Lorna Norori

"Necesitamos respuestas serias para combatir el trabajo infantil doméstico"

La sicóloga especialista en temas de niñez e infancia expresa que las niñas víctimas de la explotación doméstica están expuestas a abusos sexuales y a largas jornadas de trabajo que limitan su desarrollo.

Por Por José Denis Cruz | 11 de octubre, 2020

Lorna Norori es socióloga y dirige el Movimiento Contra el Abuso Sexual. Está al tanto de la explotación doméstica que sufren las niñas nicaragüenses, principalmente en los departamentos del país, pero a la fecha no existe ningún dato que permita dimensionar este problema. “Es una problemática invisibilizada”.

“No podemos hacer algo de la noche a la mañana con un problema que ha sido histórico, lo primero es dimensionarlo”, dice en referencia a que no existen políticas públicas que contribuyan a erradicarlo. “Tendría que haber un estudio para reconocer que existe este problema”.



No hay datos porque en Nicaragua se ha normalizado. Es una realidad muy triste que viven particularmente las niñas, no soy categórica en decir que solo la viven las niñas

En Nicaragua no hay ningún datos que nos permita dimensionar el trabajo infantil doméstico. ¿A qué se debe?


No hay datos porque en Nicaragua se ha normalizado. Es una realidad muy triste que viven particularmente las niñas, no soy categórica en decir que solo la viven las niñas. Es muy frecuentemente entregar a las niñas y que pasen en la casa de la madrina, entre comillas, hasta 20 años.



Es duro que esa forma de explotación siga existiendo en el país. La pobreza lo permite.


Está invisibilizado porque se asume como una condición normal el hecho de que haya un acuerdo entre la mamá de la niña, en condición de pobreza y alguien a quien le entrega a su hija o hijo porque piensa que va a resolver los problemas de las niñas y que generará algún ingreso. Y ese dinero no es para las familias de por medio sino que se entrega a las niñas porque se piensa que estará mejor con la idea de que es un favor que se está haciendo. Esto todavía está prevaleciendo en poblaciones que viven pobreza.



¿A qué se exponen las niñas? Muchos de los abusos sexuales contra niñas ocurren en hogares que creemos seguros.


Lo que más le ocurre a las niñas en estas condiciones es que llegan a una casa a realizar trabajo doméstico sin paga, ni horario. La dueña o dueño de la casa asumen que más bien le están haciendo un favor a la familia teniendo ahí a las niñas. La someten a jornadas explotadoras no solo por ser niñas sino porque para una adulta lo sería. La tienen a disposición por 24 horas. Muchas veces no tienen cuarto por lo que tienen que dormir en cualquier lado. Esa condición es lo que viene a hacer un alto riesgo para las niñas, en estas casas donde regularmente son sometidas a abusos sexuales por el dueño de la casa, el hijo del dueño.



El discursos más recurrente es que se la dará estudios a las niñas, pero eso no siempre ocurre porque están en función del trabajo.


Cuando se les da estudio también está el mensaje de que “me tienen que agradecer”. Sin contar que es una explotación. También hay dueños o dueñas de casa que dicen: “Te estoy dando el estudio pero no para que seás igual a mí”. La expectativa no es que llegue a la universidad, sino que aprendan a leer a escribir, que terminen la primaria. Todo tiene un propósito, hasta la educación está marcada por el interés que tiene la familia.



La última encuesta del trabajo infantil no contempla el trabajo doméstico. ¿Dónde ocurre más?


Es una problemática invisibilizada. No tenemos ningún referente que nos diga en qué proporción se está dando este problema. Sé que esto es más frecuente en los departamentos, menos frecuente en Managua. Se da en los departamentos por la cercanía del campo. El problema es también la invisibilización de derechos humanos, es un problema social. Hay que dar mensajes claros sobre qué implica someter a niños y niñas a trabajos que no son adecuados para su edad, pero en carácter de servidumbre que limita el desarrollo de las niñas. Otro elemento más de la situación de explotación es que son sometidas al abuso sexual.

Es necesario que en las políticas públicas se involucren las instituciones y las comunidades.

¿Qué políticas públicas se pueden impulsar para erradicar esta forma de explotación?


Las políticas públicas tienen que estar basadas en algo que se estudia, tendría que haber un estudio para reconocer que existe la problemática y que reconozcamos cuál es la dimensión de esta. Es necesario que en las políticas públicas se involucren las instituciones y las comunidades. El Estado debería impulsar políticas en función de la protección de las niñas. En el sector rural, donde priva la pobreza, es necesario que haya un mensaje claro para la comunidad en el sentido de que se diga que el trabajo doméstico no es normal



Se necesitan estrategias contundentes. Necesitamos respuestas serias para combatir el trabajo infantil doméstico.

Pero también las políticas públicas deben ir dirigidas a atacar la pobreza, porque la explotación doméstica está vinculada a esto.


Sí, en la medida que haya fuentes de trabajo las padres tendrán mejores oportunidades. Ellos y ellas asumirán su responsabilidad de trabajar y proteger a sus hijas, y las niñas van a educarse y vivir como niñas. Es ahí donde debe orientarse una política pública. No podemos hacer algo de la noche a la mañana con un problema que ha sido histórico, pero debemos empezar por dimensionarlo. Por otro lado, reconocer que es una violación grave de los derechos de las niñas, niños y adolescentes. Se necesitan estrategias contundentes. Necesitamos respuestas serias para combatir el trabajo infantil doméstico.