el gobierno persigue acallar muchas voces”, indicó Tünnermann, y aplaude la posición de Cristiana Chamorro, fundadora de la organización, de preferir continuar defendiendo desde otros espacios los ideales de su padre Pedro Joaquín Chamorro, mártir de las libertades públicas.

LA FVBCH nació en 1998, al finalizar el periodo de gobierno de Violeta Barrios de Chamorro, (1990-1997), “al servicio de iniciativas ciudadanas por la democracia, la paz y el desarrollo social”.

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El periodista Guillermo Cortés, considera que la decisión de la FVBCH, es una medida de protección. “Ante las leyes represivas estas organizaciones buscan cómo protegerse para no ser reprimidas, por supuesto eso tiene un costo”, manifestó el comunicador en referencia al aporte académico que a lo lardo de los años hizo la Fundación, entre ellos los concursos periodísticos para promover la profesionalización del periodismo nacional.

Indicó que la decisión de cierre indefinido que tomó la directiva de la FVBCH y también la organización PEN Nicaragua, es producto de que vivimos en una dictadura “terrible” e instó a seguir adelante.

LEGADO DE ESTÍMULO A LA PRENSA INDEPENDIENTE

Considera Tünnermann que la Fundación deja un legado de estímulo a la prensa independiente, sobre todo a los periodistas jóvenes. La documentación de las denuncias a las violaciones a la libertad de prensa y de expresión de parte del régimen de Ortega es otro aporte valioso que hizo en el contexto de la crisis sociopolítica que atraviesa al país.

“Deja un legado muy valioso, muy hermoso y que contribuyó mucho al fortalecimiento de la libertad de expresión. Creo que la decisión que tomaron es la decisión correcta”, comentó el catedrático.

En tanto, el movimiento de Periodistas y Comunicadores Independientes de Nicaragua (PCIN) manifestó suma preocupación por el cierre de la organización constituida como un faro en la defensa y protección de la libertad de prensa y expresión en Nicaragua. “Es momento de alzar la voz”, dijo William Aragón, miembro del Comité ejecutivo de la organización de periodistas.

“Sabemos que cada día va a ser más difícil, estamos en un año electoral donde se están cerrando espacios y donde se está limitando la labor de que la población esté informada”, indicó el periodista.

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El directivo de PCIN indicó que la FVBCH se caracterizó por el apoyo a la libertad de prensa y brindar capacitaciones a los periodistas para mejorar su preparación académica.

“También estaba apoyando a medios de comunicación para sobrevivir, sabemos que la mayoría de los medios independientes están trabajando con las uñas, porque estamos de crisis en crisis lo que ha afectado a los periodistas”, expresó Aragón.

Cristiana Chamorro no omitió su pesar por el cierre forzado de la organización que lideró durante las últimas dos décadas, pero en comparecencia pública justificó su decisión ante una ley que calificó como una aberración jurídica: “No podemos más que unirnos al rechazo nacional de dicha ley y su normativa, que intenta colocarse por encima de los derechos humanos fundamentales establecidos en las convenciones, tratados, acuerdos internacionales y la misma Constitución Política”.

“Es un día de luto”, agregó Chamorro, pero “mantenemos la convicción de que Nicaragua volverá a ser república”, dijo evocando las emblemáticas palabras que su padre pronunció cuando se alzó contra la dictadura somocista.

Esta es el tercer organismo que desaparece como efecto de la Ley de Regulación de Agentes Extranjeros. En la víspera, PEN Nicaragua, filial de PEN Internacional, anunció su disolución por la misma razón y al igual que lo hizo en diciembre la ONG sueca We Effect, que apoyaba a campesinos pobres.

Foto: Fundación Violeta Barrios de Chamorro

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