El eurodiputado no ve diferencia entre Ortega y Somoza, porque “cuando un pueblo vive en corrupción de sus dirigentes, la violación sistemática de los derechos humanos y la discrepancia es criminalizada, perseguida y muerta en las calles; cuando hay matones al servicio de la dictadura y hay milicias particulares, me da exactamente igual que sea el nombre de Somoza o de la revolución noble de palabra, prostituida por Daniel Ortega”.

En 1977 llegó por primera vez a Nicaragua atraído por el proceso revolucionario que se libraba contra la dictadura de Anastasio Somoza Debayle.  Creyó y se jugó la vida por el ideal de libertad que inspiró esa lucha desde el Frente Sur, comandado por Edén Pastora, el mítico comandante Cero. De ahí salió hasta que resultó herido en combate, pero no se desvinculó del sandinismo, convirtiéndose en ficha clave para la gestión de armas.  

Casi cuarenta años después el español Javier Nart, convertido en eurodiputado, regresó a Nicaragua y constató que libraba otra batalla, esta vez cívica, y contra el líder revolucionario que creció en poder tras el derrocamiento de Somoza, pero que terminó convertido en otro dictador.

Nart no se arrepiente de haber participado en la lucha armada, fue Daniel Ortega quien traicionó al pueblo nicaragüense y a Sandino, opina en esta entrevista con Luis Galeano y que Despacho 505 retoma.

El eurodiputado por el partido español Ciudadanos asegura que Ortega y algunos de  sus excompañeros de guerrilla desde los primeros años tras la Revolución fraguaron una gigantesca estafa. “Eran unos malos patriotas, (se creyeron) con el derecho de llevarse y rapiñar todo lo que pudieron. Privatizaron absolutamente todo y se lo quedaron en sus bolsillos”, critica refiriéndose a la “piñata sandinista”.

Nart cuenta que cuando se reunió con Ortega, en enero de 2018, le dio la impresión de estar ante alguien desvinculado de la realidad; pese a las advertencias sobre las consecuencias que podrían generar las violaciones sistemáticas de los derechos humanos, el eterno líder sandinista se aferró a la teoría del golpe de Estado. “Absurdo” para el eurodiputado que había estado en las cárceles y constatado el estado de terror impuesto por la persecución policial.

Convencido de que Ortega debe dejar el poder comparte que esta semana su partido Ciudadanos, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y el Partido Popular (PP) dirigieron una petición conjunta a la Comisaría de la Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Federica Mogherini, solicitándole sanciones individuales para los funcionarios responsables de la represión. Llegarán, asegura.

¿Cuál es su reflexión sobre esta fecha, el 40 aniversario de la Revolución Popular Sandinista? ¿Cómo la recibe?

Como una profundísima decepción, y una trágica tristeza, porque ese pueblo heroico en el que participé, cuando estuve en aquel hermoso 1978 ha convertido todas esa esperanza de sufrimiento, de muerte, de dolor, en una gigantesca estafa. Una estafa producida precisamente por quién se reclama de ese limpio movimiento qué fue el movimiento nacional sandinista (…), pues lo que te encuentras ahora son las esperanzas destruidas no por adversarios somocistas, sino por los somocistas sandinistas o seudo sandinista que es Daniel Ortega, que en lugar de abrir caminos de libertad, de democracia, de limpieza de una administración carente de corrupción, encuentras compañeros sandinistas en la cárcel, y encuentras compañeros como Mónica Baltodano que te hablan y te cuentan lo que significa ser ahora sandinista, verdaderos sandinistas como Ernesto Cardenal. No hay nada peor que la traición de los propios.

¿Cómo se involucra Javier Nart en la lucha contra el somocismo?

