Nicaragua se prepara hoy para iniciar la segunda fase del programa de vacunación del que no se conocen datos que permitan determinar el avance. Rosario Murillo, vocera de la dictadura, informó que ayer culminó la primera fase en pacientes con insuficiencia renal, sin embargo omitió dar el número de dosis aplicadas, mientras que para la etapa que inicia este martes, proyectó que se aplicarán 167,500 dosis Covishield, correspondientes a las donadas por la India y el mecanismo Covax de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Las 167,500 dosis se usarán para inmunizar a los pacientes con cáncer y enfermedades crónicas que sean citados por la institución de salud. Los especialistas independientes cuestionan el programa de vacunación diseñado por el Ministerio de Salud (Minsa) y más el secretismo con el que ha manejado la pandemia de coronavirus. El país no conoce en realidad cuántas personas se han contagiado y cuántos han muerto, tampoco la cantidad de personas vacunadas al día de hoy.

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La médico salubrista Josefina Bonilla, presidente de la Asociación Médica Nicaragüense (AMN) considera que el plan de vacunación no puede ser exitoso en el país porque las personas no manejan información sobre la vacuna y le temen a la aplicación, algo que es motivado porque desde el Gobierno ha dejado a opción de los ciudadanos la inmunización, al tiempo que tampoco se ha ideado una  una campaña de información. 

“Es obligación de las autoridades alcanzar altos niveles de vacunación, para proteger a toda la población, pero sobre todo a los más vulnerables de la sociedad. El país debe cumplir con los compromisos internacionales para que pueda contribuir al orden sanitario mundial y poder acceder a colaboración de otros gobiernos y solidaridad de los ciudadanos del mundo, y así lograr que se controle la Covid-19 con la vacunación y las otras medidas implementadas”, señala la doctora Bonilla. 

La vicepresidenta Murillo informó el mediodía de ayer que el Minsa administrará la primera de las dos dosis de la vacuna teniendo como base su censo de pacientes con cáncer, cardiopatías y otras enfermedades crónicas. “Los pacientes serán citados previamente para acudir al centro de vacunación que le corresponde en cada municipio”, indicó.

Esta semana la vacunación se desarrollará en Managua (6 al 11 de abril), León (6 y 7 de abril), Chinandega (8 y 9 de abril) y Rivas (10 y 11 de abril). Continuará el lunes 12 de abril en Carazo, seguido de Masaya (martes 13), Granada (miércoles 14), Estelí (jueves 15), Nueva Segovia (viernes 16) y Madriz (sábado 17). En la capital la vacunación se mantendrá de lunes a sábado hasta el 30 de abril.

De acuerdo con la calendarización leída por Murillo, en la semana del 19 al 24 de abril la vacunación iniciará el día lunes en Jinotega, para continuar en Matagalpa, del martes 20 al jueves 22 de abril. Los días viernes y sábado la jornada tendrá lugar en Boaco y Chontales, respectivamente. Los últimos en la programación son Caribe Sur (lunes 26), Zelaya (martes 27), Río San Juan (miércoles 28), Las Minas (jueves 29) y Bilwi (viernes 30).

Al margen de esta información, que solo es proporcionada de manera informal por Murillo, el Gobierno ha sido incapaz de informar a la Organización Panamericana de la Salud (OPS) cuántas dosis ha administrado por cada 100 habitantes, como sí lo han hecho las autoridades sanitarias de la región. “La ausencia de datos disponible, luego de varias semanas de haber iniciado la vacunación es indicativo de un sistema que no está funcionando de forma competente, según lo orienta la Organización Mundial de la Salud (OMS)”, dijo la presidenta de la Asociación Médica Nicaragüense.

Para la especialista, la salud pública  debe estar interconectada con la de los otros países, más aún, durante una pandemia. “Es obligatorio con el fin de contribuir adecuadamente al seguimiento, estudio y control de la pandemia, proporcionar datos de planificación y datos de cumplimiento de actividades relevantes para ir evaluando y modificando, de ser necesario, la estrategia y programa de cumplimiento en el país”, consideró. 

La OPS ha recomendado a los autoridades sanitarias de cada país asociarse con organizaciones de la sociedad civil y comunitarias, instituciones científicas y religiosas para socializar los mensajes sobre la importancia de la vacunación, la seguridad y eficacia de las vacunas, sin embargo eso no ha sido posible en Nicaragua. “Brindar datos de dónde, cuándo y a quiénes se vacunará, así como el avance de lo cumplido, es información básica para que en el país funcione adecuadamente”, insiste Bonilla. 

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El neumólogo Carlos Quant apuntó que ante un proceso de vacunación lento, combinado con la relajación de las medidas, los ciudadanos se seguirán contagiando, y el país podría dar paso a variantes de coronavirus, como ha ocurrido en Brasil. “Estas variantes podrían generar resistencia a las vacunas, y luego puede generar la falsa sensación en la población que se está vacunando, pero no es cierto”, agrega el neumólogo Quant. 

Según la información proporcionada por el Gobierno, los médicos, que son la primera línea de combate contra la enfermedad, no figuran en el plan de vacunación del Minsa.“Sabemos que las vacunas vinieron hace dos meses al país, la cantidad de vacunas disponibles es suficiente como para iniciar una campaña bastante amplia y que incluya al sector salud, con esas vacunas perfectamente se pueden vacunar a médicos de primera línea que atienden a pacientes con coronavirus”, agrega el médico Quant.

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