La bandera azul y blanco ondeó nuevamente la mañana de este domingo en la capital de España en manos de nicaragüenses que denuncian las graves violaciones de derechos humanos que ocurren en Nicaragua desde 2018. También aparecieron los carteles con mensajes de rechazo a los Ortega-Murillo y, a una sola voz, se escuchó: ¡Se van, se van, se van y nunca volverán!

Luego de ocho meses sin actividades públicas debido a la pandemia de coronavirus, los puntos centrales del pronunciamiento que los nicaragüenses hicieron desde Madrid fueron: respaldo a Canal 12, repudio por la violencia en Nicaragua que ha cobrado la vida de dos niñas, una petición de mayor presión al régimen para lograr la liberación de los presos políticos y la restitución de libertades; y la demanda de unidad a la oposición para estar a la altura del reto que implicaría enfrentar en las urnas a Ortega.

LE RECOMENDAMOS: Embargo a Canal 12 “es un acto delincuencial”

“Los nicaragüenses seguimos demandando y luchando por la unidad, por aquella unidad que represente a todos aquellos sectores que luchen por democracia, justicia y libertad… una vez más desde aquí decimos ‘Basta Ya, fuera la dictadura y Viva Nicaragua Libre'”, expresó el joven activista Luis Blandón durante el plantón.

Además, plantearon la necesidad de promover ante el Parlamento Europeo el envío de una nueva misión a Nicaragua, para constatar el deterioro del país a causa de la represión y la violencia. En un reciente informe la Oficina de la Alta Comisionada de Naciones Unidad para los Derechos Humanos reiteró la necesidad de desarmar a paramilitares e indicó que sigue de cerca la ocurrencia de asesinatos contra las mujeres, opositores e indígenas del país.

DENUNCIAN CONFISCACIÓN DE CANAL 12 Y VIOLENCIA EXTREMA

Nicaragüenses en España reactivan protestas contra Daniel Ortega.
Foto: HELIO SEVILLA/DESPACHO505

Meyling Duarte, presidenta de SOS Nicaragua-Madrid inició su discurso denunciando la intervención fiscal que derivó en la ocupación de las instalaciones y bienes de Canal 12 , así como el aumento de la violencia extrema en el país, y de la cual las más recientes víctimas fueron dos niñas originarias de Mulukukú.

“El régimen trata de silenciar la voz de todos los periodistas independientes, pero nosotros vamos a seguir alzando la voz”, enfatizó durante el acto celebrado frente a la sede diplomática de Nicaragua en España.

“Los nicaragüenses tenemos un compromiso con la ciudadanía, principalmente con la libertad de prensa, con la libertad de expresión”, manifestó.

Así mismo, la activista nicaragüense señaló la responsabilidad de Ortega y Murillo en la espiral de violencia que afecta a los nicaragüenses y que en su expresión más extrema resulta en asesinatos, como el ocurrido en el Caribe Norte, donde dos hermanas de 10 y 12 años son la víctimas. Para Duarte, el asesinato de estas menores que ha causado conmoción en el país, “es parte de la situación trágica que viven los nicaragüenses, porque un delincuente las ha violado, las ha asesinado y eso es parte de la política terrorífica del régimen de Ortega: libera a los criminales, asesinos y violadores y encarcela a la gente simplemente alzamos la bandera azul y blanco”.

MÁS 23 MIL REOS LIBERADOS SIN CUMPLIR CONDENA

Duarte se refiere a la masiva liberación de reos comunes que ha ordenado la administración de Ortega en los últimos dos años. Este sábado, a través del Ministerio de Gobernación se ejecutó la salida de prisión de 800 privados de libertad, mientras en todo el país la Policía desplegaba allanamientos y capturas contra opositores sospechosos de participar en la Operación Preso 198 promovida por la Alianza Cívica.

Hasta el pasado 25 de agosto la  ministra de Gobernación María Amelia Coronel había reportado la liberación de 22,567 presos comunes. Con la excarcelación de este sábado la cantidad de presos comunes enviados a las calles asciende a 23,367.

Durante la actividad, realizada en la capital española, los nicaragüenses también enviaron mensajes de apoyo a la Iglesia Católica. En los últimos meses la jerarquía católica ha sufrido ataques directos, siendo uno de los más graves el atentado que destruyó la centenaria imagen de la Sangre de Cristo en la Catedral de Managua, entre un sin número de acciones represivas e intimidatorias.

Compartir: