El Observatorio Ciudadano de Covid-19 reporta que la pandemia ha causado 2,225 muertes y otras 7,893 han sido afectadas. “No hay que bajar la guardia”, exhorta ante el riesgo que representa la “normalidad” impuesta por la administración de Daniel Ortega.

Nicaragua no da muestras de una disminución del riesgo ante el coronavirus. En los conteos independientes se evidencia un incremento de contagios y muertes que representa un alto riesgo cuando las autoridades de Estado fuerzan a la población a la “normalidad”, advierten expertos que dan seguimiento a la pandemia de Covid-19 en el país.

Los especialistas que integran el Observatorio Ciudadano de Covid-19 en Nicaragua, en su más reciente informe, hacen un enérgico llamado a la ciudadanía a “no bajar la guardia”.

“La normalización de una pandemia que no ha sido atendida adecuadamente puede ser letal”, subrayan en el documento que contiene datos sobre el Covid-19 hasta el 8 de julio.

Los expertos se refieren a la cuestionada decisión de la administración de Daniel Ortega de no frenar la marcha del país. La manipulación de cifras impide conocer el impacto real de la pandemia, con lo cual pone en riesgo la salud de los grupos poblacionales más vulnerables.

El coronavirus llegó a Nicaragua hace 115 días. Pese a las abundantes evidencias de colapso hospitalario y aceleración del contagio, el Ministerio de Salud no reconoce que el país se encuentre en la fase de transmisión comunitaria. La misma Organización Panamericana de la Salud determinó que el país entró en una fase de contagio exponencial.

2,225 PERSONAS FALLECIDAS POR COVID-19

Hasta el 7 de julio, el Minsa habla de 91 fallecidos y 2,846 contagios asociados al Covid-19. En cambio, el independiente Observatorio Ciudadano de Covid-19 reporta 7,893 casos sospechosos verificados y 2,225 muertes por la enfermedad.

En el informe de los expertos se refleja que los departamentos más afectados por el Covid-19 son: Managua (3,287), Matagalpa (849), Masaya (588), León (518), Estelí (427), Chinandega (281), Madriz (242), Jinotega (236), Granada (207), Carazo (205) y RACCS (192).

El Minsa, por su parte, no ofrece en sus reportes la distribución de casos por zona geográfica. Asimismo, no brinda información sobre edad o género de las afectados, lo cual -según la OPS- impide dimensionar el impacto de la pandemia. El organismo demanda al Minsa revelar dónde se ubican los brotes de Covid-19 a fin de decretar medidas más fuertes para proteger a la población.

Sin embargo, la información aportada por la autoridad sanitaria nicaragüense mantiene que el país no ha entrado a la fase de contagio comunitario del nuevo virus. Tampoco reconoce el aumento exponencial de contagios y muertes sobre el que alertan expertos y organizaciones internacionales.

NO HAY QUE CONFIARSE

La última actualización sobre la fase de contagio del coronavirus que Nicaragua reportó al Sistema de Integración Centroamericana (SICA) data del 31 de mayo. En este se indica que el país se encuentra en la fase 3 de transmisión: conglomerado de casos. “En la semana del 17 al 24 de mayo se registra un aumento de casos en varias regiones del país, pasando a una fase 3”, dice el documento disponible en el sitio web del Observatorio Regional SICA -Covid-19.   

Por todo esto, los expertos piden a los ciudadanos mantener la medidas de prevención y no caer en el falso discurso de normalidad. “No toda la gente ha creado conciencia sobre la gravedad de este virus, por eso es que vemos gente sin mascarilla, saliendo de sus casas, visitando lugares públicos, pero esto no significa que la pandemia haya perdido fuerza… las consecuencias de todas estas malas acciones las veremos reflejadas en los próximos días”, declaró a Despacho 505 el epidemiólogo Álvaro Ramírez.

Entre los datos recabados por el Observatorio en la semana del 2 al 8 de julio, aparecen 81 irregularidades, 27 (33%) se refieren a exposición de personas en actividades o aglomeraciones.

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