Roxy Williams, la joven nicaragüense que vuela hacia sus sueños en gravedad cero

La joven nicaragüense Roxy Williams dio un gran paso en su camino hacia el espacio al participar en un vuelo parabólico de gravedad cero en California, organizado por la prestigiosa organización Space for Humanity. Este vuelo, parte del programa “Fly With Me in Zero-G”, permitió a Roxy y a otros participantes experimentar por primera vez la ingravidez, un paso fundamental para acercarse al sueño de convertirse en astronauta.

Roxy Williams, originaria de Bilwi, Puerto Cabezas, ha dedicado su vida a romper barreras y abrir caminos para jóvenes afroindígenas y refugiados de Nicaragua. Actualmente estudia Ingeniería en Software en la Universidad Latinoamericana de Ciencia y Tecnología (ULACIT) en Costa Rica y trabaja como pasante en Intel. Además, lidera el proyecto DIVINAS (Diversity in Space), que promueve la educación en ciencia y tecnología espacial para comunidades marginadas en América Latina.

Los vuelos parabólicos son maniobras aéreas que permiten experimentar breves períodos de ingravidez. La aeronave realiza una serie de arcos parabólicos en el cielo, durante los cuales los pasajeros experimentan entre 20 y 30 segundos de microgravedad en cada maniobra. Estos vuelos alcanzan altitudes aproximadas de 24,000 metros y replican las condiciones de ingravidez que se sienten en el espacio, siendo una herramienta vital para entrenamiento y educación espacial.

Este vuelo no solo es una experiencia única de ingravidez, sino que también marca su graduación oficial como participante de Zero-G, un reconocimiento que certifica su compromiso y preparación para seguir avanzando en la exploración espacial. Los participantes, conocidos como Space Ambassadors, son seleccionados para inspirar y promover el acceso democrático al espacio.

Un sueño con propósito

En su testimonio, Roxy comparte una visión poderosa y profunda que inspira a soñar sin límites: “Si tuviera la oportunidad de ir al espacio, la utilizaría para hacer que la ciencia y el espacio se sientan personales, no distantes, sino algo con lo que las personas puedan conectarse y usar para marcar la diferencia en la Tierra”.

Como mujer afroindígena y refugiada en Costa Rica, Roxy ha enfrentado grandes retos, pero nunca abandonó su sueño. 

“En lugares como La Carpio, Costa Rica, he visto cómo una chispa, un taller, una historia y un modelo a seguir pueden abrir futuros completamente nuevos”, explica.

Su trabajo con datos satelitales para prever huracanes, proteger la biodiversidad y empoderar comunidades vulnerables demuestra que la exploración espacial puede ser una herramienta para el bienestar en nuestro planeta. Roxy representa la esperanza y el talento emergente de Nicaragua en el escenario global espacial.

Con reconocimientos como el Emerging Space Leader por la Federación Internacional de Astronáutica y el Women’s Space Awards en la categoría estudiantil, su trayectoria es ejemplo vivo de perseverancia y pasión. Como ella misma afirma con convicción: “He escrito mi sueño. Seré astronauta, y comenzaré ese sueño yendo a gravedad cero”. Ese primer hito ya lo consiguió.