Estados Unidos compra 115 veces más que China a Nicaragua, pese al avance del comercio chino

A pesar de que en marzo estuvo cerca de arrebatarle el primer lugar como proveedor de bienes a Nicaragua, China se mantiene como el segundo país que más le vende al mercado nicaragüense, según datos al mes de abril del Banco Central. Las cifras revelan que, aunque la distancia entre China y Estados Unidos se volvió a ampliar, la economía nacional continúa profundizando un desbalance comercial estructural: Nicaragua importa cada vez más desde China, pero sigue dependiendo de Estados Unidos para vender sus productos.

Entre enero y abril, las importaciones totales de Nicaragua sumaron 3,116 millones de dólares. De ese monto, 641 millones de dólares (20.6%) provinieron de Estados Unidos, que continúa como el principal proveedor del país. China, por su parte, le vendió a Nicaragua bienes por 584.3 millones de dólares, equivalentes al 18.8% del total. En marzo, la diferencia entre ambos países era de apenas 14 millones de dólares, pero un mes después se amplió a 56.7 millones, mostrando que Estados Unidos volvió a tomar distancia.

Solo en abril, Nicaragua importó 133.9 millones de dólares en bienes chinos, mientras que las compras a Estados Unidos en ese mismo mes fueron mayores: 176.5 millones de dólares. China mantiene un ritmo de crecimiento fuerte —impulsado por el Tratado de Libre Comercio vigente desde 2023—, pero aún no alcanza al socio norteamericano, que muestra signos de recuperación en sus ventas al país.

Nicaragua compra más a China, pero vende mucho más a EE. UU.

En cuanto a las exportaciones, el panorama se invierte. Estados Unidos sigue siendo, por amplio margen, el principal destino de los productos nicaragüenses. En el primer cuatrimestre de este año, Nicaragua exportó 1,734.2 millones de dólares en bienes, de los cuales 619 millones (35.7%) fueron a Estados Unidos. En segundo plano, China apenas compró 57.7 millones, lo que representa solo el 3.3% del total exportado.

En abril, Estados Unidos compró 184 millones de dólares en productos nicaragüenses, mientras que China solo adquirió 1.6 millones de dólares. Es decir, en un solo mes, Estados Unidos compró 115 veces más que China. La relación comercial con China es cada vez más activa desde el lado de las importaciones, pero su peso como cliente exportador sigue siendo marginal.

Este comportamiento refuerza la tendencia de un comercio bilateral asimétrico: Nicaragua se abastece cada vez más con bienes chinos —muchos de consumo masivo y baja durabilidad—, mientras que sus ingresos por exportaciones siguen dependiendo mayoritariamente del mercado estadounidense.

A la vez, este vínculo económico con Estados Unidos no ha sido afectado —al menos hasta abril— por los aranceles anunciados por la administración del presidente Donald Trump. Nicaragua recibió una tarifa especial del 18%, la más alta para un país de la región, mientras que el resto de Centroamérica quedó con un arancel general del 10%. Sin embargo, esta medida fue pausada temporalmente y la exención vence el próximo 9 de julio. Si no se anuncia una prórroga, las exportaciones nicaragüenses quedarían gravadas con el arancel más alto del continente.

Hasta ahora, el régimen de Daniel Ortega no ha informado sobre negociaciones con la Casa Blanca para intentar reducir o equiparar ese porcentaje, lo que añade incertidumbre sobre el futuro del intercambio comercial con su principal socio económico. Además, Estados Unidos mantiene abierta una investigación bajo la Sección 301 sobre violaciones a derechos laborales y humanos en Nicaragua, que podría derivar en sanciones o incluso una revisión del estatus del país en el acuerdo comercial CAFTA-DR.

Nicaragua compra más a China, vende más a Estados Unidos y no tiene margen claro de maniobra si las condiciones comerciales con su mayor cliente empeoran.