Régimen inaugura centro técnico en instalaciones robadas al seminario de la Diócesis de Matagalpa
La dictadura de Daniel Ortega y Rosario murillo inauguró un centro técnico en las instalaciones robadas al Seminario Mayor de Filosofía San Luis Gonzaga, perteneciente a la Diócesis de Matagalpa. La casa de formación de seminaristas y sacerdotes fue confiscada en enero de 2025.
Para transformar las instalaciones en el centro técnico “Niños Héroes”, perteneciente al Instituto Tecnológico Nacional (Inatec), la dictadura invirtió 97 millones de córdobas.
El sacerdote nicaragüense Erick Díaz Fernández, perteneciente a la Diócesis de Matagalpa, desde el exilio reprochó la confiscación, al recordar que cuando el dictador Daniel Ortega llegó a la presidencia en enero de 2007, prometió que nunca más volverían las confiscaciones al país.
“El sandinismo-comunismo ha sido una de las tragedias más dolorosas para Nicaragua. En los años 80 confiscó tierras, bienes y espacios de la población y también de la Iglesia. En 2007 prometieron que nunca más volverían a robar ni a reprimir, pero hicieron exactamente lo contrario, porque regresaron con más odio, más represión, más muerte y más saqueo”, señaló Díaz.
"Son los ladrones de siempre"
Díaz también cuestionó que el régimen destaque como un logro social el despojo del seminario y La Cartuja, el centro espiritual de la Diócesis de Matagalpa, que sigue a cargo de monseñor Rolando Álvarez.
“Miles de nicaragüenses han sufrido persecución, despojo y dolor. Hoy todavía se atreven a presumir de progreso y modernización usando inmuebles robados. Este lugar, por ejemplo, es el Seminario Menor San Luis González de Matagalpa, arrebatado a la diócesis y dejando sin casa de formación a sus seminaristas. Lo mismo ocurrió con La Cartuja, la Curia Episcopal y los medios de comunicación católicos”, recordó.
El cura acusó al régimen de ser los mismos “ladrones de siempre” en referencia a las confiscaciones implementadas contra los nicaragüenses y las organizaciones sin fines de lucro que han sido ilegalizadas en el país, entre ellas Cáritas, la organización benéfica y social de la Iglesia católica.
Destruyeron y profanaron el edificio
Por su parte, la abogada Martha Patricia Molina, autora del informe: “Nicaragua: ¿Una Iglesia perseguida?”, a través de sus redes sociales señaló que “fue doloroso ver las imágenes de como destruían y profanaban el edificio” de formación de sacerdotes.
Desde el año 2018 a la fecha, Molina ha documentado más de 1.000 ataques contra la Iglesia católica en Nicaragua por parte del régimen Ortega Murillo. Entre las principales agresiones destacan confiscaciones de seminario de Matagalpa y el convento de las monjas clarisas en Managua y Chinandega.
El régimen también ha prohibido procesiones y otras actividades pastorales y ha ordenado vigilancia, asedios, encarcelamiento y destierro de sacerdotes.



