Nicaragua se ha convertido en un campo de batalla, en donde el dictador Daniel Ortega ha decidido empezar una guerra abierta contra toda la comunidad internacional, en un intento desesperado por mantenerse en el poder. 

En menos de tres años, Daniel Ortega ha logrado exitosamente poner a casi toda la comunidad internacional en su contra, perdiendo la capacidad de maniobrabilidad comercial, política y económica. Conforme continúa en esta dirección, pone más y más en peligro a todos aquellos que colaboran con él. 

Ortega se hace cada día de más enemigos en la comunidad internacional.

Cada día que pasa, más personas claves al régimen de Daniel Ortega son sancionadas. Este es un proceso que lejos de detenerse, se está dando de forma más rápida, efectiva y con mayor alcance. Las sanciones económicas son solamente la primera herramienta de presión de la comunidad internacional.

Mientras se sigan dando más violaciones de derechos humanos por parte de la Policía Orteguista, más fuerte será la reacción de la comunidad internacional, incluyendo con el tiempo a toda aquella persona que sea parte de la cadena de mando tanto del Ejército de Nicaragua, la Policía, el Consejo Supremo Electoral, como del Gobierno de Nicaragua. 

Las sanciones de Estados Unidos y la Organización de Estados Americanos (OEA) son solamente el principio de la acción internacional, ya que la Unión Europea está ya lista para iniciar también su proceso de sanciones económicas para personas claves del Gobierno de Ortega. De esta forma, se garantiza que nadie que tenga relación con el gobierno o el FSLN, ni sus familiares, pueda realizar ninguna transacción financiera o viajar a ningún país de la Unión Europea. 

¿A quiénes están dirigidas las sanciones?

La batería de sanciones de la comunidad internacional incluye cada vez a más personas claves de la dictadura. Durante los últimos dos años, se ha ido creando una lista de personas claves para el funcionamiento del régimen de Daniel Ortega, y una a una, estas personas han ido recibiendo sanciones individuales que significan la muerte económica para ellos y sus familiares, por siempre. 

Todos aquellos que han recibido sanciones, han podido experimentar en carne propia lo que significa ser descartado por el Gobierno, ya que han perdido todo su valor estratégico para la familia Ortega-Murillo. A pocos días de que alguien es sancionado, esta persona es removida de la estructura gubernamental y descartada. Para quien ha sido sancionado, no hay vuelta atrás. Ni ellos ni sus familiares tienen ningún futuro ni dentro ni fuera de Nicaragua. Las sanciones individuales no se revocan.

¿Por qué se aplican las sanciones?

Mientras más siga presionando Daniel Ortega a la comunidad internacional con atropellos a los derechos humanos, más la obliga a ampliar la lista de sancionados a todos aquellos que tomen parte en la ejecución de estas acciones. Los presos políticos son liberados eventualmente, pero los sancionados quedan sancionados por siempre.

La lista de sanciones incluye no solamente los altos mandos del Gobierno, la Policía y el Ejército, sino también todos los mandos operativos a nivel regional, departamental y de distrito. Las buenas noticias para quienes son parte del Gobierno, la Policía y el Ejército, es que estas sanciones entrarán en vigor solamente si Daniel Ortega decide seguir encarcelando opositores y utilizando a la policía para asediar a la población. 

¿Qué pasa con las personas sancionadas?

Como resultado de las sanciones, todas las propiedades e intereses en la propiedad de estas personas que se encuentran en los Estados Unidos o en posesión o control de personas estadounidenses están bloqueadas y deben informarse a la OFAC. 

Además, también se bloquea cualquier entidad que sea propiedad, directa o indirectamente, del 50% o más de dichas personas. Las regulaciones de la OFAC generalmente prohíben todos los tratos de personas estadounidenses o dentro (o en tránsito) de los Estados Unidos que involucren cualquier propiedad o interés en la propiedad de personas bloqueadas o designadas. 

Esta es la razón por la que Ortega quita inmediatamente de sus puestos a todos aquellos que son sancionados. Para Ortega ya no hay nada que pueda hacer además de pedir misericordia a la comunidad internacional, suplicando que se levanten las sanciones, cosa que no va a suceder. 

¿Qué pueden hacer las personas que todavía no han sido sancionadas?

Todos aquellos que son parte del Ejército de Nicaragua, la Policía, el Consejo Supremo Electoral o del poder legislativo y no han sido sancionados, tienen la posibilidad de salvarse todavía. Si renuncian al puesto que tienen de forma inmediata, cuando todavía no han sido sancionados, es probable que logren ser tachados de la lista de sanciones antes que sean aplicadas a ellos. 

Aunque renunciar a la militancia del FSLN, su trabajo en el Gobierno, la Policía o el Ejército pueda parecer difícil o incluso peligroso, sigue siendo una mucho mejor opción a permanecer dentro de la estructura gubernamental o la militancia del FSLN esperando lo inevitable para ellos y sus familiares en un camino sin retorno. 

El autor es miembro de la plataforma SOS Nicaragua Europa.

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1 Comment

  • Juan larios c, 15 de julio 2021 @ 8:47 am Reply

    No es cierto,aunque hayan renunciado a cargos públicos, los USA los sancionan y ya lo han hecho. Estos gringos hacen lo que quieren y trabajan con listas enviadas por la oposición en el pasado.

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