La Alianza Cívica está incómoda con el PLC y pide más tiempo para discutir y aprobar el documento, mientras la UNAB apuesta por no postergar más la firma. Los meses corren y los sectores políticos alargan la anhelada unidad que derrote por la vía electoral a Daniel Ortega en 2021.

La oposición nicaragüense está en una turbulencia que fricciona los intentos de unidad bajo el paraguas de la Coalición Nacional. Tras discusiones y acusaciones entre las organizaciones que forman parte de esta, finalmente ayer la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia dijo que no firmaría los estatus que debieron sentar las bases de ese vehículo político que en la práctica arrastraría el voto opositor a la dictadura de Daniel Ortega, para derrotarla en las elecciones generales de 2021.

“Es nuestra opinión, se requiere más tiempo para su discusión y ratificación definitiva”, informó la Alianza Cívica, argumentando que las limitaciones de la pandemia de coronavirus han impedido que la discusión de los estatus trascienda “y que el documento sea apropiado por las personas que deberán trabajar políticamente bajo esas premisas”. Además, menciona que la discusión es más relevante ya que dentro del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) se ha presentado una situación irregular, debido a la forma en que fueron designados cargos directivos sin seguir un proceso de participación democrático.

“Esto ha provocado un litigio dentro de sus filas que el Consejo Supremo Electoral (CSE), en manos de la dictadura, debe resolver. Esto pone al PLC en un impasse complejo y de consecuencias imprevisibles”, señala, a la vez que recuerda que los estatus en discusión contemplan la promoción de la democracia interna entre todas las organizaciones miembros de la Coalición Nacional.

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Si embargo, esta decisión de la Alianza no fue bien recibida por otras organizaciones, entre ella la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB). “Estoy en desacuerdo con la Alianza de posponer la firma de estatutos de la Coalición por las mismas razones que aducen: urge compromisos con democratización interna de organizaciones y urge unirnos para salir de Ortega y acabar con el sufrimiento de Nicaragua”, reaccionó la representante de la UNAB, Violeta Granera.

La Alianza Cívica, el Movimiento Campesino y la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB) ha acusado al PLC de Arnoldo Alemán y a Ciudadano de Libertad (CxL) de mellar la unidad de la Coalición, que sería aprovechada por ambos partidos para conformar sus propios bloques políticos. “Hay una estrategia de pretender dividir el voto, y ahí está el PLC que está dentro y CxL, que no ha querido formar parte, pero los estatutos se debían firmar”, dijo un miembro de la Alianza.

Las fricciones entre las agrupaciones políticas llevaron a CxL a abandonar la mesa del grupo promotor de reformas electorales conjuntas, justificando que existen “agendas particulares” y “acciones de exclusión” dirigidas desde la Coalición Nacional. “Consideramos que no es posible seguir avanzando hacia el objetivo propuesto”, señaló el partido que dirige Monterrey, que ha llamado a otras organizaciones a sumar su propia iniciativa de reforma electoral.

Actualmente, la Coalición Nacional está conformada por siete organizaciones que firmaron la constitución de la Coalición en febrero pasado: Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, Unidad Nacional Azul y Blanco, Movimiento Campesino, Partido Restauración Democrática, Fuerza Democrática de Nicaragua, Partido Liberal Constitucionalista, y el partido Yatama, de la Costa Caribe.

Los desacuerdos de la oposición que integra la Coalición se dan justo en la misma semana que la comunidad internacional presiona a Ortega para que resuelva la crisis. El tema de Nicaragua volverá a la Organización de Estados Americanos (OEA), la ONU condenó al régimen por seguir violando los derechos humanos y el Senado de Estados Unidos aprobó una resolución en la que pidió a Donald Trump más presión contra Ortega. Las instituciones internacionales coincidieron en la necesidad de Ortega celebre reformas electorales profundas que garanticen elecciones libres, observadas y transparentes.

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Despacho 505 intentó hablar con Medardo Mairena para conocer su postura sobre el comunicado de la Alianza, pero no respondió las llamadas. Lo mismo ocurrió con Max Jérez, líder de los estudiantes. Mientras tanto, el miembro de la Alianza Cívica, José Pallais, remitió con los voceros de la organización de la que es parte.

La Alianza Cívica destacó en su comunicado que ha jugado un papel fundamental en la creación de la Coalición Nacional como instrumento de esta unión necesaria, para asegurar crear una posición única frente a la dictadura. “Esta unión debe ser incluyente, abierta y democrática, inspirada por la llama de la protesta cívica y pacífica que inició en abril del 2018. Reiteramos nuestra presencia en la Coalición Nacional”, dijo.

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