La iniciativa de Ley de Reforzamiento de la Adherencia de Nicaragua a las Condiciones para la Reforma Electoral (Renacer por sus siglas en inglés), está propuesto como un instrumento legal para que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, aumente la presión al régimen de Daniel Ortega y garantice que en Nicaragua se desarrolle un proceso electoral justo, transparente, observado y libre aseguran expertos nicaragüenses. Sin embargo, tomando en cuenta la postura que ha adoptado el líder sandinista, analistas nicaragüenses consideran que se necesita más que una ley para frenar su plan de perpetuidad en el poder.   

La Ley Renacer plantea sanciones selectivas, expande la supervisión de los préstamos y requiere informes clasificados sobre la corrupción del régimen de Ortega y su familia, al igual que las actividades rusas en Nicaragua. También pide sanciones conjuntas con los gobiernos de Canadá y la Unión Europea para aumentar la presión.

¿Será renacer un instrumento más efectivo conta el régimen en Nicaragua? El experto en derecho y relaciones internacionales, Julio Icaza, considera que la crisis que vive Nicaragua requiere de más acciones que de nuevas leyes, ya que existe un marco legal con la Ley Magnisky Global Act y la Nica Act, la cuales son “suficientes para sancionar a corruptos y violadores de derechos humanos e incluso suspender a Nicaragua del DR Cafta”.

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Icaza piensa que como “mínimo” se necesita que una comisión de senadores y congresistas republicanos y demócratas visiten Nicaragua y “se informe de primera mano sobre las deplorables condiciones electorales, los presos políticos y el estado policíaco o estado de sitio de facto, exigiendo a la administración Biden tomar las medidas necesarias para garantizar elecciones libres y observadas en noviembre”.

Es hora de tomar decisiones “enérgicas, que hagan retroceder a Ortega, pues el tiempo se agota”, enfatiza Icaza.

El próximo martes el plenario de la Asamblea Nacional de Nicaragua conocerá ambos dictámenes y se espera la aprobación de las reformas electorales que propuso Ortega así como la elección de los magistrados electorales con cargos vencidos.

RENACER ES EFECTO DE FALTA DE VOLUNTAD DE ORTEGA

Por otro lado, el vicecanciller José Pallais, considera que la falta de “signos positivos” de Ortega para garantizar las condiciones para un proceso electoral justo, transparente y observado, acelera el proceso de formación de ley de Renacer en el Congreso. El texto fue presentado el pasado 25 de marzo al Senado de Estados Unidos y ayer avanzó en el Congreso, “todo eso se ve como un diseño para acortar los trámites, para acelerar la aprobación”.

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“El régimen ha desoído las voces internas que reclaman democracia y cuando ha desacatado las recomendaciones de la OEA (Organización de Estados Americanos)”, manifestó Pallais, quien considera que uno o dos meses podría estar aprobada el texto de Renacer.

La Ley Renacer fue presentada al mismo tiempo de que en Nicaragua la Comisión Especial de la Asamblea Nacional sacara el dictamen de la iniciativa de reforma a la Ley Electoral, promovida por la bancada sandinista, así como el dictamen para la elección de 10 magistrados electorales (7 propietarios y 3 suplentes).

ORTEGA NO CEDE A PRESIONES

Mauricio Díaz, ex embajador de Nicaragua ante la Organización de Estados Americanos (OEA), tampoco es optimista respecto a la aprobación de instrumentos encaminados a hacer retroceder a Ortega. Él observa que el régimen está decidido a resistir las presiones internacionales, al tiempo que aprovecha los bienes e infraestructuras pública para reforzar su campaña electoral y su control represivo.

“Con esta iniciativa de Ley (Renacer) lo que pretenden es persuadir al régimen a que de unas elecciones creíbles, pero mientras vemos estas señales, también vemos las señales de un gobierno que no cede y que continua con las mismas prácticas autoritarias de represión”, afirmó Díaz.

El exdiplomático piensa que se requieren unas reformas electorales creíbles y nuevos magistrados honestos para dirigir el proceso electoral, pero es lo ideal, no lo que se vislumbra: “Porque ahora veo la danza de los agazapados que han sido aliados del sandinismo y ahora aparecen pretendiendo ser magistrados independientes”, expuso el diplomático.

NOMBRES SIN REVELAR

El partido sandinista postuló a siete aspirantes a magistrados tanto propietarios como suplentes, sus nombres son una incógnita. El jurista José Pallais, es de la opinión que no revelar los nombres es un signo de la falta de compromiso con la democracia y la transparencia.

El experto en temas jurídicos supone que los rojinegros se están reservando cinco puestos para magistrados propietarios y dos suplentes.

“Y estaría otorgando no se sabe a quién con qué nivel de independencia apenas dos propietarios y dos suplentes, lo cual le garantiza una mayoría calificada y un control total y absoluto del CSE”, supuso Pallais.

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Los dos magistrados propietarios y el suplente, que no serían sandinistas, tendrían muy poca incidencia, “estarían allí únicamente jugando el rol de convidados de piedra con una labor meramente testimonial”.  

“Esa labor testimonial a la que se estaría reduciendo la presencia de los que no son de la lista sandinista, va a estar en dependencia a quién escoge el régimen, y si es gente que tienen agallas, independencia o son gente que descaradamente son aliados del régimen”, explicó el exvicecanciller.

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