En entrevista con Despacho 505 la presidenta del partido Ciudadanos por la Libertad asegura que no formará parte de la actual Coalición Nacional.

El pasado 15 de junio el partido Ciudadanos por la Libertad (CxL) cumplió cuatro años de fundación. Su aniversario coincidió con uno de los episodios políticos más tensos de la última década, pues el país está sumido en una profunda crisis sociopolítica y económica, que diversos actores están tratando de resolver a través de la conformación de una gran alianza que saque del poder a Daniel Ortega, a través de elecciones.

CxL, que dirige Kitty Monterrey (69 años), ha recibido fuertes cuestionamientos por no formar parte y pretender establecer un bloque electoral paralelo a la Coalición, y que, según políticos y analistas, dividirá el voto, beneficiando a Ortega. Monterrey, en entrevista con Despacho 505, ha defendido la postura de su partido y asegura que en ningún momento ha sido divisionistas y que sólo han exigido reglas claras.

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Desde su confinamiento en la ciudad de Granada, sostiene que su partido no formará parte de la Coalición y manifiesta la necesidad de una alternativa y una alianza que enfrente unida a Ortega.

“Los partidos debemos esperar y Ciudadanos por la Libertad continuará fortaleciéndose para presentarse como una opción diferente, basada en principios y valores, y dispuesta a integrarse a una verdadera alianza de oposición”, aclara.

¿No teme que califiquen a su partido como divisionista?

Si queremos democracia debemos entender que somos personas y organizaciones con pensamientos distintos y con derecho a tenerlos. Además, ya es hora que a Nicaragua se le presente una opción distinta, no más de lo mismo. Exigir una alianza opositora con principios, programa y reglas claras no es ser divisionistas, sino ser coherentes con lo que hemos ofrecido y con lo que quiere la ciudadanía. Estamos conscientes de que es necesario enfrentar unidos a Ortega, pero es inaceptable y triste para Nicaragua que se hayan apropiado de la Rebelión cívica de abril, grupos y actores que son responsables precisamente de los males que hoy nos aquejan. La alianza de oposición es indispensable, pero no esa Coalición de los mismos de siempre.

Monterrey considera que la disminución que se ha hecho de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia ha sido un error ya que debió fortalecerse en vez de crear otras organizaciones “que más bien han desilusionado a los nicaragüenses”. “La Alianza tuvo un origen legítimo, respaldado por la iglesia Católica, y con verdadera representatividad sectorial”, agrega.

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Ante eso, insta a la organización opositora que surgió en el contexto del Diálogo Nacional de 2018 que retome el rumbo que perdió.

¿Descarta Ciudadanos por la Libertad formar parte de la Coalición?

De esa Coalición sí, porque no es el momento de los partidos o movimientos políticos, es el momento de la unidad de los sectores: juventud, campesinos, sector privado, profesionales, etc.  Son ellos quienes deben representarnos en esta etapa de lucha, para exigir la liberación de los presos políticos, las reformas electorales, y la restauración de nuestros derechos. 

¿Le mira futuro a la Coalición Nacional?

Creo que esa decisión recaerá en la opinión pública, pero por lo que hemos escuchado, los desacuerdos internos son muchos, y ya estamos a cuatro meses de una convocatoria a elecciones.  El tiempo se agota.

El día de la firma de los estatutos, los periodistas preguntaron a Juan Sebastián Chamorro, director ejecutivo de la Alianza, si conformarían un bloque paralelo a la Coalición, con CxL y escuetamente respondió: “La Alianza mantienen una relación cordial con CxL y son organizaciones aliadas. La discusión de los estatutos no tenía nada que ver con una alineación con CxL”.

Ciudadanos por la Libertad fue uno de los partidos con escaso respaldo popular en una reciente encuesta de la firma CID-Gallup. Sólo un 2% de los encuestados respondió que era el partido preferido. Un 3% dijo identificarse con el Partido Liberal Constitucionalista (PLA) y un 24% por el Frente Sandinista.

¿Cómo interpreta ese porcentaje tan bajo?

— Nunca hemos hecho una campaña masiva para darnos a conocer, sin embargo, quienes nos conocen nos respaldan y según la misma encuesta no existe percepción negativa respecto de nosotros. Lo que nos dice la encuesta es que la gente sabe que la solución no está en un partido político por separado, sino en una alianza opositora amplia, pero también nos dice que el 64% de la población no está de acuerdo con la forma en que se están haciendo las cosas y no se sienten representados por la actual Coalición.  Eso significa que la gran mayoría aún espera una opción que los convenza que vale la pena salir a votar.

Según Monterrey, el partido que lidera ha mantenido viva la oposición política al régimen de Daniel Ortega, después de haber despojado a Eduardo Montealegre del Partido Liberal Independiente (PLI).

“Ortega creyó haber eliminado al último partido de verdadera oposición”, considera. Desde hace cuatro años dice que han consolidado una importante base de líderes locales con experiencia en todos los municipios, y “hemos evidenciado las irregularidades del sistema electoral y demandado democracia y reformas para elecciones libres, haciendo propuestas concretas”.

“En el período 2016-2018 fuimos la única organización en mantener la demanda de elecciones libres, que desde 2018 ha sido asumida como exigencia nacional y hoy esperamos contribuir a la construcción de una alianza verdaderamente opositora con capacidad de derrotar a Ortega”.

¿Qué puede esperar la población nicaragüense de Ciudadanos por la Libertad?

— Los nicaragüenses pueden estar seguros de que nuestros esfuerzos actualmente están enfocados en que la alianza de oposición a Ortega sea construida de la manera correcta. Estamos convencidos de que Nicaragua necesita una alianza donde la voz de los ciudadanos, especialmente de los jóvenes, sea escuchada, y donde las demandas que el pueblo exigió en las calles sean asumidas como el único compromiso para el nuevo gobierno.

El Ciudadanos por la Libertad, participó en las elecciones municipales del año 2017, logrando cinco alcaldías: San Sebastián de Yalí, Santa María de Pantasma, El Cuá, Murra y El Almendro. En ese año, las autoridades electorales les despojaron las alcaldías de los municipios de El Coral, San Miguelito, San José de Bocay y Bocana de Paiwas, a pesar que los dirigentes demostraron que habían ganado en esas municipalidades.

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