En la víspera de la entrada en vigor de la Ley Especial de Ciberdelitos en Nicaragua que establece un férreo control sobre la producción y difusión de información en todas las plataformas digitales, los universitarios recurren a la sátira para manifestar su rechazo a la imposición de esta y otras normas violatorias de derechos fundamentales y diseñada para acallar voces críticas al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

Los estudiantes aglutinados en la Coordinadora Universitaria por la Democracia y la Justicia (CUDJ) se concentraron en un hotel de Managua donde se mofaron de la pareja presidencial, así como de la feria de moda “Nicaragua Diseña”, que dirige su hija Camila Ortega Murillo.

El objetivo de esa manifestación de protesta, denominada “Un Güegüense en dictadura”, es hacer “mofa de un sistema corrupto, asesino y dictatorial que predomina incluso dentro de los recintos universitarios”, según explicaron los organizadores.

“A un Güegüense en dictadura, no hay ley mordaza que lo calle”, señalaron, en alusión a la recién aprobada ley Especial de Ciberdelitos, que castiga con cárcel, entre otros, a quien haciendo uso de las tecnologías de la información y la comunicación “atormente, hostigue, humille, insulte, denigre u otro tipo de conducta que afecte la estabilidad psicológica o emocional” de la persona.

PARODIAN EVENTO DE MODA

Durante la actividad, los estudiantes hicieron una parodia del evento de moda “Nicaragua Diseña”, que se inaugura mañana y lo bautizaron como “Resistencia Diseña” y simularon una pasarela en la que desfilaron “El traje de la hipocresía”, “El moclín”, entre otros, alusivos a la clase política nicaragüense.

Los personajes principales de la parodia fueron Ortega y Murillo, a quienes imitaron sus vestimentas y sus discursos.

Los miembros de la CUDJ, que en su mayoría cubrían sus rostros con máscaras, indicaron que la “marcha de la burla” obedece a que “desde tiempos remotos la risa ha sido fundamental para expresar nuestra inconformidad mediante expresiones artísticas que satirizan el escenario político en Nicaragua”.

Por lo que bailar, cantar y actuar es “una reinvindicación en la lucha por la libertad de expresión, de movilización y de prensa”, ya que “el arte por sí mismo es libertad de conciencia en el ser humano”, agregaron.

“Este derroche anual de arte y cultura inició en las calles de León”, en octubre de 2018 “y ahora tres años después seguimos en resistencia para dignificar nuestro lema: ¡Sonreír es resistir!”, según explicaron.

DEMANDAN LIBERTAD DE “PRESOS POLÍTICOS”

Durante la actividad, que estuvo animada con música de marimba y bandas filarmónicas, demandaron por la libertad de los opositores que se encuentran detenidos en el marco de la crisis, justicia para las víctimas, y el fin “de la dictadura”.

En el evento animaron a los nicaragüenses a compartir videos, memes y otros productos a través de las redes sociales “para sacar El Güegüense en dictadura que llevamos dentro” con sátira y alegría.

“El Güegüense” es una pieza teatral reconocida como obra maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad de la Unesco, desde el 25 de noviembre de 2005.

“El Güegüense”, conocido también como el “Macho Ratón”, es un drama satírico nicaragüense de protesta contra la colonia española y se considera una de las expresiones más distintivas de la era colonial de América Latina, según la Unesco.

Nicaragua sufre una grave crisis social y política que ha causado 328 muertos desde abril de 2018, de acuerdo con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), aunque algunos grupos elevan a 684 las víctimas mortales, mientras que el Ejecutivo solo reconoce 200 y denuncia un intento de golpe de Estado.

Con información de EFE

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