Monseñor Báez denuncia la corrupción y represión de la dictadura Ortega-Murillo en Nicaragua

El obispo auxiliar de Managua, monseñor Silvio José Báez, dedicó su homilía del XXV Domingo del Tiempo Ordinario a lanzar duras críticas contra la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua, a quienes acusó de gobernar con corrupción, represión y ambición desmedida. En su mensaje, Báez también se refirió a las dictaduras de Cuba y Venezuela en latinoamericanas.

Inspirado en la parábola del administrador deshonesto (Lucas 16:1-8), Báez advirtió que los grandes males que afectan a América Latina no son meramente políticos, sino profundamente morales. "La mayor parte de los males de nuestros pueblos vienen de la ambición desmedida de riqueza de las cúpulas de poder que rinden culto al dinero, no importando si tienen que sacrificar a los seres humanos o al pueblo entero, con su dignidad, sus libertades y su futuro", expresó.

El obispo Silvio Báez denunció que estos "dictadores inescrupulosos" se enriquecen a través de "descarados actos de corrupción", confiscaciones ilegales de propiedades y concesiones entregadas a potencias extranjeras, lo que —según dijo— empobrece al pueblo y pone en riesgo la soberanía nacional.

"Estas personas inescrupulosas e inmorales se enriquecen a través de descarados actos de corrupción, acumulando cada vez más dinero para ellos y sus familias; confiscan ilegalmente terrenos y propiedades, se imponen por la represión y conceden ilegalmente concesiones para la extracción de recursos naturales del país a potencias extranjeras, empobreciendo a su propio pueblo y poniendo en riesgo la soberanía nacional", denunció el obispo Auxiliar de Managua.

El religioso advirtió que los dictadores viven conspirando de día y noche para cometer sus planes criminales, pero que ni la represión y la injusticia serán más fuerte que la verdad y la solidaridad.

"Esta gente inmoral y malvada vive conspirando día y noche y muchas veces nos llevan la delantera planificando con tiempo y detalladamente sus planes criminales", apuntó Báez.

Son "hijos del mundo"

Durante la homilía, Báez tildó como "hijos de este mundo" a todos aquellos que actúan con astucia en la inmoralidad, contra los "hijos de la luz", y que se aprovechan de los bienes materiales para enriquecimiento personal o represión de los pueblos.

"No se puede servir a Dios y al dinero", recordó Báez, insistiendo en que la idolatría del poder económico es la raíz de la corrupción y la represión en Nicaragua y en otras naciones.

"Un día, quienes se han dedicado a cuidar con obsesión de su dinero y a hacerlo crecer en modo enfermizo, aun a costa de sacrificar valores tan altos como la dignidad humana, la promoción social de los pobres, la democracia, la libertad o el futuro de los pueblos, se darán cuenta que han vivido en vano y han arruinado sus vidas. El dinero no es eterno", reiteró.

Agregó que "A nivel social, vivimos en un mundo polarizado e intolerante, en el que la idolatría del dinero hace que los débiles, los pobres, los migrantes, sean irrespetados y excluidos… La riqueza no debe ser usada solo para provecho personal, para dañar a los más débiles o al servicio exclusivo de los intereses de la propia nación, sino también para ayudar a las personas y pueblos que más necesitan".

El religioso abogó por "los grandes ideales de la libertad, la justicia, la paz y la defensa de los derechos humanos, debemos recordar lo que nos dice hoy Jesús en la última frase: "no se puede servir a Dios y al dinero".