El obispo emérito de la Diócesis de León, monseñor César Bosco Vivas Robelo, falleció la madrugada de este martes en el Hospital Vélez Paiz a sus 78 años.

Una semana después de ser ingresado de urgencia al Hospital Occidental de Managua, el obispo emérito de León, monseñor César Bosco Vivas Robelo murió la madrugada de este martes a sus 78 años.

Al comunicar la hospitalización del obispo el pasado 16 de mayo, la Diócesis de León no detalló las causas del ingreso, pero si había notificado que el religioso se encontraba intubado desde el sábado pasado en la Unidad de Cuidados Intensivos.

El cardenal Leopoldo Brenes, presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, informó que los funerales de Vivas se realizarán sin público.

“Sus funerales se realizarán de manera privada en la Catedral de León. Se pide a los fieles unirse desde sus casa elevando oraciones por su eterno descanso”, indicó el jerarca católico en un comunicado.

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SU CERCANÍA AL RÉGIMEN

El 29 de septiembre pasado, tras 28 años de obispado en León, el papa Francisco envió a retiro a monseñor Bosco Vivas, y en su lugar designó a monseñor Sócrates René Sándigo Jirón, quien estaba al frente de la Diócesis de Juigalpa.

Monseñor Vivas, obispo de León desde 1991, por designación de Juan Pablo II, había presentado su renuncia al cumplir los 75 años de edad, en noviembre de 2016, como manda la Ley Canónica; sin embargo no había tenido respuesta.

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El obispo fue objeto de fuertes cuestionamientos por su posición en el contexto de la crisis sociopolítica de Nicaragua, al ser señalado como cercano al régimen Daniel Ortega.

Una de las últimas polémicas en las que se vio envuelto el jerarca católico fue en junio del año pasado, cuando se conmemoró con una misa en la Catedral de León el primer aniversario del asesinato del monaguillo Sándor Dolmus, y turbas orteguistas irrespetaron el servicio religioso y luego golpearon a familiares y expresos políticos que asistieron.

A Vivas Robelo se le criticó porque actuó como mediador con el jefe de la Policía del departamento de León, Fidel Domínguez, y ofreció acompañar a los opositores para que salieran de la iglesia que permanecía rodeada por la policía y turbas y, cuando estos le tomaron la palabra confiando en que habían garantías de seguridad, fueron atacados. Supuestamente el obispo no acuerpó al grupo y se regresó a Catedral cuando estos ya estaban en la calle.

En febrero de ese año, fue criticado por abrir las puertas de la Catedral a la Asamblea Nacional y sentarse junto a Gustavo Porras, uno de los señalados de organizar a los paramilitares en la ciudad de León en la represión de 2018.

Vivas cursó una licenciatura en Teología Bíblica, fue consagrado como obispo en 1981, en el año 1991 fue presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua. Presentó su renuncia en 2016, al cumplir 75 años, edad de jubilación de los prelados, pero fue hasta en 2019 que el Papa aceptó su renuncia y pasó a ser obispo emérito.

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