Dictadura Ortega Murillo otorga asilo político a exfuncionario corrupto de Colombia

La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo otorgó asilo político al exdirector colombiano del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre), Carlos Ramón González Merchán, involucrado en el mayor escándalo de corrupción del Gobierno de Gustavo Petro.

La decisión de la dictadura de asilar a González Merchán fue notificada por la Cancillería de Nicaragua al Gobierno colombiano este 20 de agosto a través de la resolución ministerial 001-2025 en la que alegó que "toda persona tiene el derecho de buscar y recibir asilo en territorio extranjero en caso de persecución por delitos políticos o comunes conexos con los políticos". 

Tres días antes, el Gobierno de Petro había solicitado a Nicaragua la extradición de González, quien también lideró la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) y sobre quien pesa una orden de captura. 
 

Graves acusaciones por desvío millonario de fondos públicos

González, de 66 años y excompañero de Petro en la desmovilizada guerrilla del M-19, está acusado de desviar recursos de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), adscrita al Dapre, para pagar sobornos a congresistas a cambio de apoyo legislativo al Gobierno.

La Fiscalía lo imputó por cohecho, apropiación de bienes del Estado y lavado de activos, al señalarlo de ordenar millonarias coimas a los expresidentes del Senado, Iván Name, y de la Cámara de Representantes, Andrés Calle, hoy detenidos por este caso. 

Parte de ese dinero, según el ente acusador, provenía de un contrato para la compra de 40 carrotanques destinados a abastecer de agua al desértico departamento de La Guajira (norte).

Por este caso, la Procuraduría (Ministerio Público) colombiana abrió la semana pasada una investigación previa contra funcionarios de la Cancillería, luego de que un medio local revelara una carta en la que la Embajada colombiana pedía a la Cancillería nicaragüense renovar la residencia de González. 

Ortega y Murillo: "Es juicio político"

No obstante, el régimen Ortega Murillo ha hecho caso omiso del pedido de extradición de Colombia y asegurado que se trata de un caso de perseccución política.

"Al respecto, se hace del conocimiento que Carlos Ramón González Merchán, de conformidad a Resolución Ministerial No. 001-2025 de este Ministerio, le fue otorgado asilo político, con base a la Constitución Política de la República de Nicaragua, Convenios e instrumentos internacionales en materia de Derechos Humanos y de Asilo Político", informó en una nota oficial al Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia.

Según la dictadura, la acusación contra el exdirector administrativo de Gustavo Petro por actos de corrupción no es más que un juicio político o conexos con los políticos, por lo que decide protegerlo.

"Toda persona tiene el derecho de buscar y recibir asilo en territorio extranjero en caso de persecución por delitos políticos o comunes conexos con los políticos y de acuerdo con la legislación de cada Estado y los Convenios Internacionales", justificó.

Tensión con Colombia

La decisión de la dictadura de asilar al exdirector del Dapre fue duramente cuestionada por el ministro del Interior colombiano, Armando Benedetti, quien lo consideró como una acción inamistosa y agresiva. El funcionario aseguró que la actuación de Nicaragua será analizada porque ya había una solicitud de extradición..

"Más que ofender es que si usted pide, si el Presidente de la República pide extradición a alguien, a cualquier país en el cual existen los tratados, y ese país no corresponde a ese pido extradición, es algo inamistoso, agresivo, que no debe pasar", apuntó Benedetti.

El 17 de agosto, el gobierno de Colombia había solicitado la extradición de González Merchán, a través de su embajada en Managua; no obstante, la dictadura decidió guardar silencio y otorgar la protección internacional al exfuncionario acusado por corrupción.

En la notificación enviada a Colombia, la dictadura sostiene que "En ningún caso el extranjero puede ser expulsado o devuelto a otro país, sea o no de origen, donde su derecho a la vida o la libertad personal está en riesgo de violación a causa de raza, nacionalidad, religión, condición social o de sus opiniones políticas".

Nicaragua es la cueva de funcionarios corruptos

Desde la llegada de Daniel Ortega a la Presidencia de la República, Nicaragua ha otorgado asilo político a los expresidentes salvadoreños Mauricio Funes (fallecido) y Salvador Sánchez Cerén y a sus familiares, ambos acusados e investigados por actos de corrupción.

También brindó protección internacional al expresidente panameño Ricardo Martinelli condenado a 10 años y medio por actos de corrupción en su país, al estar involucrado en el escándalo conocido como "New Business".

Martinelli se asiló en la embajada de Nicaragua en Panamá. Después que el gobierno de Panamá autorizara la salida de Martinelli a Nicaragua en marzo de este año, la dictadura Ortega-Murillo decidió aplazar su traslado argumentando una maniobra política. Finalmente fue asilado por Colombia y trasladadoa ese país el 12 de mayo de este año.