ICE detiene en EEUU a Yadira Córdoba, Madre de Abril

Yadira Córdoba, madre de un adolescente asesinado durante la represión de 2018, enfrenta el riesgo de deportación en Estados Unidos tras ser detenida en Texas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

Córdoba, integrante de la Asociación Madres de Abril, asumió la labor de denuncia de las violaciones de derechos humanos en Nicaragua como parte de su búsqueda de justicia por el crimen de su hijo, Orlando Córdoba de tan solo 15 años, quien fue asesinado en el ataque armado contra la marcha convocada el Día de las Madres, hace siete años.

Ella era solicitante de asilo en Estados Unidos desde 2023 y fue detenida el pasado 20 de agosto durante una cita rutinaria relacionada con su trámite de petición de protección intrnacional. Ahora permanece bajo el riesgo de ser deportada a Nicaragua.

En un video difundido en redes sociales, el hijo mayor de Yadira narró lo sucedido tras la detención, pues “Luego de hora y media dentro (de las oficinas de ICE) se le notificó que iba a ser llevada a un centro de detención”, relató.

El joven explicó por qué su familia no puede regresar a Nicaragua, pues la historia de su familia  "es muy frustrante (…) ya que hemos rechazado al actual gobierno, porque ellos tomaron la vida de mi hermano menor, una persona de 15 años que no estaba de acuerdo con lo que el régimen estaba haciendo en 2018”.

Por lo tanto pidió a las autoridades estadounidenses revisar el caso antes de cualquier decisión. “Quiero que todas las autoridades correspondientes puedan tomarse el tiempo de ver las pruebas que tenemos de los motivos por los que no podemos regresar a Nicaragua, porque vamos a ser castigados por el régimen”.

Alertan graves riesgos

La Fundación para la Libertad de Nicaragua expresó su respaldo a Córdoba, y advirtió sobre el riesgo que enfrentaría si es entregada a las autoridades del régimen Ortega-Murillo.

"Un retorno forzado la expondría a graves riesgos de persecución y vulneración de su integridad", alertó la Fundación, al tiempo que pidió a las autoridades estadounidenses garantizar  "debido proceso, protección efectiva y el principio de no devolución, así como medidas humanitarias que eviten su deportación mientras su caso se resuelve".

El comunicado hizo un llamado a la comunidad internacional para que se mantenga atenta y brinde respaldo a Córdoba, considerando que se trata de una víctima directa de la represión en Nicaragua. "Pedimos a la comunidad internacional mantener la vigilancia y el acompañamiento necesarios para salvaguardar su vida y sus derechos", abogó la Fundación.

Córdoba abandonó su país tras el asesinato de su hijo Orlando Córdoba, de 15 años, ocurrido el 30 de mayo de 2018 durante la marcha conocida como la “Madre de todas las marchas”.

Ese ataque, atribuido a fuerzas policiales y paramilitares afines al régimen sandinista, dejó al menos 15 personas muertas y se convirtió en símbolo de la represión estatal contra las protestas cívicas. El crimen permanece en la impunidad.

La detención de Yadira Córdoba se produce en un contexto de endurecimiento de la política migratoria bajo el mandato presidente Donald Trump, quien retomó el poder en enero de 2025 y de inmediato un paquete de medidas contra la inmigración irregular que incluyen redadas y deportaciones masivas.

Organizaciones de derechos humanos han advertido que una eventual expulsión pondría en riesgo la vida de Córdoba, dado que el régimen Ortega-Murillo mantiene persecución contra familiares de víctimas y opositores.