«Lavado de oro» en Crucitas: Costa Rica y Nicaragua se reúnen tras denuncia de contrabando hacia empresas chinas

El saqueo de oro en la zona fronteriza de Crucitas ha forzado una reunión de urgencia entre las autoridades de Costa Rica y Nicaragua. El próximo sábado 28 de febrero, delegaciones de ambas cancillerías y mandos policiales se sentarán en Peñas Blancas para intentar frenar un fenómeno que el ministro de Seguridad costarricense, Mario Zamora, define como una de las "principales amenazas" en las regiones limítrofes.

El encuentro binacional ocurre días después de que Zamora denunciara ante la Asamblea Legislativa un esquema de "lavado" de minerales: güiriseros nicaragüenses extraen oro ilegalmente en suelo costarricense y lo comercializan con empresas mineras chinas instaladas en Nicaragua.

Según el funcionario, estas compañías logran extraer entre el 90% y 95% de utilidades de cada saco de sedimento robado.

El río San Juan: "Ruta de evasión"

Tras un sobrevuelo en el sector de Crucitas, el ministro costarricense constató que, aunque la Fuerza Pública mantiene control en la zona terrestre, el río San Juan se ha convertido en el corredor libre para el contrabando.

“Recordemos que el río es soberano de Nicaragua y por lo tanto es potestad exclusiva de las autoridades nicaragüenses hacer ese patrullaje en ese lugar que se convierte en una ruta de trasiego de sedimento robado en Costa Rica y trasegado a través de esta frontera”, explicó Zamora.

El objetivo central de la reunión es dilucidar el patrullaje que compete a Nicaragua para contener el flujo de los güiriseros, quienes transportan en sacos el material minero a través de la ribera nicaragüense.

Un desastre de 252 millones de dólares

La urgencia del reclamo costarricense tiene una base económica y ambiental crítica. Se estima que la minería ilegal en Crucitas y el cerro La Conchudita —que ya presenta un 90% de afectación— le cuesta a Costa Rica unos 252 millones de dólares al año.

“Es una reunión importante para lograr la colaboración de las autoridades nicaragüenses en la contención de este fenómeno que se está dando en la zona norte de nuestro país y que tiene como ruta de evasión (…) precisamente el río San Juan”, reiteró el ministro.

Pese a que Costa Rica ha intensificado los operativos para evitar el trasiego de sedimentos, Zamora insistió en que el éxito de la operación depende de una acción "inmediata y coordinada" con Managua, dado que el destino final del oro es la red de mineras chinas que operan con la anuencia del régimen de Daniel Ortega en la franja fronteriza.