1. Un solo caso basta

Los reportes sobre el Covid-19 en Nicaragua reflejan menos contagios y muertes. Eso no es garantiza que no existe riesgo, sostienen especialistas. “Un único caso o una muerte, significa que el virus sigue circulando. el riesgo de infección, enfermedad o muerte, sigue estando presente”, advierte el Observatorio Ciudadano de Covid-19.

Hasta la fecha, según las estadísticas oficiales el país acumula 4.961 casos confirmados, 1.125 activos, y 147 fallecidos, para una tasa de letalidad del 3%.

En cambio, el Observatorio lleva cuentas de 10.258 contagios y 2.721 fallecimientos por Covid-19 hasta el 16 de septiembre.

2. Lo que el Minsa calla

Transcurridos seis meses desde que se detectó el primer contagio de Covi-19 en Nicaragua, el Ministerio de Salud sigue enfocado en minimizar el impacto. Nunca reconoció la transmisión comunitaria del virus, ni ofreció la información básica: “continuamos sin conocer la verdadera magnitud de la pandemia”, señalan los expertos independientes.

3. ¿Y las pruebas?

Un hackeo de información al Minsa es parte de los pocos datos obtenidos sobre la cantidad de pruebas PCR practicadas en el país: 17,284, las cuales resultan insuficientes. El mismo gobierno en una solicitud de 43 millones de dólares al BID expone que su capacidad diagnostica es limitada. El documento señala que el Centro Nacional de Diagnóstico y Referencia (CNDR) solo tiene capacidad de procesar 350 pruebas PCR por día, cuando lo mínimo requerido es 54,016 cada semana.

El Observatorio también cuestiona que a estas alturas no se conoce si se han realizado estudios de prevalencia.

4. Población vulnerable

Especialistas independientes recuerdan la existencia de grupos de población particularmente vulnerables: varones, personas mayores de 60 años y pacientes con enfermedades preexistentes.

Además, llaman a no perder de vista que todas las personas están expuestas a contraer el virus “aún sin desarrollar la enfermedad” y, por tanto, se pueden convertir en agentes transmisores del virus, un riesgo para las personas vulnerables cercanas.

5. Secuelas ignoradas

Finalmente, el Observatorio Ciudadano de Covid-19 cuestiona que las autoridades tampoco ofrezcan información sobre cómo se están expresando las secuelas de la enfermedad en la población nicaragüense que fue afectada.

Los especialistas que monitorean de forma independiente la evolución de la pandemia explican que las personas recuperadas pueden presentar afectaciones tanto físicas como psicológicas y económicas. “Dependen en gran parte de la gravedad de la enfermedad y de la atención médica que recibió el paciente”.

Compartir: