Durante los últimos meses, Jair Bolsonaro ha desafiado casi a diario al coronavirus, al que llegó a calificar de “gripecita”, circulando por las calles en plena cuarentena.

El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, de 65 años y uno de los más escépticos del mundo sobre la gravedad del coronavirus, informó este martes que ha dado positivo a coronavirus y comenzó a ser tratado con cloroquina.

“Comenzó el domingo con una breve indisposición”, dijo el propio mandatario a periodistas en su residencia oficial, quien aseguró que se siente “perfectamente bien”.

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Durante los últimos meses, Bolsonaro ha desafiado casi a diario al virus, al que llegó a calificar de “gripecita”, circulando por las calles en plena cuarentena, al asistir a actos públicos sin la máscara preceptiva, abrazando y besando a partidarios sin cuidado alguno y con un desdeño constante frente a la enfermedad.

Otros mandatarios que han dado positivo a coronavirus han sido el primer ministro británico Boris Johnson, quien también minimizó la pandemia. Además, el presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, dio positivo a Covid-19, aunque ya está recuperado.

SE HABRÍA PRACTICADO TRES PRUEBAS

Bolsonaro, de 65 años, se sometió anteriormente a otros tres test para detectar si había contraído el virus, que en Brasil ya deja 1,6 millones de infectados y cerca de 65.500 fallecidos, pero en todos ellos dio negativo.

Los resultados de los tres análisis, que según el mandatario habían dado negativo, pero que siempre se negó a difundir en su integridad, fueron exigidos ante la Justicia por el diario O Estado de Sao Paulo, bajo la alegación de que, por tratarse del jefe de Estado, tienen “interés público”.

Tras un largo camino judicial, un juez de la Corte Suprema determinó en mayo la divulgación de los exámenes, en los que efectivamente el resultado era negativo para los tres.

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Esos exámenes le fueron realizados en marzo, tras una visita oficial a Miami, donde se reunió con su homólogo estadounidense, Donald Trump, y en la que la mitad de su comitiva, formada por unas 40 personas, dio positivo de COVID-19.

Bolsonaro, que considera un “crimen” la imposición de cuarentenas porque, según él, son una ruina económica para el país, ha minusvalorado la enfermedad y contrariado las recomendaciones sanitarias desde el inicio de la crisis sanitaria en el país, hoy el segundo del mundo con más muertes y casos confirmados.

Durante la emergencia y con las medidas de distanciamiento vigentes, el presidente se ha paseado en multitud de ocasiones por algunos barrios de Brasilia para conversar con los vecinos, muchas veces sin mascarilla, que es obligatoria en Brasilia.

También ha participado en varias protestas a favor de su Gobierno y en las que se pedía el “cierre” del Congreso y el Parlamento mediante una “intervención militar” que le mantuviera a él en el poder y que provocaron aglomeraciones.

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