“Expresamos que desconoceremos cualquier intento de otros gobiernos o de esta organización en su intento de ejecutar acciones injerencistas en contra de la República de Nicaragua”, reiteró el representante de la dictadura ante la OEA.

El régimen de Daniel Ortega se ha mostrado decidido una vez más a impedir a toda costa que la comisión diplomática de la Organización de Estados Americanos, que busca una salida negociada la crisis que vive Nicaragua, ingrese a territorio nacional. “Nicaragua reitera que no reconoce ningún Grupo de Trabajo o Comisión que no haya sido solicitada por el Gobierno, ni cuente con su anuencia, por lo que su existencia no genera ningún efecto vinculante y es de nulidad absoluta para nuestro país”, dijo hoy Luis Alvarado, representante de la dictadura ante el Consejo Permanente del organismo continental.

Las declaraciones de Alvarado se dieron durante una sesión ordinaria del Consejo Permanente y esta alegó una supuesta intervención en asuntos internos, por parte de los países de esta organización. “ El Gobierno de la República de Nicaragua ha venido sentando su posición durante el 49 periodo de la Asamblea General de la OEA, así como la sesión de 28 de agosto en las que dejó claramente expresado su rechazo a la conformación de una Comisión y cualquier gestión, incluyendo visitas a Nicaragua, por considerar que las mismas constituyen una violación de la naturaleza, propósito y de los principios de esta organización”, agregó Alvarado. 

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El representante también manifestó que la dictadura considera que la persistencia de tratar de imponer “dinámicas y directrices no solicitadas ni autorizadas , constituyen actos inamistosos y de avasallamiento de la soberanía nacional del Estado nicaragüense y deben de cesar, ya que son violatorios de los principios de la Carta de la OEA y de los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas”. En una declaratoria conjunta, Estados Unidos, Canadá, Argentina, Paraguay y Jamaica, países miembros de la Comisión de la OEA para Nicaragua, presionan al régimen por su ingreso al país y advierten que si no coopera tomarán decisiones “en virtud de la Carta Democrática” . Ortega les negó hace una semana la entrada al país. 

“Nicaragua reitera que no reconoce ningún Grupo de Trabajo o Comisión que no haya sido solicitada por el Gobierno de Nicaragua, ni cuente con su anuencia, por lo que su existencia no genera ningún efecto vinculante y es de nulidad absoluta para nuestro país.  Expresamos que desconoceremos cualquier intento de otros gobiernos o de esta organización en su intento de ejecutar acciones injerencistas en contra de la República de Nicaragua. El Gobierno de Nicaragua reitera que no autorizará el ingreso de ninguna Comisión a territorio nicaragüense que no cuente con la debida autorización del Estado”, insistió Alvarado en la sesión.  La Comisión de la OEA deberá presentar un informe al cabo de 75 días desde su creación, es decir, a mediados de noviembre. 

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Por su parte, Gonzalo Koncke, jefe de gabinete de la Secretaría General de la OEA, aseguró que la decisión de Daniel Ortega de prohibir el ingreso a Nicaragua de una Comisión de la Organización de Estados Americanos (OEA) es “muy mala”, y no contribuye a las buenas relaciones con los países miembros y evidencia que el régimen no está interesado en tomar un camino que conduzca a los nicaragüenses a tener paz, justicia, democracia y elecciones libres.  “El que no se nos permitiera ingresar al país fue una sorpresa desagradable. Es una muy mala decisión del Gobierno de Nicaragua. Es mala para la democracia, la justicia, los derechos humanos en el país”, señaló.  

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