La Policía Orteguista ha informado este sábado sobre las investigaciones que realiza en la Catedral de Managua para determinar qué causó el incendio que calcinó la imagen de la Sangre de Cristo, y todo apunta a unas veladoras y un atomizador con alcohol.

El comunicado de la Policía recoge dos testimonios. Uno de la ciudadana Xiomara de Jesús Castro, de 57 años, vendedora de candelas en Catedral desde hace 27 años y otro de Manuel Salvador Bravo Alvarado, feligrés que se encontraba orando en la capilla al momento del incendio.

MÁS NOTICIAS: La visita del cardenal Brenes a la Catedral, tras el atentado terrorista

“Al momento del incendio, en el interior de la capilla de la Sangre de Cristo, únicamente estaba ella y un feligrés, previo al incendio no observó a ninguna otra persona y no notó nada sospechoso”, dice el comunicado, que difiere incluso a lo expresado por el cardenal Leopoldo Brenes de que se trató de un acto terrorista.

Bravo Alvarado reiteró a Criminalística lo mismo que Castro: No observó a nadie que hubiese lanzado algún objeto ni escuchó ninguna explosión. La Policía informó que trabaja en coordinación con los Bomberos en las investigaciones para esclarecer el atentado que provocó al condena nacional e internacional.

Ambos testimonios se salen de los expresado la mañana de ayer por las religiosas de Catedral y de las ciudadanas Alba Ramírez y Martha Jerez, detenidas hoy por Criminalística, y que aseguraban que un hombre entró en el templo y lanzó una bomba molotov que provocó una explosión en la capilla.

Por otro lado, la institución Orteguista señaló que no se detectaron residuos de pólvora artesanal, sustancias explosivas de origen industrial ni ningún otro material en las pruebas de material combustionado. También descarta un cortocircuito o recalentamiento del sistema eléctrico.

LE INTERESA: Policía Orteguista detiene a feligresas testigos del atentado en Catedral de Managua

Sin embargo, se encontró un atomizador plástico que contenía alcohol. “El atomizador es volátil, de fácil combustión por su material plástico y por su contenido”, agregó. Este comunicado de la Policía ha dejado más preguntas que respuestas, y salta la duda de como un incendio de tal magnitud pudo dejar intacto el atomizador.

La Policía Orteguista detuvo a las ciudadanas Alba Ramírez y Martha Jerez, testigos del atentado de este viernes en la capilla de la Sangre de Cristo de la Catedral de Managua. Las mujeres fueron detenidas violentamente cuando se encontraban en el templo y donde agentes de Criminalística y de la Dirección de Auxilio Judicial realizaban una segunda ronda de pesquisas.

Los oficiales no explicaron del por qué de la detención de las testigos, quienes denunciaron el atentado ante los medios de comunicación asegurando que un encapuchado había detonado una explosivo en la capilla, lo que provocó el incendio que acabó con la imagen de la Sangre de Cristo.

Según el testimonio de personas presentes en el lugar de los hechos, el desplazamiento que el sujeto realizó, previo a la acción criminal y la forma de escapar, indican que “tenía un claro objetivo de realizar el ataque”, sostiene la Iglesia. Además, aclaran que, dado que existe un área específica y separada para encender velas, “descartamos la hipótesis de un incendio accidental”. 

Compartir:

¿Qué te pareció esta noticia?