Hace muchos años, en los años 77, yo era el Secretario de Relaciones Internacionales del Partido Socialista Popular y me encontré con un compañero que buscaba apoyo y ayuda, era Ernesto Cardenal, que venía pidiendo sostén, apoyos económicos, apoyos militares,  apoyos políticos en España. Yo tenía relaciones extremadamente buenas con algunos movimientos del mundo árabe y les puse en contacto con esos movimientos donde él pudo conseguir ayuda y desde luego le promocioné la ayuda política interna, posteriormente pasé al Partido Socialista Obrero Español, donde era responsable para política Internacional para África, Medio Oriente y el Mediterráneo, entonces desde el Partido Socialista Obrero Español le abrimos las puertas tanto de los partidos de la Internacional Socialista como de los partidos y los movimientos y países con los que teníamos relación para ayudar en lo que fuera necesario.

¿Usted estuvo en diferentes países convulsionados atravesando guerras como corresponsal, pero fue en Nicaragua donde recibió la única herida, un disparo en la cabeza en junio del 79, o me equivoco?

Efectivamente. Hubo un lugar que se llamaba El Ostional, en la bahía de Salina, en la zona de El Naranjo, al mando de Edén Pastora y fue un impacto de mortero lo que vosotros llamáis un charnelazo. Cuando me evacuaron del Frente Sur a San José, Costa Rica, me entrevisté con Daniel y con Humberto (Ortega) yo lo que les dije fue que la guerrilla era muy brava, pero que había que buscar algo para bajar los zopilotes, a como vosotros le decís que eran los Push and Pull, y que la fórmula era conseguir armamento antiaéreo fundamentalmente, no tanto para derribarlos, sino para levantarlos, para que se fueran lejos, para que tuvieran temor y no se acercaran. En Beirut organizamos el envío de un avión repleto de armas a Liberia, pero se frustró por aquellas cosas de que la guerrilla sandinista tenía enormes deficiencias de seguridad y el responsable del operación que era Herty Lewites y me dio como punto de contacto un telex que estaba absolutamente contaminado y, claro, la CIA  norteamericana se enteró inmediatamente y lo bajaron.

¿Qué cantidad de armas venían en ese avión?

Venían armas antiaéreas, morteros, lanza granadas, lo eficaz y posible para que una unidad que no tenía entrenamiento militar pudiera ser más operativa y sobre todo era un armamento diferencial. En ese momento que lo que tenía el Frente eran los fal (rifles), entregados por Venezuela y Panamá. Omar Torrijos se involucró profundamente en el tema, también lo hizo Fidel Castro, pero básicamente lo que se trataba era conseguir un armamento eficaz para gente que no tenía un entrenamiento militar y lo que tenía era un enorme coraje y una gran dignidad y un espíritu de sacrificio ejemplar y una voluntad de que sí era necesario morir por la libertad, esos eran mis compañeros sandinistas, sandinistas de verdad.

Ortega pierde el poder en el 90 y lo recupera en el 2006 sin guerra, y la gente dice que es la oportunidad para que el Frente Sandinista realice una labor extraordinaria. ¿Usted cuando vio esto qué pensó?

Pues, yo pensé que las personas no cambian tanto, pero desde luego una determinante que era bastante, la radical obscena alianza con el gordo (Arnoldo) Alemán, y cuando uno observa la evolución y todo lo que significa la lamentable ejecutoria del señor Alemán, los fines son evidentes, no.

El pacto a como le decimos en Nicaragua entre Alemán y Ortega en el año 1999-2000, ¿Usted entonces concluyó que había una amalgama de intereses que no se correspondían con aquello que había sido la revolución sandinista?

Yo perdí toda esperanza en la Dirección Nacional, en los nueves Comandantes,  y por los años que han transcurrido, después nos vino otra cosa: confirmarme que jamás Nicaragua ha recibido tal volumen de solidaridad y esperanza internacional y de ayuda económica internacional y de ayuda política que durante los primeros años del sandinismo. ¿Para qué sirvió todo aquello?  Bueno cuando se marcha el gobierno o el régimen sandinista recordemos la obscena piñata dónde se llevaron hasta las máquinas de escribir de los ministerios. No hay más que ver la mansión que tiene el señor Ortega y quién era el anterior propietario y cómo la consigue, y no solamente él sino la oligarquía, la nueva burguesía, la nueva Sandino burguesía; aunque el nombre de Sandino burguesía me duele, porque no quiero manchar el limpio nombre del general Sandino, uniéndolo a estos traidores de lo que fue la esperanza entera de un pueblo.

Eran unos malos patriotas, con el derecho de llevarse y rapiñar todo lo que pudieron. Privatizaron absolutamente todo y se lo quedaron en sus bolsillos.

¿Cree usted que con el pacto con Alemán y la piñata se visualizaba el nacimiento de una nueva dictadura?

Lo que entendí es que estábamos en la permanente historia trágica de Iberoamérica y es que de la oligarquía de las familias que controlan países de una manera dinástica, familias oligárquicas. De la oligarquía se pasaba a algo que es absolutamente lo mismo que es el caudillismo y todo ello en medio de un océano de corrupción y miasma de lo más obsceno, con un pueblo pobre, el objetivo del gobierno es que hay más de lo mío, o sea que hay más de lo suyo.

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UN ORTEGA FUERA DE LA REALIDAD

Usted  llegó a Nicaragua en enero de 2018 con otros colegas suyos de la Eurocámara se vio de frente con Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo ¿Qué vio en ellos?

Doña Rosario fue conmigo muy cortés, muy amable; me dio un ataque de tos me trajo un té excelente que le agradecí profundamente y en Daniel lo que vi en Daniel fue…, hay una novela que le recomiendo seriamente que es una novela de Valle Inclán  se llama Tirano bandera, es la degradación final de la tiranía esclerótica.

El régimen de Ortega les negó las evidencias de lo que estaba ocurriendo en el país y se presentaron como las víctimas de un intento de golpe de Estado, puede darnos detalles de la reunión.

Quiero pensar que todavía hay un resto de lo que fue o lo que pudo haber sido en Daniel, yo creo qué Daniel  hasta se lo cree, fíjate en lo que te digo, a lo mejor soy excesivamente cándido, pero la explicación que nos dio era tan extraordinariamente burda, por no decir ridícula. Negar las evidencias de lo que veíamos, lo que conocíamos de los informes que nos llegaban, de los informes de la  OEA, de los informes de Amnistía Internacional, de Human Rights Watch, de los propios informes de la embajada de la Unión Europea, de las embajadas europeas, de mis compañeros sandinistas, de lo que yo vi en la cárcel.

Claro cuando te dicen en pleno mes de agosto con un sol radiante sobre las playas que lo que estás viendo es nieve, pero te explican y te dicen con toda seriedad: mire usted es que está nevando y hace mucho frío, pues tienes que llegar a la convicción de que en realidad estás con una persona que está despegada de la propia realidad. Pero, en cualquier caso, le dijimos claro y rotundo que sino se tomaban unas medidas radicales que significaba un proceso de respeto a los derechos humanos, van a tener un problema muy serio con la Unión Europea, de hecho ayer el Partido Socialista Obrero Español, el Partido Popular, Ciudadano en el que yo milito, en enviado una carta a Federica Mogherini, Comisaría de la Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, requiriendo sanciones individuales concretas y ampliadas para los que cometieron la barbarie liberticida nicaragüense, al régimen de Ortega.

Usted pudo ver a los secuestrados políticos de Ortega, estuvo con Miguel Mora y Lucía, es decir, cuando uno llega a contrastar lo que le están contando los que están mandando en el país versus lo que usted ve en la cárcel, ¿Qué concepción se tiene, porque Miguel estaba prácticamente aislado Lucía también y eso generó mucha indignación en ustedes como eurodiputados?

