Nicaragüenses y venezolanos exiliados en Costa Rica esperan su turno para la vacuna que combate el Covid-19 después que las autoridades de salud informaron que el plan de inoculación incluye a la población migrante y refugiada de la nación centroamericana.

“Si tienen condición regular en el país son acreedores a la dosis”, respondió el viceministro de Salud, Pedro González tras una consulta de la Voz de América el pasado 13 de enero durante una conferencia entre autoridades de salud costarricenses.

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Fue una gran noticia para los migrantes de ambas naciones en medio de crisis, que los obligaron a salir en busca de oportunidades en el país vecino.

Las autoridades explicaron además que las personas migrantes entran en cualquiera de los cincos grupos prioritarios a vacunar “tanto por el riesgo de enfermar gravemente y morir, como por el riesgo de contagiarse y contagiar a otras personas de Covid-19”.

NO TODOS ESTÁN DECIDIDOS A VACUNARSE

“Sería absurdo desperdiciar esta oportunidad. Tengo varias circunstancias por las cuales deseo lógicamente ser vacunado. Soy hipertenso, soy diabético, tengo obesidad y mi edad 57 años”, relató el venezolano Leonardo Casano, quien hace más de tres años se refugió en Costa Rica debido a la difícil situación que aún hoy afronta su país.

Otros venezolanos consultados afirman que sí se vacunarían, pero son cautos en cuanto al avance del proceso de inoculación y los efectos que ha tenido la vacuna de Pfizer-BioNTech, que de momento solo reporta pacientes con dolor de cabeza.

“Cuando llegue el momento que las personas de mi edad nos vacunemos espero poder tomar la decisión correcta, si me vacuno o no, y para eso estoy siguiendo los casos que se han colocado la vacuna hasta ahora, para tomar la decisión con base a la experiencia que ellos han tenido y sé que hasta ahora no ha habido mayor complicación”, confesó Eliannys Padra, una venezolana de 30 años que llegó en 2016 para establecer una nueva vida en Costa Rica.

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Costa Rica espera recibir  seis millones de vacunas para COVID-19 que protegerán a tres millones de personas, ya que se recomiendan dos dosis por persona, entre la población migrante. [Foto Armando Gómez/VOA]
Costa Rica espera recibir seis millones de vacunas para COVID-19 que protegerán a tres millones de personas, ya que se recomiendan dos dosis por persona, entre la población migrante. [Foto Armando Gómez/VOA]

NICARAGÜENSES EN SALA DE ESPERA

La expectativa de poder contar con este mecanismo de protección del virus crece también entre los nicaragüenses a pesar de que la estatal Caja Costarricense del Seguro Social ha vacunado de momento a por lo menos 30.000 personas desde que llegaron las primeras dosis el 23 de dicimebre y se iniciaron las inoculaciones un día después en un hogar estancia de adultos mayores.

“Me voy a vacunar también en honor a mi padre que falleció por Covid-19 y no tuvo esta oportunidad de vacunarse, ojalá la vacuna hubiera llegado unos meses antes y le hubiese tocado a él su dosis y por todas las personas que tampoco tuvieron esta oportunidad, yo no la voy a rechazar, estoy ansiosa y esperándola”, confesó la nicaragüense Claudia Vargas.

Ella al igual que los más de cinco millones de habitantes en Costa Rica deberán esperar que las autoridades de las áreas de salud les indiquen el momento en el cual les corresponden vacunarse. 

“Yo creo que estaría dispuesto a aplicarme la vacuna, siempre y cuando también se valorice y se haga un estudio de las personas que realmente la necesitan, porque en estos grupos migratorios siempre hay personas que son mayormente vulnerables”, contó Ricardo Somarriba, un periodista nicaragüense que huyó de su país a Costa Rica debido a que era víctima de persecución tras el inicio de la crisis sociopolítica en abril 2018.

Hasta el momento el gobierno costarricense ha firmado tres acuerdos para la compra de vacuas con Pfizer-BioNTech (tres millones de dosis), AstraZeneca-Oxford (un millón de dosis) y la iniciativa COVAX de la Organización Mundial de la Salud (dos millones de dosis), según información suministrada por la oficina de prensa del Ministerio de Salud a la Voz de América.

Estos seis millones de dosis permitirán proteger a tres millones de personas, ya que recomiendan dos dosis por persona. Es decir, Costa Rica estaría protegiendo a poco más del 80% de su población, sin tomar en cuenta que la vacuna no se administra a menores de edad.

MIGRANTES EN REFUGIO

Además de la campaña de vacunación que cubrirá a la población migrante en Costa Rica, organizaciones no gubernamentales preparan un plan para un grupo de esa población que no está contemplada en el esquema de vacunación del gobierno costarricense.

“Es únicamente para los solicitantes de refugio nicaragüenses cuyo estatus aún no ha sido resuelto”, contó en exclusiva a la Voz de América la directora ejecutiva de la Fundación Arias para la Paz, Lina Barrantes, consultada sobre si la vacuna abarca a migrantes de otras nacionalidades en Costa Rica.

Barrantes estima que iniciarían esta campaña de inoculación en este grupo de nicaragüenses apenas el Ministerio de Salud autorice la vacunación en las farmacias privadas y se haría gracias a la donación de 5.000 de dólares de un donante anónimo.

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