El líder campesino y excarcelado político, Medardo Mairena se sumó este miércoles a la lista oficial aspirantes a ser el candidato de la oposición a la Presidencia de Nicaragua, en los comicios generales programados para noviembre próximo.

En un acto en Managua, Mairena presentó su aspiración a ser la figura que enfrente a Daniel Ortega en las urnas, convirtiéndose en el octavo aspirante que surge de entre las filas opositoras.

El líder campesino dijo que atendió el llamado de “la gente” que le pidió que se postulara a la primera magistratura del país, sin embargo aún no ha definido si inscribirá su candidatura en la Alianza Ciudadana o Coalición Nacional, principales fuerzas de oposición que hasta la fecha no han logrado acercamientos para establecer un solo bloque. 

Tras la presentación de su candidatura en un hotel de Managua, Mairena hizo un extenso llamado al diálogo entre organizaciones y candidatos para definir un mecanismo de selección democrático. “Vamos a luchar para conseguir el diálogo con todas las organizaciones y podamos lograr la unidad de la oposición”, dijo el dirigente de los campesinos nicaragüenses. 

SI FUERA ELECTO

Al evento se hicieron presentes figuras del Alianza Liberal Nicaragüenses (ALN), un partido colaboracionista de la dictadura, sin embargo Mairena argumentó que todos los políticos lo han llamado y “no tengo diferencias con nadie”. “Con quien me tengo que sentar para lograr la unidad, me voy a sentar”, respondió vagamente. Lo que sí dejó claro es que mantiene un diálogo interno con todos los precandidatos.

Explicó que, de ser electo candidato y ganar, no asumirá la Presidencia “con un espíritu de venganza” contra los trabajadores del Estado, pero “aquellos que han violado los derechos humanos y la Constitución sí serán sometidos ante la justicia”.

“Sin justicia, no hay paz. No queremos que se repita la historia de los años de 1990”, cuando la Administración de Violeta Barrios de Chamorro (1990-1997) concedió amnistías que beneficiaron a sandinistas y a la “Contra”, que libraron una guerra civil en la década de 1980, reflexionó.

El aspirante a la Presidencia pronunció un discurso, flanqueado por miembros del Movimiento Campesino de Nicaragua, en el que enfatizó el recorrido de esta agrupación social que se formó desde 2013 cuando se opuso a la construcción del Canal de Nicaragua. “Hoy le decimos al pueblo de Nicaragua que se abre un nuevo capítulo, el pueblo de Nicaragua merece vivir en justicia, libertad y democracia”.

El campesino respondió a quienes critican sus aspiraciones presidenciales por no tener un título universitario diciendo que su familia le enseñó valores y que los retos se deben asumir con responsabilidad. “El compromiso que hemos asumido es para que podamos generar esa oportunidad con el pueblo para que podamos rescatar de una vez por todas la autonomía de universitarios, mujeres, de este pueblo que quiere sentir libre. Para construir la paz necesitamos crear oportunidades”, añadió el dirigente.

En su discurso, agradeció a los familiares de los denominados “presos políticos” y los parientes de las víctimas de la crisis, que enviaron una representación al acto, cuya bendición estuvo a cargo del sacerdote Edwin Román, crítico del Gobierno, que la ofreció vía internet.

UNA PAREJA NO PUEDE SOMETER A SEIS MILLONES

Mairena, quien ha denunciado asedio, persecución y violación a su derecho a la libre movilización dijo que es hora de poner fin a la represión de los Ortega-Murillo: “No podemos permitir que una sola familia (Ortega Murillo) haya secuestrado los poderes del Estado, que una sola familia nos ponga el pie en el cuello a seis millones de nicaragüenses”.

“Ortega: basta ya de tenernos encerrados”, continuó el aspirante a la Presidencia, quien observó que el mandatario tiene a su favor las armas.

Desde la oposición “no queremos violencia, lo que queremos es construir democracia, y libertad en nuestra patria”, añadió Mairena.

En febrero de 2019, Mairena fue encontrado culpable de los delitos de terrorismo, robo agravado, daños agravados, secuestro, y entorpecimiento de los servicios públicos. Un juez orteguista lo condenó a 216 años de prisión, pero luego fue excarcelado gracias a la Ley de Amnistía, promovida por Daniel Ortega y que fue cuestionada por los opositores encarcelados porque todos reclamaban ser inocentes de los delitos por los cuales habían sido condenados.

La oposición se alista para presentarse a los comicios programados para el 7 de noviembre próximo si el régimen de Daniel Ortega cumple con la demanda de reformas electorales que den garantías democráticas, para lo cual la Organización de Estados Americanos (OEA) le ha dado como plazo el mes de mayo. Sin embargo, en la víspera del cumplimiento de ese término, los adversarios de Ortega integrados en la Coalición Nacional y la Alianza Ciudadana no han conseguido conformar un solo bloque, y desde cada uno han surgido aspirantes presidenciales. Los primeros en dar el paso fueron Juan Sebastián Chamorro, Miguel Mora y Félix Maradiaga, les siguió Arturo Cruz, George Henríquez, Luis Fley, y Cristiana Chamorro. Ahora se sumó Medardo Mairena.

En estas elecciones está en juego la permanencia en el poder de Daniel Ortega, quien retornó a la Presidencia en 2007 y se ha mantenido a través de fraudes electorales y, en los últimos tres años mediante la fuerza de las armas.

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