Que lo que nos pedía Miguel que no es tan complicado, luz para  leer la Biblia, porque estaba en oscuridad dentro de un cuarto sin salida, nos pedía luz. Yo he sido abogado de presos políticos por el Franquismo, yo empecé a ejercer como abogado en 1971 y Franco muere en el 75 y he tenido compañeros que han sido torturados y compañeros que han sido perseguidos en mi época, incluso estudiantil, y bien, que te pida un preso luz, es significativo, es terrible.

Después hablé con Mónica Baltodano, hablé con Brooklyn Rivera, hablé con compañeros en el más absoluto de los créditos y del respeto total, hablé con Dora María Téllez que no podía venir porque estaba escondida, me hablaron de compañeros que tampoco podían  venir a verme, de compañeros que tras vernos eran seguidos por la policía, la cosa era tan burda, grotesca, tan repugnante que no guardaban ni las formas, la gente percibía que eran seguidas por la policía y en algunos casos el propio servicio diplomático de la Unión Europea tenía que acompañarlos para que no pudieran ser hostigados después de vernos a nosotros. Hay un momento en que dices, ya que no guarda usted la ética, guarde la estética.

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RÉGIMEN SIN FUTURO, SANCIONES LLEGARÁN A SU TIEMPO

La gente en Nicaragua siente que la Unión Europea se ha tomado un tiempo quizás desesperante para sancionar al régimen, ¿Cuándo cree que eso se pueda concretar?

Mira en el español hay una gran diferencia entre el verbo ser y el verbo estar. El ser es cuando es y eres y te mantienes, y el estar es estar en tránsito. Yo no soy político, yo estoy en política y la misma impaciencia y la misma indignación que tenéis vosotros respecto a demasiadas palabras y hechos que llegan tardes o que llegan a destiempo pues también participo de eso.

Yo desde el Parlamento Europeo, y que además soy el primer vicepresidente, voy a hacer absolutamente todo lo que esté en mis manos para que además de declaraciones políticas, hayan realidades materiales en la forma más rápidas, en el caso de Cuba de Nicaragua y Venezuela que tienen una situación de liberticidio, de falta de democracia, de no respeto a los derechos humanos. Ahí me vais a tener absolutamente siempre a vuestro lado y desde luego con toda la fuerza que pueda para que sea lo más inmediatamente posible.

Dijo que en el 78 Somoza no tenía futuro, ¿Tiene futuro Ortega?

Estoy seguro que no, con esperanza lo digo. Daniel Ortega es un régimen que ha terminado, lo que ocurre es que va a tener una capacidad para generar sufrimiento, igual que Nicolás Maduro y todos aquellos fantoches que lo que hacen es invocar a la patria y a la revolución. Como yo digo, muchas veces se invoca la bandera de la revolución, de la patria para ocultar la cartera. La bandera envolviendo la cartera y la cartera es el dinero.

¿Cuarenta años después celebra o lamenta?

Yo celebro el haber podido estar con aquellos magníficos compañeros que vivieron, lucharon y murieron, y tuvieron la esperanza por la democracia y la libertad. Yo no me arrepentiré nunca jamás.

Ortega y Somoza dicen por allá, las consignas, son la misma cosa ¿Usted cree que eso es así?

Mira, yo las dictaduras rojas o negras me son exactamente igual, son dictaduras. El liberticidio en nombre de Marx o de Benito Mussolini me da exactamente igual, son la misma cosa. Para mí la definición no es la etiqueta, ni es el color, ni es el pretexto, es el texto, es la realidad y la realidad es cuando un pueblo vive en corrupción de sus dirigentes, la violación sistemática de los derechos humanos y no hay capacidad de discrepancia, porque la discrepancia es criminalizada, perseguida y muerta en las calles, cuando hay matones al servicio de la dictadura y cuando hay milicias particulares, me da exactamente igual que sea el nombre de Somoza o de la revolución noble de palabra, prostituida por Daniel Ortega.

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