Dictadura de Ortega-Murillo anuncia incremento salarial del 4% para trabajadores del Estado
La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo anunció este lunes un incremento salarial del 4% para más de 132 mil servidores públicos del país, que entrará en vigor a partir de noviembre. Además, aplicará un ajuste adicional del 3.98% para los trabajadores con los sueldos más bajos, es decir, para más de 55 mil empleados estatales.
El anuncio fue realizado por la codictadora Rosario Murillo, quien aseguró que el Ministerio de Hacienda y Crédito Público ya ha realizado las gestiones necesarias para ejecutar el aumento en el próximo mes.
"El Ministerio de Hacienda ha garantizado todas las gestiones correspondientes para aplicar, a partir del próximo mes de noviembre, un 4% de incremento salarial a los servidores públicos, que son ya 132 mil 129 mujeres y varones", expresó Murillo durante su habitual intervención en medios oficialistas.
La vocera del régimen sumó los dos incrementos salariales para informar que se trata del 7.98%, cuando en realidad el monto no sobrepasa el 4%. Los trabajadores con salarios de 7.134 córdobas verán un incremento de 285.36 córdobas, mientras que aquellos que devengan 9.000 córdobas, el incremento será de 360 córdobas, menos de 10 dólares.
"Ese 3.98 adicional representa un total de 7.98% de incremento salarial a los hermanos y hermanas que tienen los salarios más bajos, mejorando la vida de las familias", dijo Murillo.
Sin embargo, el incremento salarial anunciado por la dictadura, sigue siendo insuficiente para miles de familias que subsisten con ingresos muy por debajo del precio de la canasta básica, que según datos del estatal Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide) ronda los 21 mil córdobas.
Incremento sin fuentes de financiación
A pesar de que Murillo defendió la medida como una acción "indispensable" para los trabajadores del Estado, no detalló el costo fiscal que implicará el aumento, ni las fuentes de financiamiento para cubrirlo.
Nicaragua enfrenta una inflación acumulada de más del 5% en lo que va del año y un aumento sostenido en el costo de la canasta básica, lo que ha erosionado el poder adquisitivo de los trabajadores nicaragüenses.
La medida, que llega a pocas semanas del cierre del año fiscal, puede ser interpretada como un intento del régimen de Ortega y Murillo de reforzar su base de apoyo dentro del aparato estatal, en medio de crecientes sanciones internacionales y un clima de represión política en Nicaragua.



