Familiares  de la  boaqueña Norma Saravia Rugama, de 59 años, encontrada sin vida el pasado 13 de abril en una zona fronteriza con Costa Rica, se  plantaron  el viernes frente a los juzgados de Managua, con pancartas,  para exigir justicia y cadena perpetua para Roberto Reyes Sequeira, el traficante de migrantes que enfrentará un juicio por dicho crimen.

Marbelly Saravia, hermana de la  víctima dijo que las  evidencias que  ha  presentado la Fiscalía   en contra del acusado,   son contundentes y demuestran que  el “coyote”,  como  se suele llamar  a los traficantes de migrantes, planificó el crimen en complicidad con otras personas.

“Nosotros creemos que  no actuó solo y  que planificó el crimen creyendo que  mi hermana, se dirigía a Costa Rica   con  una fuerte suma de dinero  y que tenía la oportunidad   de robarle” indicó.

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Reyes  está siendo procesado  por  asesinato agravado y robo agravado en el juzgado   Sexto de Distrito Penal de Audiencias de Managua,  que  preside el juez Henry Morales Olivares, quien ayer  durante la audiencia inicial,  elevó la causa a juicio oral y público.

El judicial programó tentativamente la fecha de inicio del juicio para el 9 de junio y a la  vez mantuvo en prisión preventiva al acusado. Mientras esto sucedía en el interior del juzgado, en la parte externa    los familiares de la víctima  exigían justicia y cadena perpetua con pancartas.

 Saravia Rugama (q.e.p.d), fue vista con vida por última vez, la mañana del 30 de marzo cuando salió de la ciudad de San Carlos, Río San Juan con dirección a Costa Rica, donde la habían contactado para trabajar en una casa ubicada en San Ramón, de la provincia de Alajuela.

La víctima  viajó    hasta el puesto fronterizo de San Pancho, ubicado en  Río San Juan, que  conecta a Nicaragua con  Costa Rica.  Saravia Rugama  llegó   en compañía de su hermana Marbelly,   quien   tras  despedirse de ella  retornó a su casa de habitación ubicada en  la ciudad de San Carlos,  sin imaginarse  que  sería la última vez que la vería con vida.

“Nosotros llegamos a la zona fronteriza como a las 6 de la mañana y   ese hombre   ofreció cruzar a mi hermana al lado tico  por 10, 000 colones e indicó que la dejaría   en un sector donde abordaría  un taxi con dirección   al Cantón de Los Chiles, y cuando  acordaron emprender el viaje,  nos despedimos y ambas  llorábamos” relató.  

Pero según Marbelly,  en las investigaciones se determinó que  el  “coyote”, cruzó al lado costarricense a otras     migrantes que  eran parte del grupo de su hermana  y que  como parte de su plan,  a ella  la dejó  de último,  para luego trasladarla con engaño  hasta  un sector  conocido como  La Ceiba, que se localiza   a  4  kilómetros de la línea fronteriza con Costa Rica.  

Dicho lugar  es parte de la Reserva Esperanza Verde, que se encuentra en el municipio de San Carlos,  Río San Juan y según la acusación en dicho lugar   el coyote procedió a estrangular a la víctima    para robarle sus pertenencias.

Marbelly, confirmó que a su hermana hasta le cambiaron la ropa que vestía y precisó que  le robaron   4,000 córdobas que llevaba junto con  su celular y  un reloj  que le había  regalado en diciembre, una de sus hijas.

Desde ese día  Saravia Rumana, perdió  comunicación con sus familiares y tras una intensa búsqueda, lograron encontrar su cuerpo en estado de descomposición a las 9: 20 de la  mañana del 13 de abril.

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 “Los asesinos sacaron su ropa de su bolso y la  iban dejando regada  entre el monte y cuando la llegábamos a buscar  a la zona fronteriza, unas mujeres nos decían que   mi  hermana llevaba una fuerte cantidad de  dinero. Otros mencionan su reloj  y algunos hasta nos decían que  el lugar donde la encontramos era una zona peligrosa y nos recomendaban  que no fuéramos porque salía un tigre” refirió.

 El coyote aunque es originario de Tipitapa, tenía como residencia el Cantón de Los Chiles,  pero tras ser circulado a nivel nacional e internacional, fue capturado el 23 de abril por las autoridades  costarricenses  y la interpol   cinco días después fue entregado a las autoridades de nuestro país.

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