La oferta del régimen a los chinos: Impuestos cero, energía barata y terrenos estatales

Laureano Ortega Murillo, hijo de los dictadores de Nicaragua perfilado como el primero en la línea de sucesión del modelo dinástico, llegó esta semana a China con un paquete de beneficios para inversores de ese país: exoneraciones fiscales totales, energía subsidiada y acceso gratuito a terrenos estatales.

Durante la XVIII Cumbre Empresarial China–América Latina y el Caribe, celebrada en Zhengzhou, el asesor presidencial anunció la creación de Zonas Económicas Especiales (ZEE) enmarcadas en la Iniciativa de la Franja y la Ruta, que otorgarán beneficios fiscales ilimitados a empresas chinas que se instalen en Nicaragua.

“Todas las empresas chinas que se instalen bajo este régimen estarán exoneradas de todos los impuestos durante todo el tiempo que operen en nuestro país”, prometió Ortega Murillo ante funcionarios del Partido Comunista de China y del Consejo Chino para la Promoción del Comercio Internacional (CCPIT).

Les explicó que la nueva ley aprobada por la Asamblea Nacional permitirá además el uso de tierras del Estado, tarifas preferenciales de energía y un sistema de “ventanilla única” para acelerar los trámites portuarios, marítimos y aéreos.

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Estas facilidades se enmarcan dentro de la Asociación Estratégica entre Nicaragua y China, formalizada en 2021 y reforzada con la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio (TLC) en 2024.

Oferta política y económica a Pekín

El discurso de Laureano Ortega Murillo, quien opera como el gran negociador del régimen con sus aliados estratégicos, fue más allá de la cooperación comercial. También se presentó como portavoz de una alianza política con el gobierno de Xi Jinping respaldando abiertamente todas las iniciativas globales de Pekín, la Franja y la Ruta, la Iniciativa de Desarrollo Global, la Iniciativa de Seguridad Global y reiterando el apoyo nicaragüense al principio de “una sola China”.

“Nicaragua se mantendrá firme defendiendo ese principio en todos los organismos y foros internacionales”, dijo.

Además, aprovechó para quejarse y "condenar" las sanciones de Estados Unidos y la Unión Europea, calificándolas como “terrorismo económico” y “guerras comerciales” promovidas por el “hegemonismo imperial”, en referencia a la presión internacional por las violaciones de derechos humanos y el desmantelamiento del Estado de Derecho en Nicaragua.

China como modelo y aliado estratégico

En su intervención, el hijo de los dictadores presentó a China como el modelo político y económico que el régimen aspira a replicar. Elogió los logros del gobierno de Xi Jinping en la erradicación de la pobreza extrema y afirmó que el sandinismo alcanzará metas similares con el acompañamiento chino.

“De la mano de los hermanos chinos vamos a erradicar la pobreza extrema en Nicaragua”, aseguró, aunque sin detallar proyectos concretos ni inversiones confirmadas.

Con la creación de las Zonas Económicas Especiales, el régimen busca convertir a Nicaragua en una plataforma de expansión económica china en Centroamérica, alineándose de manera más estrecha con la agenda internacional de Pekín en un contexto de creciente tensión geopolítica.

El discurso de Ortega Murillo reafirma la estrategia del régimen de profundizar su dependencia política y económica de China, y de presentarla como su principal aliada internacional frente a la presión de Washington y otras potencias occidentales.