La Policía Orteguista cumple este jueves cinco días sin informar si existe una investigación sobre el asesinato de una niña de cuatro años, ocurrido el pasado sábado en Matiguás, Matagalpa. La pasividad con la que actúa la institución es vista por las defensoras de derechos humanos de las mujeres como complicidad con la violencia machista.

Jamileth Tórrez, de la Red de Mujeres del Norte, ve con sospecha que no haya un pronunciamiento policial sobre el caso, y demanda un pronto esclarecimiento del femicidio que de con el autor. La organización no ha podido desplazarse a la comunidad para conocer más detalles. “Demandamos beligerancia”, expresa. 

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La Red de Mujeres del Norte suscribió un comunicado emitido por otras organizaciones de esa región, entre ellas el Movimiento de Mujeres Líderes Lidia Espinoza, en el que alerta de un aumento de los femicidios, 60 hasta la fecha, según registros de Católicas por el Derecho a Decidir. La Policía detuvo por algunas horas al tío y abuelo de la niña asesinada en Matiguás.

“Nosotras como mujeres rurales organizadas estamos denunciando que  este caso se ha mantenido en el silencio, sin información por parte de las instituciones, lo que muestra desprotección estatal sobre todo del sistema judicial, además de la falta aplicación de la Ley 779, Ley integral contra la violencia hacia las mujeres. 

Hoy queremos expresar que existe dolor, inseguridad y desconfianza con  todo el sistema estatal”, reza el comunicado.

Por otro lado, exigen que se haga justicia verdadera para los crímenes cometidos contra las niñas y mujeres. “Los violadores, abusadores y feminicidas deben ser condenados. Exigimos que no se aplique indultos a los agresores de mujeres y niñas, pues su liberación solo aumenta la inseguridad ciudadana y el aumento de la violencia en contra de las mujeres”, agrega.

OBSTRUYEN ACCESO A JUSTICIA 

Maryce Mejía, enlace nacional de la Red de Mujeres Contra la Violencia, catalogó a la Policía como indolente e inhumana. “El silencio es extremo y no prioriza la violencia y los femicidios, la Policía debería atender estos crímenes, pero no lo hace  porque no ven la violencia como un problema urgente”, zanja Mejía.

También cree que la institución de seguridad pública intenta invisibilizar los femicidios para que el régimen siga vendiendo ante la comunidad internacional que hay igualdad de género en Nicaragua.

“Esto debería de tener sanciones contra la institución o a sus funcionarios públicos por obstruir el acceso a la justicia. Hay poco compromiso y voluntad verdadera del Estado, se atienen a la impunidad y que son una de las instituciones protegidas por el régimen”, denuncia.

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El crimen ocurrió en un caserío de Pancasán. La niña, encontrada por pobladores, presentaba moretones en su rostro. Extraoficialmente DESPACHO 505 conoció que la infanta fue abusada sexualmente y, luego, golpeada hasta la muerte. El sospechoso es un pariente político adonde la familia de la víctima había llegado de visita.

Este crimen que se suma a otros once cometidos en lo que va de 2020 contra niñas y adolescentes en Nicaragua, y que las defensoras de mujeres incluyen en sus registros independientes de femicidios en el país ocurrió el pasado 26 de septiembre, pero debido a la lejanía de la zona la noticia trascendió hasta esta semana a través de medios de comunicación locales.

Los reportes fueron acompañados con imágenes del funeral que se llevó a cabo el lunes en un cementerio de la comunidad  El Bálsamo, también de Matiguás, donde habitaba la niña junto a su familia.

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“Estamos recabando información más precisa sobre el caso a través de la Red de Mujeres del Norte. Nosotros conocimos el crimen desde el sábado a través de una maestra de la comunidad, pero la información sobre los nombres de los detenidos y las circunstancias no están claras, pero el cuerpo de la niña estaba bastante golpeado. Esperamos que la Policía se pronuncie de inmediato”, señaló el lunes Martha Flores, de la organización Católicas por el Derecho a Decidir.

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