El regreso a clases, el descuido de la población y la inacción del régimen provocarán un aumento de contagios de coronavirus en Nicaragua en las semanas próximas.

Nicaragua aún no ha superado la primera ola de contagios de coronavirus cuando los expertos alertan de un incremento en las próximas semanas que superaría los casos sospechosos que se han registrado en mayo y junio.

El regreso a clases en el sistema de educación pública y el descuido de la población producto de las informaciones falsas que brinda el régimen, además de las actividades que se promueven sin medidas de precaución, son un caldo de cultivo para una peligrosa “arremetida” del virus en el país, advierten especialistas.

Costa Rica, Honduras, Guatemala son los países de la región que han registrado una segunda ola de contagios. En Nicaragua, las consecuencias serían “peligrosas”.

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“El caso de Nicaragua, es mucho más incierto. Si en otros países se sospecha de los registros, en nuestro país es evidente que están falseados, no podemos hacer cálculos reales o pronósticos, hay mucha incertidumbre con los datos”, expuso el experto en salud pública, Carlos Hernández.

“Lo que si podemos decir, es que en Nicaragua habrá un repunte de contagios y que será fuerte, más que en los otros países de la región”, agregó.

El regreso a clases es un peligro que se suma a las actividades de aglomeración que promueve el régimen para la jornada de celebración del aniversario de la Revolución sandinista, que tendrán como resultado un aumento en los contagios.

La vocera del régimen, Rosario Murillo, anunció el regreso a clases para el próximo 21 de julio.

“El regreso a clases es peligroso, creo que deberían de reflexionar sobre ese tema, quizá a los muchachos y niños no les den síntomas, pero van a exponer a los más vulnerables de sus familias. Ojalá no reabran las escuelas”, dijo Hernández.

En eso también coincidió el epidemiólogo Rafael Amador quien consideró que el regreso a clases será un factor que acelere la propagación del virus.

“Si no se abren las escuelas, el país podría experimentar hasta un 25 por ciento de la disminución de contagios”, apuntó el epidemiólogo.

En su último informe, el Observatorio reportó 7.893 casos sospechosos o presuntivos de Covid-19 en todo el país, y 2.225 personas fallecidas por la misma causa. No obstante, el Ministerio de Salud, solo reconoce 2.846 casos de Covid-19 y 91 personas fallecidas.

INFECCIONES FUERA DE LAS CIUDADES

Hernández por su parte señaló que en las ultimas semanas se ha desacelerado el contagio en las ciudades, pero aún se mantiene alto.

La novedad es que han aparecido brotes en los municipios periféricos a las urbes y “lo peor es que no hay control epidemiológico a base de pruebas por lo que no se lleva un registro de la cadena de transmisión”.

Ante eso plantea que lo recomendable sería aplicar pruebas en los centros de los brotes, para identificar la cadena de transmisión y de esa manera poder aislar los focos de contagio y detener la propagación.

“Nada de eso se está haciendo, las pruebas se aplican sin criterio epidemiológico, cuando alguien llega ya grave a los centros asistenciales y eso no sirve de nada porque no se está identificando la cadena de transmisión”, refirió.

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Hernández, que forma parte del Comité Científico Interdisciplinario, indicó que en cuanto al manejo de enfermos de Covid 19, el personal de salud de los hospitales está mejor preparado que hace tres meses, pues ha ganado mucha experiencia, pero en capacidad instalada en el sistema de salud, el país sigue vulnerable.

“Yo dudo mucho que el sistema de salud de Nicaragua esté preparado para contener un repunte importante en los contagios. Ya al inicio de la pandemia colapsó el Hospital Alemán Nicaragüense y aunque ahora hay más centros asistenciales donde se están atendiendo los enfermos de Covid-19, un repunte como el que creemos que podría venirse en las próximas semanas, pondría en aprietos la capacidad de los hospitales”, adelantó Hernández.

Amador también expresó que los expertos están trabajando casi a ciegas porque no se cuenta con estadísticas confiables por parte de las Ministerio de Salud. Desde su punto de vista, no hay información objetiva y más bien el régimen está transmitiendo mensajes de una falsa normalidad.

“Las estadísticas que se ofrecen son sub-registros y eso afecta el control objetivo de la pandemia. Los asintomáticos siguen contagiando a un gran número de personas porque no hay control epidemiológico, no se aplican las pruebas para identificar los focos de contagios”, enfatizó el doctor Amador.

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“No hay capacidad instalada y ha disminuido la capacidad en recursos humanos porque muchos médicos han enfermado. Hay escasez de medicamentos en las farmacias porque la gente los ha guardado de forma preventiva. El Gobierno sabe que se viene algo grande y grave, pero no lo dice y eso es peligroso”, alerta.

Recordó que Nicaragua tenía un déficit de camas en las unidades de cuidado intensivos y la pandemia ya colapsó esa capacidad.

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1 Comment

  • Idilia Soto, 14 de julio 2020 @ 12:59 pm Reply

    Aumentan los casos y de rebote en Costa Rica que está sufriendo la segunda ola de la pandemia en parte gracias a la migración ilegal que viene de Nicaragua.

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