Ginebra, 1 dic (EFE).- Las consecuencias de la pandemia, unidas a los efectos del cambio climático y los conflictos, anticipan un 2021 “desolador y oscuro” para muchas poblaciones que requeriría un amplio aumento de la ayuda humanitaria, advierte la ONU, que pedirá 35.000 millones de dólares para la atención de estas crisis.

“Tenemos una elección que hacer: dejar que 2021 sea el año del gran retroceso, tras 40 años de avances, o trabajar juntos para garantizar que encontramos una salida a esta pandemia”, avisó hoy el jefe de operaciones humanitarias de la ONU, Mark Lowcock, en la presentación de las prioridades para su agencia el próximo año.

MUCHAS MÁS COMUNIDADES EN EMERGENCIA HUMANITARIA

Para 2021, el año en que se confía en que el mundo comience a salir de la peor pandemia en un siglo, la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) que dirige Lowcock ha elaborado programas para ayudar a 160 de los 235 millones de personas que se calcula precisarán ayuda humanitaria.

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La última cifra supone un fuerte incremento del 40 por ciento con respecto a 2020 y es un reflejo de las dificultades que afronta al mundo tras una pandemia que, a día de hoy, ha afectado a más de 60 millones de personas y causado cerca de un millón y medio de muertos.

Las perspectivas de ayuda humanitaria para 2021 “son un reflejo de cómo ha impactado la Covid en algunos de los lugares más vulnerables del planeta, uniéndose a anteriores factores como los conflictos o el cambio climático, con más inundaciones, sequías y otros fenómenos extremos”, analizó Lowcock.

OCHA solicita para 2021 un 20 por ciento más de fondos que este año, aunque queda por ver si los Estados, muchos de ellos golpeados por la crisis económica derivada de la pandemia, responderán plenamente a las peticiones, teniendo en cuenta que en años anteriores tampoco se recibieron todos los fondos requeridos.

En lo que va de 2020, los donantes aportaron una cifra récord de 17.000 millones de dólares, aunque es menos de la mitad de lo solicitado para este año, y con ellos se ha atendido a 98 millones de personas, sólo un 70 por ciento del objetivo anual.

“Los presupuestos de ayuda humanitaria afrontan desesperadas caídas a medida que el impacto de la pandemia global empeora, por lo que juntos debemos movilizar más recursos y mantenernos solidarios con la gente en su hora más oscura de necesidad”, subrayó el secretario general de la ONU, António Guterres.

ORIENTE MEDIO, ÁFRICA Y LATINOAMÉRICA ENTRE LAS PRIORIDADES

La principal partida humanitaria será un año más Siria y las comunidades de refugiados de ese país en Oriente Medio, ya que Naciones Unidas solicitará a la comunidad internacional 10.000 millones de dólares para asistir a 20,6 millones de afectados por ese conflicto de casi diez años.

Otra crisis derivada de la guerra, en Yemen, obligará a la ONU a solicitar 3.400 millones de dólares con el objetivo de llegar a 19 millones de personas, mientras que se pedirán casi 4.000 millones de dólares para atender a la República Democrática del Congo y Sudán, países asolados por la inestabilidad política y económica.

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En muchos de estos países, una de las principales amenazas según el jefe humanitario de la ONU es la posibilidad de grandes hambrunas, que “podrían presentarse en múltiples partes del mundo y serán un duro test para 2021”, anticipa Lowcock.

VENEZUELA Y COLOMBIA

Para Latinoamérica, OCHA solicitará 762 millones de dólares con el fin de atender a 4,5 millones de personas en Venezuela y otros 1.400 millones para la ayuda de 3,3 de los más de 7 millones de refugiados y migrantes venezolanos en otros países de la región.

También se incluye una provisión de 300 millones de dólares para programas de asistencia dirigidos a 1,5 millones de personas en Colombia, si bien Naciones Unidas señala que todavía hay unos 6,7 millones de colombianos que requieren ayuda humanitaria en el contexto de la recuperación tras décadas de conflicto.

En lo que va de 2020, la agencia humanitaria de la ONU por ahora ha podido financiar sólo en un 20 por ciento sus programas de ayuda a Venezuela, en un 44 por ciento los de las comunidades de acogida de venezolanos en la región y en un 18 por ciento la ayuda humanitaria a Colombia.

“Latinoamérica se ha visto gravemente afectada por la pandemia, tanto en número de contagios como en tasas de mortalidad”, recordó Lowcock, quien añadió que zonas como Centroamérica “son cada vez más vulnerables a fenómenos climáticos extremos” como los huracanes.

Antonio Broto

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