El obispo de Matagalpa, monseñor Rolando Álvarez, ha recordado en su homilía de este domingo los cuatro postulados que considera necesarios para la reconstrucción del país y que divulgó en junio pasado. Se ha referido nuevamente a los derechos humanos, la familia, la libertad y la justicia social. 

Álvarez señaló que el Estado “no puede ser entendido de otra manera más que como un Estado democrático y social al servicio del bien común, conformado por hombres y mujeres que comprendan la naturaleza de servicio de la política, con pesos y contrapesos que garanticen el equilibrio de los poderes, la transparencia y eficacia administrativa”.

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El prelado ha sido uno de los jerarcas de la iglesia Católica más críticos de la clase política del país. La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo no ha escapado. Ayer volvió a leer los postulados y mencionó que el Estado debe respetar la voluntad popular emanada libremente en la elección de autoridades, las cuales que deberán responder ante el ciudadano y brindarle protección y cuido frente a los poderes estatales cuando se ejercen abusiva o arbitrariamente.

Monseñor Rolando Álvarez.

El prelado consideró que el Estado debe cumplir con sus responsabilidad y los compromisos sociales urgentes hacia los “más vulnerables, pobres y desprotegidos”. Si falta uno de los postulado, agregó, el edificio se derrumba, en referencia a la dignidad humana, la familia, la libertad y la justicia social.

Al comienzo de su homilía Álvarez empezó hablando de Santo Tomás Moro, el patrono de políticos y gobernantes, según él,  quien fue un hombre que desarrolló la política como un arte cristiano. “Con sencillez aconsejo a las autoridades del gobierno, a las autoridades públicas y políticas de Nicaragua, que se tomen un momento todos los días para meditar la vida de Santo Tomás Moro”, señaló.

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Mencionó que ese Santo fue un perfecto cristiano que nunca ejerció la política como una función pública “utilitariamente, monetariamente,” al contrario lo hizo “siempre buscando servir a la gente”. “Para él la verdad estaba por encima de la utilidad, el bien por encima de la conveniencia, la libertad y la conciencia de cada persona estaba por encima de los intereses”, comentó.

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