Las acciones del régimen contra el personal de salud en Nicaragua “han minado las posibilidades de salvar muchas más vidas”, denuncian en una carta abierta cinco organismos internacionales de derechos humanos. 

En una carta abierta dirigida a Daniel Ortega cinco organismos internacionales de derechos humanos demandaron al régimen cesar el acoso y los despidos arbitrarios contra el personal de salud que enfrenta en primera línea la pandemia del Covid-19 en Nicaragua.  

Según información del Observatorio Ciudadano COVID-19, desde el 4 de junio hasta la fecha, han sido despedidas por el Ministerio de Salud (Minsa) al menos 16 personas que laboran en la sanidad pública en Estelí, Granada, Managua y Rivas.  

Es alarmante que algunas de las personas cesadas en sus trabajos recibieran cartas de despido que no contienen el motivo de terminación de la relación laboral. Además, algunos despidos fueron llevados a cabo de manera abrupta y sin reunión previa informativa u oportunidad de defenderse ante el despido. 

LEA: 536 casos de Covid-19 y 61 muertos entre personal de salud, pero el Minsa se lo calla

Los organismos firmantes de la carta abierta son: Amnistía Internacional, Asociadas por lo Justo (JASS) Mesoamérica, Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) y la Iniciativa Mesoamericana de Mujeres Defensoras de Derechos Humanos (IM-Defensoras). 

“Hoy pedimos colectivamente a Ortega garantizar que su gobierno escuche la voz de los trabajadores y trabajadoras de la salud, que son fundamentales para orientar la respuesta de las autoridades a la pandemia. El gobierno debe abandonar inmediatamente su práctica de silenciar a quienes trabajan en el sector salud, despidiéndolos en respuesta a sus demandas públicas”, manifestó Erika Guevara Rosas, directora para las Américas de Amnistía Internacional. 

DESPEDIDOS SIGUEN SIN RECIBIR PRESTACIONES 

Las personas despedidas, denuncian los organismos, no han podido regresar a su lugar de trabajo y hasta ahora no han recibido una compensación por despido. Estos despidos son el último acontecimiento de una serie de represalias, en el entorno laboral, sufridas por el personal de salud desde el inicio de la pandemia del COVID-19.  

Destacan que estos incidentes han incluido la prohibición del uso de equipo de protección personal (EPP) en varias ocasiones, además del acoso e intimidación hacia personas trabajadoras de la salud que han levantado la voz sobre condiciones de seguridad laboral y condiciones adecuadas para tratar pacientes. 

“Además, es muy importante que la voz del personal médico sea escuchada y que sus críticas sean valoradas y tomadas en cuenta”, demandan.  

Finalmente, los organismos indican que estos recientes despidos de personal de salud se ubican dentro de un contexto de represión estatal que inició en Nicaragua en abril 2018 y que, a la fecha, continúa.  

LEA: Médicos a un paso de la cárcel: Dictadura reactiva fábrica de delitos

“En ese marco, las organizaciones firmantes rechazamos las repetidas represalias e intimidaciones hacia personas defensoras de derechos humanos, incluyendo los reiterados actos intimidatorios hacia profesionales de salud en particular. Estos actos abarcan despidos a varios profesionales de la salud durante estos últimos dos años, además de la intimidación y asedio policial denunciado por representantes de la Unidad Médica Nicaragüense, que sigue hasta el día de hoy”, concluyen.  

Hasta ahora el Minsa reconoce 1,823 casos positivos de Covid-19 y 64 muertes oficialmente.  Sin embargo, el Observatorio Ciudadano reporta 4,971 y 1,398 muertes asociadas a la pandemia.   

Del total reportado por el Observatorio, 536 casos corresponden al personal de salud: 322 corresponden a médicos, 73 al personal de enfermería y 127 a otros grupos de colaboradores del sistema de salud.   

Compartir: