El triunfo de Sheynnis Palacios hizo que miles de nicaragüenses salieras a las calles de ciudades y pueblos del país. ARCHIVO / DESPACHO

La vida de Sheynnis Palacios parece un cuento de hadas que bien podría empezar con la típica historia de una joven que termina convertida en princesa. 

“Había una vez una niña en Nicaragua que soñaba con convertirse en una bella reina”, sería el inicio de un libro de cuentos. Sin embargo, Sheynnis Palacios es más que eso. Ella encarna una historia de superación y esfuerzo extraordinarios, que le ha dado un respiro a un país sumido en una profunda crisis sociopolítica, al convertirse en Miss Universo. 

El 18 de noviembre, el día que se convirtió en la primera nicaragüense y centroamericana en ganar la corona del certamen de belleza más importante del mundo, la mayoría de nicaragüenses se reunieron en casas, restaurantes y bares de todo el país para sintonizar la retransmisión del evento que se desarrolló en San Salvador, El Salvador. Su preparación, que la convirtió en una de las favoritas del reinado, motivó también una despedida apoteósica nunca antes vista en Nicaragua. 

“Llegamos al día más esperado por mi niña interior y que ahora es un sueño acompañado por más de seis millones de nicaragüenses”, escribió la joven en la red social X, horas antes de ser coronada como la mujer más bella del planeta. Tras su triunfo, miles de nicaragüenses salieron a las calles del país para ondear la bandera azul y blanco y a entonar el Himno Nacional, hasta entonces criminalizados por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo. 

Los ciudadanos, por un momento, burlaron el estado de terror que impera en Nicaragua para celebrar masivamente el triunfo de Sheynnis Palacios. Tanta euforia en las calles recordó las multitudinarias manifestaciones que pusieron en jaque al régimen en los primeros meses de la Rebelión de Abril. Hubo gritos y llantos de alegría. 

Sheynnis Palacios se convirtió en la primera centroamericana en ganar Miss Universo.
Sheynnis Palacios llegó a Miss Universo como una de las favoritas a ganar la corona. ARCHIVO / DESPACHO 505

“¡Gracias por llevar alegría a nuestro sufrido pueblo… por hacernos tener esperanza en un futuro hermoso!”, dijo el obispo auxiliar de Managua, monseñor Silvio Báez. “Celebramos con alegría este importante éxito nicaragüense y centroamericano, y nos sumamos al entusiasmo de todas y todos los que lo disfrutan y celebran. Enhorabuena”, dijo la Unión Europea en Managua a través de una breve comunicación. A esa alegría se sumó la laureada poetisa y feminista Gioconda Belli.

El triunfo de Sheynnis Palacios no es anecdótico ni casual. Es el resultado de sacrificio, trabajo, carisma y esfuerzo por romper el círculo de la pobreza en el que creció. La Miss Universo nicaragüense es el reflejo, también, de miles de niñas que aspiran a cumplir sus sueños, cualesquiera, que a diario se enfrentan a situación de pobreza y que caminan largos trayectos para ir a sus escuelas. Sheynnis Palacios no solo dio alegría a Nicaragua, sino que se ha convertido en una poderosa historia que cala profundo en las niñas.

Guardando las distancias, ha pasado a integrar la lista de mujeres que le han dado gloria a Nicaragua, como Dora María Téllez, Rafaela Herrera y Violeta Barrios de Chamorro. Incluso, feministas que no apoyan los concursos de belleza, porque suponen la cosificación del cuerpo de la mujer, han celebrado el triunfo de Sheynnis Palacios a la que DESPACHO 505 nombró Personaje del Año 2023.

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UNA HISTORIA DE ESFUERZO

La noche que Sheynnis Palacios se coronó como Miss Universo estuvo sola. Sin la compañía de su familia más cercana. No pudo recibir un abrazo de felicitaciones de su abuela materna Silvia, su madre Raquel ni de su hermano menor Kendrick Alexander, figuras clave para ella.  

La abuela y el hermano estaban en Managua, en la vivienda donde han habitado siempre, cerca de la escuela La Salle del barrio La Fuente. La mamá estaba en San Francisco, California, adonde emigró en 2022. Su historia retrata la de miles de familias migrantes que viven divididas desde 2018, cuando miles de nicaragüenses empezaron a huir de la represión de la dictadura orteguista o de la pobreza.

Las dificultades económicas entre las que creció la nueva Miss Universo llevaron a su abuela materna y a su madre a vender nacatamales y buñuelos, una tarea en la que Sheynnis colaboró desde muy pequeña hasta adulta. “Yo vendía buñuelos en la universidad para poder costear mis estudios y ahora puedo decir con orgullo que soy licenciada en Comunicación Social y fue gracias al trabajo que me enseñó mi mamá”, dijo a la cadena Telemundo poco después de ganar Miss Universo.

En enero de 2022, Raquel enfrentaba dificultades para preparar a su hijo que empezaba el quinto grado en el mismo colegio donde estudió Sheynnis la primaria. Consiguió cierto apoyo del padre del menor, pero la situación económica empeoró por la pandemia de COVID y el negocio de los buñuelos no era suficiente. Es por ello que tuvo que migrar hacia los Estados Unidos, siguiendo la misma ruta de la muerte que siguen los nicaragüenses por México. Al irse su mamá, Sheynnis quedó casi a cargo del hogar. Trabajaba en Canal 11 y era imagen de algunas marcas, lo que le permitía obtener ingresos. Compró su carro, uno de sus sueños. Pese a las obligaciones en su hogar, tenía claro que quería ser Miss Universo. En septiembre de 2022, se coronó como Miss Nicaragua.

La de Raquel, su madre, es la historia de una madre dedicada a sus dos hijos. “Siempre está pendiente de lo que les hace falta para la escuela”, dice una de sus vecinas que habló con DESPACHO 505 en noviembre pasado. La mujer agrega que también la mamá de Palacios frecuentaba constantemente la escuela para verificar el progreso académico de sus hijos.

La abuela Silvia también es una gran mamá para los dos hijos de Raquel, dice la mujer. Ahora la familia está más dividida y sin visos de un reencuentro. Sheynnis Palacios ahora vive en Nueva York y viajará por el mundo, cumpliendo compromisos como Miss Universo. Ya la lucha de la familia no es conseguir recursos. Ahora es reunificarse.

La joven de 23 de años que ha dado una de las grandes alegrías al país ha reiterado el amor por su hermano. En la gala de despedida en Managua, bailaron al son de la marimba. El menor se graduó de sexto de primaria este año y su hermana no pudo estar. Hace poco mencionó que su hermano salía a vender buñuelos en las calles del barrio y se lo agradece porque el dinero que ganaba también sirvió para su preparación como reina de belleza.

“Ahí viene el chele”, decían los vecinos cuando Kendrick Alexander pasaba vendiendo los buñuelos, relató Sheynnis. “Es mi héroe… Amo a mi hermano, es un niño con propósitos”, dijo. El papá de Sheynnis, Edgar Arístides Palacios García, no ha sido tan presente en la vida de su hija. Cuando su mamá lo demandó por pensión alimenticia, prefirió renunciar a su trabajo. Aún así Sheynnis dijo, recientemente, que la relación con su papá ha mejorado bastante. Su figura es ausente. 

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MENSAJE EMPODERADOR PARA LAS NIÑAS

Sheynnis Palacios ha enviado un mensaje inspirador a las niñas. Ella misma es la niña y adolescente promedio de Nicaragua que usualmente atraviesa situaciones adversas. Ninguna figura nicaragüense ha motivado tanto a las menores a que cumplan sus sueños, coinciden defensoras de derechos humanos de las mujeres. Y lo dice alguien que ha vivido en carne propia la pobreza.

“Nosotras no apoyamos los concursos por el estereotipo del cuerpo de las mujeres, pero ella está usando la plataforma para hablar sobre las necesidades de las mujeres y niñas. También habla de cumplir sueños y metas. Les dice a la niña la importancia de la educación, que se preparen, que estudien”, dice una feminista que habló con este medio en diciembre, un mes después de la coronación. “Está calando mucho su historia en la vida de las niñas”, agrega.

Sheynnis Palacios
Sheynnis Palacios le ha hablado a las niñas de Nicaragua para que sigan sus sueños y ha destacado la importancia de estudiar. ARCHIVO / DESPACHO 505

La protagonista de este reportaje nació en Managua, en el hospital Bertha Calderón el 30 de mayo del 2000. La modelo y comunicadora social ha enfatizado en que viene de orígenes humildes, lo cual no la acompleja, sino más bien la llena de orgullo y ha sido uno de los motores en su vida. “Me siento feliz de venir de donde vengo”, ha dicho.

Afirma que se crió en una familia liderada por mujeres y que dos madres solteras la ayudaron a ser responsable, resiliente y a creer en ella misma. “Quiero dedicarle el triunfo a todas las niñas, porque yo fui una niña que admiró desde muy pequeña los certámenes de belleza y sé que ahora muchas me admiran a mí. Quiero decirles que lo pueden lograr, que crean en su voz, que tienen un poder grande para cumplir cada uno de sus sueños y sus metas”, expresó, ya convertida en Miss Universo.

“No le daba pena participar en nada, ni en bailes, ni en juegos”, recuerda una de sus compañeras de primaria. 

Su madre también ha contado que desde pequeña le gustaron los escenarios. Pero fue hasta que llegó a la secundaria cuando inició su trayectoria como modelo.

Corría el año 2013 y ella estaba en segundo año de secundaria en el colegio pedagógico La Salle, donde estudiaba becada. En ese año ganó el concurso de Miss La Salle y fue el principio de su carrera hacia Miss Universo. Sheynnis recuerda que le quitó la corona a la representante de quinto año, que estaba considerada como la favorita.

Tres años después, ganó Miss Teen Nicaragua 2016. Su madre, Raquel Cornejo, contó, en una entrevista con Canal 11, que comenzó a notar que su hija lograba cada cosa que se proponía. Le veía la responsabilidad, la disciplina y el empeño con que trataba de cumplir sus metas y eso llevó a Raquel a apoyarla en todo.

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Hasta el momento, Sheynnis es la única joven que ha ganado todos los certámenes de belleza del país: Miss Teen Nicaragua 2016, Miss Mundo Nicaragua 2020 y Miss Nicaragua 2023, además es la única que ha triunfado en Miss Universo.

En Nicaragua, nunca antes hubo tanta expectativa con la participación de una nicaragüense en Miss Universo. Sheynnis llegó al evento final del certamen entre las favoritas a ganarlo. “A mí me encanta Nicaragua. No es solo porque tiene un look diferente que lo sabe llevar muy bien y lo hizo maravillosamente bien (en la ronda preliminar) … Difícilmente creo que venga otra (nicaragüense) con esas características tan fuertes que tiene la de este año”, dijo a la cadena Telemundo el reconocido zar de la belleza, el cubano venezolano Osmel Sousa, horas antes del triunfo de Sheynnis.

Detrás de la belleza de Palacios hay una gran historia de vida. En una entrevista con la nicaragüense Martha Debayle recordó que quería romper el ciclo de pobreza de su familia, es por eso que se empeñó en terminar su carrera universitaria. “Nosotras somos la dueña de nuestra vida. Soy una mujer que fue criada por dos madres solteras. Nací cuando mi mamá tenía 19 años y mi abuela tuvo a mi mamá a los 17 años. El primer ciclo generacional que decidí romper fue no ser madre joven, no quedarme en la secundaria y ponerme a trabajar”, contó. 

En abril de 2018, cuando estallaron las protestas cívicas, Sheynnis ya estudiaba Comunicación Social en la ahora confiscada Universidad Centroamericana (UCA). Lo hacía becada, gracias a sus excelentes notas. “(En la universidad) siempre se comportó súper jovial, carismática. Es de esas muchachas que contesta los saludos de todos. A mí me gustaban dos cosas de ella, que era optimista. Tiene una sonrisa muy propia, casi permanente. Y también es una férrea defensora de los animales. Me gusta eso porque yo también lo soy”, cuenta a este medio uno de sus excompañeros de clase.

“Es una mujer de fe. Me acuerdo que, si uno de nosotros tenía un problema o estaba mal en clases, siempre nos decía: ‘Pedile a Dios’”, afirma otro de sus excompañeros. 

En la UCA estudiaban algunos de los jóvenes que participaron en las protestas de 2018. Eran amigos de Sheynnis. En las redes sociales han circulado imágenes de ella en una de las marchas junto con el cantautor Carlos Mejía Godoy. “Te puedo asegurar que lo de ella es un tema social, no político. Ella no pertenece ni ha participado en ningún movimiento político. Sus amigos somos azul y blanco (adversos a la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo), pero ella es muy ajena a lo político”, explica un exestudiante de la confiscada UCA y que ahora está en el exilio.

“En 2018, ella se unió como cualquier nicaragüense (a una de las marchas), pero no por política partidaria”, agregó. Para dar una muestra de la sensibilidad social de Sheynnis, el exestudiante de la UCA menciona que, como parte de sus reinados como Miss Teen Nicaragua y luego como Miss Mundo Nicaragua, en 2020, se dedicó a obras sociales, como cuando inició una campaña mediante la cual recaudó casi 7,000 dólares de personas samaritanas para que contribuyeran a la reconstrucción de un puente que une las comunidades de San Bartolo y San Diego, en Villa El Carmen, Managua.

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Sheynnis Palacios
Sheynnis Palacios estudió becada en la UCA. Vendió buñuelos y nacatamales para costear sus estudios.

El 30 de diciembre de 2018, el asilo de Chinandega sufrió un incendio. Inmediatamente, Sheynnis convocó en Facebook a quien quisieran ayudar para que llevara comida, ropa, artículos de aseo, pañales para adultos y otros artículos a un hotel de Managua, para luego ser llevada al asilo.

De niña, quería ser médico pediatra. Más tarde, dijo que le gustaba la administración de empresas, la profesión de su mamá. Luego, quiso estudiar marketing. Finalmente, le gustaron las cámaras. Se graduó en mayo de 2022 y ese mismo año empezó a trabajar en Canal 11. 

Al principio, estar delante de una cámara le provocaba ansiedad, algo que también le había ocurrido anteriormente en las pasarelas. Sheynnis ha confesado que lidia con ese problema desde hace tiempo, un mal del que no se conoce una causa bien definida, aunque se sospecha de razones genéticas o de aspectos biológicos o químicos del cerebro, así como también del estrés. 

Bailar, ir al gimnasio y armar rompecabezas le han ayudado a superar las dificultades del día a día, pero no han sido suficiente. Sheynnis tuvo que buscar ayuda psicológica y aprendió técnicas para controlar el desasosiego, la angustia, la zozobra.

La ansiedad la ha afectado tanto en la vida que la llevó, una vez, convertida en comunicadora social, a crear un proyecto para luchar contra los problemas mentales. Mediante un podcast, que se llama Entiende tu mente, Sheynnis entrevista a especialistas en la materia para proporcionar información útil a las personas y que puedan superar este tipo de afectaciones de salud.

En una entrevista con Canal 11, la joven reveló que desde niña sufrió burlas en la escuela. Ese trauma lo revivieron algunos presentadores de televisión afines a la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, quienes en diversas ocasiones dijeron en Canal 13 que Sheynnis no tenía el material para convertirse en reina de belleza, cuando aspiró a Miss Mundo Nicaragua en 2020.

Por ese mismo tiempo, la presentadora Francelyz Sandoval la llamó Miss Buñuelos, debido a que Sheynnis reconocía que era mediante la venta de ese alimento que su familia la había sostenido hasta llegar a la universidad.

Sheynnis Palacios
La dictadura impidió que artistas de Estelí pintaran un mural en honor de Sheynnis Palacios. ARCHIVO / DESPACHO 505

Posteriormente, Sandoval dijo que ya no la llamaría así, sino Miss Covid, pues Sheynnis anunció que había sufrido esa enfermedad en 2020. La reina de belleza ha actuado con prudencia al respecto y ni siquiera se refiere a esas burlas en sus declaraciones. La pequeña que vendía buñuelos es ahora la mujer más hermosa del planeta, vive en un lujoso apartamento en Nueva York y tiene un contrato por más 250 dólares con la franquicia Miss Universo. 

SHEYNNIS PALACIOS, VISTA COMO “AMENAZA” PARA LOS ORTEGA MURILLO

Poco antes de subir al avión que la llevaría a San Salvador, el viernes 3 de noviembre, para su participación en el evento final de Miss Universo, Sheynnis se dio un “baño” de cariño. Una multitud de personas portando fotos de ella la despidieron en el aeropuerto de Managua. Eran admiradores que creyeron que lograría algo grande en el certamen de belleza. Y no se equivocaron.

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Sheynnis sintió el amor de los nicaragüenses presentes en la terminal aérea, que le gritaban vivas a ella y a Nicaragua. “Sheynnis, Sheynnis, Sheynnis”, la aclamaban, mientras otros cantaban la canción “Nicaragua mía”, Ella sintió ese calor y le dijo al canal Vos TV: “Estoy agradecida con todo el pueblo nicaragüense que me ha estado apoyando, que ha creído en mí”, expresó.

Casi lo mismo ocurrió en San Salvador, donde varios nicaragüenses le dieron en el aeropuerto de esa ciudad una bienvenida colorida, entre fotos y abrazos. Pronto, Sheynnis se convirtió en una de las candidatas más seguidas en redes sociales y algunos expertos la colocaron como una de las favoritas para ganar Miss Universo. Por ejemplo, la página de missólogos Global Beauties Grand Slam dijo que Sheynnis Palacios iba de camino a ser la primera ganadora de Miss Universo de su país.

El mismo certamen la ubicó entre las 10 favoritas a través de la votaciones en su página y redes sociales. Había esperanzas de que la nicaragüense se alzara con el triunfo, pero era la tailandesa Anntonia Porsild la que lideraba las encuestas.

El 16 de noviembre, Sheynnis Palacios desfiló en traje nacional con uno alusivo al zanate, ese pájaro de plumaje negro que es tan común en el país y que algunos consideran debería ser el ave nacional de Nicaragua. En esa presentación, Sheynnis sintió nervios, confesó después. “Hubo un pequeño episodio de ansiedad, pero lo logramos manejar”, le dijo a la exmiss Universo mexicana Andrea Meza

El día esperado, Sheynnis escribió en la red social X: “Esta noche se la dedico a mi niña interior y a cada una de las niñas que anhelan cumplir este sueño. Ni el mismo cielo es límite”. A las 7:00 de la noche del 18 de noviembre, hora de Nicaragua, dio inicio el examen final para Sheynnis en el Gimnasio Nacional José Adolfo Pineda, en San Salvador, un show que fue transmitido a nivel mundial.

En San Salvador, un grupo de nicaragüenses apoyaba a Sheynnis y, en Nicaragua, mucha gente estaba atenta a la transmisión, según reportaron en redes sociales. La primera en ser llamada a integrar el Top 20 fue Nicaragua. Sheynnis alimentaba, de esa forma, las esperanzas de contar por primera vez con una nicaragüense como la mujer más bella del mundo.

Fue también la primera en desfilar en traje de baño, previo a la elección del Top 10. Se tomó el escenario y se contoneó sobre la pasarela. Un giro sobre su propio eje fue fascinante, que la catapultó al Top 10. Una explosión de alegría se escuchó en cada silla donde había un nicaragüense en el gimnasio.

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En las calles de Managua, en los bares, y, especialmente, en la casa de Sheynnis, la gente gritaba de alegría. También en los Estados Unidos, en la casa de la mamá de Sheynnis, que migró a ese país como indocumentada.

A Sheynnis le llegó el turno de desfilar en traje de gala. Lo hizo con un vestido blanco y cubierta con una capa azul. Así llegó al Top 5 y al Top 3. Seguidamente, Sheynnis tuvo que escoger a una mujer en cuyos zapatos le gustaría vivir por un año y eligió a Mary Wollstonecraft, una mujer con una vida trágica de los años 1700 en Gran Bretaña, considerada una pionera del feminismo que criticó el sistema de educación que enseñaba a las mujeres a ser incapaces.

Sheynnis Palacios
La dictadura acusó a la organización Miss Nicaragua, liderada por Karen Celebertti, de lavado de dinero y conspiración para desestabilizar al régimen.

Finalmente, se coronó Miss Universo y el país entero vibró. Miles salieron a las calles, algo imposible bajo la tiranía orteguista. Sheynnis no lo podía creer. Lloró. Se quedó boquiabierta y después se llevó las manos a la boca. Le impusieron la banda, le dieron un ramo de rosas y la Miss Universo saliente le puso la corona. Una nicaragüense Miss Universo ya era realidad.

En toda Nicaragua cientos de personas salieron a las calles a celebrar con banderas azules y blanco. Hubo hasta personas festejando en caravanas de vehículos que recorrían varias ciudades. La alegría duró solo unas pocas horas. 

La misma noche del triunfo de Sheynnis Palacios, el secretario general de la Alcaldía de Managua, Fidel Moreno, llegó a la casa donde ella se crió en el barrio La Fuente y felicitó a la abuela materna. Y El 19 Digital, medio de los dictadores, publicó sobre su coronación: “¡Ganó Nicaragua! ¡Viva Nicaragua! ¡Viva Sheynnis!”, tituló.

Casi inmediatamente, la dictadura, en una nota de prensa, felicitó a Sheynnis. “Nos unimos al justo regocijo de Sheynnis, su familia y nuestro pueblo”, escribieron. Sin embargo, dos días después, el régimen comenzó a mostrar su verdadero sentir e impidió que un artista pintara un mural en homenaje a la reina de belleza nicaragüense, denunciaron pobladores a través de redes sociales. Los artistas fueron retenidos, pero al poco tiempo fueron liberados.

Casi al mismo tiempo, los medios de comunicación, entre estos DESPACHO 505, informaron que un día antes del evento final de Miss Universo, la dictadura ordenó a la aerolínea Avianca que no dejara abordar a Sheynnis en su vuelo de regreso a Nicaragua. Pero, se conoció que la decisión fue revocada unas horas antes de que la joven fuera coronada. El rumor nunca fue confirmado porque ni Avianca ni la dictadura se pronunciaron oficialmente y, al ganar la corona, Sheynnis tuvo que viajar a Nueva York y no tuvo oportunidad de regresar a Nicaragua.

Sheynnis Palacios
La noche que Sheynnis Palacios se coronó como Miss Universo, la dictadura mandó a Fidel Moreno a la casa de su familia en Managua. Horas antes, El Carmen había ordenado no dejar entrar a la reina de belleza. ARCHIVO / DESPACHO 505

Luego, entró en escena Rosario Murillo con un pronunciamiento en el que acusaba a los opositores de querer convertir el logro de Sheynnis Palacios en un “golpismo destructivo”. “En estas horas y en estos días de nuevas victorias vemos el aprovechamiento grosero, y la tosca y malvada comunicación terrorista, que pretende convertir un lindo y merecido momento de orgullo y celebración, en golpismo destructivo”, decía el comunicado.

El 23 de noviembre, la hasta entonces dueña de la franquicia de Miss Nicaragua, Karen Celebertti, quiso entrar al país, pero la dictadura no se lo permitió y fue desterrada a México, en una acción en sintonía con la noticia de que a Sheynnis Palacios también le habían prohibido entrar.

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Sheynnis ha guardado silencio sobre todas esas acciones, a pesar de que las agresiones no pararon porque, un día después de desterrar a Celebertti, la Policía del régimen allanó su casa y desde entonces asediaron a su esposo Martín Argüello Leiva y a su hijo Bernardo Martín Argüello Celebertti.

El régimen secuestró hasta los vestidos que usó Sheynnis en el certamen y el traje nacional con el que desfiló, prendas que había traído el esposo de Celebertti en unas maletas que le retuvieron en Aduana. Finalmente, la dictadura acusó a los Argüello Celebertti de traición a la patria y actos terroristas, entre otros delitos. El esposo y el hijo de Celebertti permanecen encarcelados.

Con los hechos descritos, la dictadura orteguista ha mostrado su frustración por no controlar a Miss Universo, como lo hace con todas las figuras deportivas del país. Sheynnis ha declarado recientemente que piensa regresar a Nicaragua pronto para celebrar su triunfo. Incluso la organización ha mediado para que liberen a los dueños de la franquicia, pero Ortega pide que la Miss Universo regrese al país bajo sus condiciones.

Aunque Sheynnis Palacios decida no regresar a Nicaragua, su trabajo ya está hecho. Le dio oxígeno a un país que desde 2018 sobrevive con malas noticias.


*Sheynnis Palacios y la Iglesia católica perseguida fueron elegidos Personaje del Año por el Comité Editorial de DESPACHO 5O5, compuesto por expertos en diferentes disciplinas e independientes a los criterios de la Edición General.